Los píxeles de uno de los videojuegos más populares del planeta acaban de abrir una puerta distinta para la Ciudad de México: ahora, millones de jugadores podrán recorrer su arquitectura, plazas y símbolos culturales sin salir de Fortnite. Este movimiento no es una simple expansión de contenidos; es una apuesta por conectar turismo, tecnología y cultura a través del entretenimiento digital.
La iniciativa fue presentada durante la Feria Internacional de Turismo 2026 (Fitur) como parte de una estrategia para posicionar a la capital mexicana frente a audiencias jóvenes y globales. En este contexto, la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México anunció que la capital se ha convertido en el primer destino turístico de México integrado oficialmente en la plataforma Fortnite, una de las experiencias virtuales más jugadas e influyentes del mundo.

El mapa de una ciudad
La propuesta está diseñada como una experiencia inmersiva que permite a los usuarios de Fortnite explorar versiones digitales de tres lugares profundamente significativos: el Zócalo, el Ángel de la Independencia y Xochimilco. Cada espacio ha sido recreado como un escenario interactivo que no solo invita a la exploración, sino que también busca despertar la curiosidad por conocer estos sitios en la vida real.
El Zócalo, con su gran plaza que ha sido testigo de momentos históricos y sociales de México, aparece con detalles que evocan su carácter vibrante y monumental. El Ángel de la Independencia, símbolo de identidad nacional, se levanta como punto de referencia dentro del juego. Y Xochimilco, declarado Patrimonio Mundial, reproduce la relación viva de la ciudad con el agua y sus tradiciones.
Lo que parece un simple mapa dentro de un videojuego representa una forma distinta de promoción turística digital. Las autoridades detrás del proyecto consideran que es una manera de acercarse a las nuevas generaciones, que consumen cultura y experiencias más allá de los medios tradicionales. La idea es que un encuentro con la CDMX pueda comenzar desde la pantalla, antes aún de un vuelo real o una visita física.
Esta presencia digital también reafirma la postura de la Ciudad de México como una metrópoli abierta a la innovación, capaz de dialogar con la cultura gamer sin perder de vista su patrimonio histórico y su diversidad cultural. Fortnite se convierte, en este sentido, no solo en plataforma de juego, sino en un espacio de exhibición global donde una ciudad como la capital mexicana puede mostrarse completa, dinámica y lista para recibir al mundo.
Turismo y tecnología en convergencia
La colaboración pone en evidencia cómo gobiernos y ciudades están explorando nuevas vías para contar su historia y su oferta al mundo. Al integrar a la CDMX en un entorno que reúne a millones de jugadores activos, la apuesta es ambiciosa: que una experiencia digital pueda disparar el deseo de viajar, descubrir y conocer la riqueza cultural de una ciudad que ha sido, históricamente, un cruce de identidades y tradiciones.
La experiencia ya está disponible dentro de Fortnite, lo que permite que jugadores de todos los rincones del planeta puedan iniciar un recorrido virtual por la capital de México. Y es probable que, tras experimentar el Zócalo o navegar por canales digitales inspirados en Xochimilco, muchos jugadores sientan que su próximo viaje debería ser real y tangible.


