La tarde del 18 de enero de 2026 quedará guardada en la memoria digital de quienes siguieron la actividad alrededor del Popocatépetl. No fue únicamente la majestuosidad del volcán, con su fumarola característica y su presencia ancestral, lo que llamó la atención ese día: varias personas captaron con sus cámaras un objeto luminoso que parecía surcar el cielo sobre la cima.
El fenómeno, sorprendente y rápido, no pasó desapercibido. En cuestión de minutos, los videos comenzaron a circular en redes sociales, generando comentarios, teorías y un eco de asombro. Algunos describieron la escena como una luz intensa, de trayectoria recta y con un brillo que sobresalía contra el cielo crepuscular. Para otros, el momento fue una invitación íntima a mirar el cielo con curiosidad y contemplación.
Para quienes han observado la región volcánica desde hace tiempo, no es raro que el Popocatépetl —coloso que vigila el altiplano central— se convierta en protagonista de relatos e imágenes espectaculares. Sin embargo, esta vez no fue la actividad volcánica la que dominó la conversación, sino ese destello aéreo que parecía deslizarse con firmeza.
Las personas que compartieron el material describieron sensación de sorpresa más que de alarma. Las grabaciones, en su mayoría tomadas desde comunidades cercanas y desde carreteras por donde transitaban automovilistas, muestran un punto de luz que se desplaza de manera estable y que, por segundos, fija la atención de quienes lo ven. No hay, en lo captado, movimientos erráticos ni variaciones bruscas en su rumbo aparente; solo una luz constante que despierta preguntas.
Como suele ocurrir en estos escenarios, las interpretaciones han sido diversas. Hay quienes recuerdan historias antiguas de avistamientos y relatos de fenómenos celestes inusuales; otros se inclinan por explicaciones más terrenales, hablando de satélites, aviones a gran altura o incluso efectos ópticos provocados por la luz solar incidiendo en objetos a kilómetros de distancia. Pero en todos los comentarios flota un mismo espíritu: el deseo de entender y describir lo que los ojos vieron en ese preciso instante.
Captan extraña luz
Las imágenes, compartidas por Webcams de México, muestran luces desplazándose en el cielo nocturno, aparentemente a gran velocidad y en las cercanías del cráter.
El material generó miles de reproducciones en pocas horas, así como múltiples interpretaciones entre usuarios.
Interpretaciones sobre el origen de la luz
Tras la difusión del video, surgieron distintas teorías respecto a la naturaleza del fenómeno captado:
- Dispositivos aéreos no tripulados, como drones, utilizados para grabaciones nocturnas.
- Restos de objetos espaciales o cuerpos celestes que se desintegran al entrar en la atmósfera.
- Efectos ópticos o fenómenos atmosféricos asociados a condiciones de iluminación y visibilidad.
- Objetos voladores no identificados (Ovni), hipótesis sostenida por seguidores de avistamientos frecuentes en la región.
Más allá de lo que haya sido ese objeto luminoso —sea una anomalía atmosférica, un artefacto tecnológico o un simple juego de luz—, lo cierto es que el suceso ha reavivado la fascinación colectiva por el cielo que se extiende sobre nosotros. El Popocatépetl, con su historia geológica y simbólica, vuelve a ser escenario de misterios y contemplaciones que conectan a las personas con un cielo abierto, lleno de historias esperando ser narradas.
Este avistamiento se suma a las múltiples experiencias que, a lo largo de los años, nos han recordado que mirar hacia arriba puede ser tan cotidiano como descubrir algo inesperado.

