México se despertó este enero con una noticia que sacudirá el bolsillo de muchos consumidores digitales: los precios bajos que caracterizan a plataformas como Shein, Temu y AliExpress están por cambiar de manera significativa. Desde el 1 de enero de 2026, entraron en vigor ajustes arancelarios diseñados para gravar con mayor fuerza las importaciones provenientes de países con los que no existe un Tratado de Libre Comercio (TLC), entre ellos China y gran parte de Asia, origen de la mayoría de los productos que llegan a través de estas tiendas en línea.
Lo que ha sido durante años una fiesta de precios accesibles —ropa, accesorios, juguetes, gadgets y artículos para el hogar— ahora enfrenta una encrucijada. Las nuevas tasas que pueden llegar hasta 50% en ciertos rubros significan que buena parte de la mercancía importada no podrá pasar a México con los mismos costos que hace apenas unos meses.
Expertos en comercio señalan que estas medidas no solo buscan obtener mayores ingresos fiscales, sino proteger industrias nacionales sensibles, como la textil, la del calzado o la metalúrgica, que se han visto desafiadas por productos de bajo costo empaquetados en miles de pedidos internacionales.
¿Qué tipo de productos se encarecerán?
Entre los miles de códigos arancelarios afectados están artículos comunes en las compras digitales: desde accesorios y ropa hasta pequeños electrodomésticos, juguetes y productos de cuidado personal. Algunas tasas específicas son del 25% en artículos de tocador o vajilla, y hasta 35% o más en prendas de vestir, sandalias y pañales.
La lógica detrás del ajuste es clara pero controversial: al aumentar el costo de la importación, el comercio local se vuelve más competitivo y se incentiva la producción nacional. Sin embargo, para los consumidores, esto puede significar revisar con mayor detenimiento cada compra y ser más selectivos con lo que antes se consideraba oferta.
Impacto directo en tu carrito
Comprar una blusa, una lámpara decorativa o un rompecabezas desde tu celular ya no será tan económico como antes. Esta alza coincide con otros aumentos fiscales que golpean desde refrescos hasta productos tecnológicos, generando presión a la inflación de inicio de año y haciendo más pesada la tradicional cuesta de enero.
Además, organizaciones de pequeños comerciantes han señalado que, en algunos casos, los productos importados ya han comenzado a reflejar incrementos de hasta 50% en su precio, mucho antes de que las nuevas reglas acabaran de implementarse.
¿Qué pueden hacer los consumidores?
Frente a este panorama, la recomendación para los compradores mexicanos es clara: planificar y comparar. Antes de confirmar esa compra impulsiva en línea, conviene calcular qué tanto podría encarecerse por aranceles y elegir opciones de proveedor que ofrezcan transparencia en costos o alternativas locales que ahora compiten de manera más directa.

