México cerró 2025 con 33 millones de personas trabajando en la informalidad, según INEGI

Al llegar el último mes de 2025, México presenta un retrato complejo de su fuerza laboral: más personas tienen un empleo, pero una proporción creciente lo hace sin las condiciones, prestaciones o seguridad que ofrece el empleo formal. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, aproximadamente 33 millones de personas estaban laborando en condiciones de informalidad al cierre del año pasado, lo que representa más de la mitad de la población ocupada en el país.

Este fenómeno no es nuevo, pero ha mantenido una tendencia persistente de crecimiento durante 2025. La informalidad —que agrupa a los trabajadores sin contrato, prestaciones, seguridad social o reconocimiento formal de vínculo laboral— se ha convertido en una de las principales características del mercado de trabajo mexicano.

Una mirada a las cifras

En diciembre de 2025, la población económicamente activa alcanzó casi 62 millones de personas, y la mayoría de ellas —más de 60 millones— contaban con algún empleo. Sin embargo, de ese total, 33 millones laboraban en la informalidad, lo que se traduce en una tasa cercana al 55% de la población ocupada.

A pesar del crecimiento en la ocupación total, los empleos formales no se han expandido al mismo ritmo. De hecho, en algunos rubros se observó una disminución en plazas con contrato y beneficios sociales, mientras que los empleos sin seguridad social fueron los que impulsaron el alza global de ocupación durante 2025.

El desempleo, por su parte, se mantuvo relativamente bajo, con cifras en torno al 2.4%, una tasa similar al cierre del año anterior. Esto refleja una realidad profunda: sí hay empleo, pero muchas personas lo encuentran en condiciones precarias o sin protección laboral plena.

En diciembre de 2025, la población económicamente activa (PEA) fue de 61.9 millones de personas de 15 años y más, 1.1 millones más que en diciembre de 2024.

La tasa de participación económica se ubicó en 59.1%, ligeramente por debajo del 59.3% del último mes de 2024.

Imagen: INEGI

Los datos clave (diciembre de 2025)

  • PEA: 61.9 millones
  • Personas con trabajo (población ocupada): 60.4 millones (97.6% de la PEA)
  • Personas en informalidad laboral: 33.0 millones (54.6%)
  • Personas desocupadas: 1.5 millones (2.4% de la PEA)
  • Personas subocupadas: 3.7 millones (6.2%)

 ¿Qué significa trabajar en la informalidad?

La informalidad laboral engloba diversas realidades: desde personas que trabajan por cuenta propia sin estar registradas ante las autoridades, hasta empleados en micronegocios, comercio informal o actividades sin contrato que garantice prestaciones y seguridad social. Esta situación representa un reto para la calidad de vida de millones de familias, ya que limita el acceso a beneficios como atención médica, ahorro para el retiro y otros derechos laborales básicos.

¿Dónde se concentra la informalidad?

Aunque los datos nacionales muestran el fenómeno de manera general, se sabe que las regiones con menor desarrollo económico presentan mayores tasas de informalidad, y que sectores como el comercio, los servicios y ciertos subsectores productivos concentran gran parte del empleo no formal.

Una realidad con múltiples implicaciones

Si bien tener un empleo es, en términos macroeconómicos, una señal de actividad positiva, la calidad de ese empleo importa. Cuando más de la mitad de la fuerza laboral carece de vínculos laborales formales, se trata de un desafío estructural que influye en la productividad, en la protección social y en las oportunidades de crecimiento económico sostenible.

La informalidad laboral, por ende, no es solo una cifra estadística, sino un factor que condiciona la vida cotidiana de millones de mexicanos, su acceso a servicios, su estabilidad financiera y su proyecto de vida. En un país con tradiciones económicas tan diversas y con una riqueza cultural tan profunda, el reto de transformar el empleo informal en oportunidades formales con derechos garantizados sigue siendo un desafío nacional urgente.