Al caer la noche en Ciudad de México, el Museo de Arte Moderno (MAM) reescribe su propio paisaje. Lo que durante el día es silencio contemplativo entre esculturas y follaje, de noche se convierte en un jardín de luces, sonidos y presencias que responden a cada paso de quienes se atreven a recorrerlo. Jardín inconcluso, la nueva exposición de Rafael Lozano-Hemmer, propone una celebración del arte como experiencia colectiva y sensorial, una invitación donde el público deja de ser espectador para convertirse en parte esencial de la obra.
El concepto que da nombre a la muestra —inconcluso— no es una metáfora vacía. Cada instalación que habita el jardín, el redondel y la Sala Gamboa del MAM cobra vida únicamente cuando las personas interactúan con ella. Sus estructuras, tecnologías y patrones de luz y sonido no están completos si nadie camina entre ellos, habla, mueve las manos o simplemente palpita a su propio ritmo entre las sombras de los árboles.
A través de estas piezas podrás notar fenómenos que no son perceptibles a simple vista, como los patrones de sonido, la energía térmica y las corrientes digitales.
¿Qué encontraremos en esta exposición?
Entre las piezas que conforman Jardín inconcluso hay un faro sensible a la radiación cósmica, una calzada de voces que se arma y se disuelve con grabaciones de la Fonoteca Nacional, una instalación sonora compuesta por tres mil altavoces y un paisaje de luces activado por los latidos del corazón. Tres de estas obras son completamente inéditas, mientras que el resto ha sido reconfigurado para dialogar con la arquitectura del museo, su colección y el jardín escultórico, dando forma a una especie de muestra antológica del trabajo reciente de Lozano-Hemmer.
Bentonville/cortesía de Secretaría de Cultura
Las obras se activarán con el sonido, el movimiento y la interacción con los visitantes, quienes escucharán el pulso de los latidos del corazón y disfrutarán de un paisaje de luces. Cabe señalar que dos de las piezas son inéditas, por lo que te llevarás grandes sorpresas visuales y sonoras.
Desde un faro que traduce la radiación cósmica en haces de luz hasta caminos sonoros que se configuran y disuelven con la voz de quienes participan, Jardín inconcluso despliega nueve instalaciones que hacen perceptible lo invisible. La energía térmica se dispersa en partículas lumínicas, poemas en lenguas originarias fluyen en corrientes digitales y miles de focos laten al ritmo de los corazones humanos que, al recorrer el jardín, activan paisajes luminosos y sonoros imposibles de repetir.
Este diálogo entre obra y público es el sello distintivo de Lozano-Hemmer, uno de los artistas interactivos más influyentes de su generación. Su trabajo no solo explora tecnología y estética, sino también la idea de colectividad: un arte que solo existe en la medida en que se comparte. Esa visión rompe con la noción tradicional de exhibición estática y propone, en cambio, experiencias que solo se completan con la energía viva de quienes las visitan.
Fechas de la nueva exposición nocturna en el Museo de Arte Moderno
Podrás vivir la experiencia de Jardín Inconcluso por una corta temporada: del 11 de febrero al 25 de abril de 2026, así que te recomendamos agendar este plan cuanto antes.
Como te contábamos, esta exhibición promete una velada mágica que podrás disfrutar en horarios específicos: miércoles y jueves, de 19:00 a 23:00 horas, y viernes y sábados, de las 19:00 a las 00:00 horas. Los accesos serán cada 15 minutos.
Dirección: Av. P.º de la Reforma s/n, Bosque de Chapultepec I Secc, Miguel Hidalgo, 11580 Ciudad de México, CDMX
La entrada tiene un costo de $170 y el recorrido dura de 60 a 90 minutos, aproximadamente.
Consigue tus boletos para Jardín Inconcluso en este enlace.
En una ciudad donde las noches culturales se multiplican y el arte va más allá de lo visual hacia lo vivencial, Jardín inconcluso se presenta no solo como una exposición, sino como un plan infaltable para sentirse parte de un experimento colectivo de luz, cuerpo y percepción.

