Mystika Inmersivo en Ciudad de México: un viaje sensorial de siete salas

Desde el bullicio urbano de la Ciudad de México, en la elegante Torre Cuarzo sobre Paseo de la Reforma, emerge Mystika, una experiencia inmersiva que promete algo distinto: no solo ver arte, sino sentirlo con todos los sentidos y reconectar con la propia esencia interior. Tras años de éxito en Tulum y presentaciones en escenarios internacionales, esta instalación llega a la capital mexicana para ofrecer un espacio —no convencional— de calma, introspección y asombro.

Mystika no es una exposición tradicional donde miras obras desde la distancia. Es un recorrido sensorial y emocional que utiliza luz, sonido, imagen y naturaleza para despertar algo profundo dentro de quienes lo experimentan. Concebida por el artista visual Pepe Soho, esta propuesta convierte cada paso en una invitación a la contemplación y a la introspección, integrando arte, tecnología y símbolos de la naturaleza en siete salas cuidadosamente diseñadas.

Al entrar, la atmósfera cambia. El arte deja de ser algo estático para convertirse en un paisaje que respira, vibra y te acompaña. Cada sala es un universo distinto: desde espacios inspirados en la selva lacandona, donde golondrinas y vegetación exuberante evocan la pureza de la naturaleza, hasta ambientes que invitan a visualizar y decretar deseos, como si el arte fuera un puente hacia la manifestación de posibilidades.

Pero Mystika es más que imágenes y proyecciones. También presenta momentos de conexión profunda, como salas que evocan antiguos santuarios, mundos mayas y una cúpula con visuales de cúpula de 360 grados que despiertan una sensación casi meditativa. Los espejos infinitos, las proyecciones en alta definición y la música ambiental —que acompaña sin imponerse— crean una atmósfera que invita a respirar, observar y simplemente estar presente.

A quienes buscan un respiro en medio del ritmo frenético de la ciudad, Mystika ofrece una pausa consciente: una experiencia que parece diseñada para hacernos tocar esa vibración interna que muchas veces ignoramos. La visita se siente como un minuto robado al ruido exterior, un lugar donde se puede abandonar la prisa y simplemente sentir.

Desde amantes del arte hasta personas curiosas por las experiencias sensoriales, el viaje a través de Mystika es distinto para cada visitante. Algunos salen con la calma de quien ha meditado, otros con una pregunta nueva sobre su propio interior, y muchos con la certeza de que simplemente fue algo que valió la pena sentir.


Mystika cuenta con 6 espacios inmersivos que le dan vida a las fotografías más icónicas de Pepe Soho:

  • Maya: te transporta a Tulum para hacer un viaje cósmico en un domo 360 junto a una serpiente emplumada.
  • Liberación: es un homenaje a los caballos y a la libertad, quienes le enseñaron a Pepe Soho cómo superar sus limitaciones.
  • Manifest: te invita a cruzar las puertas del cosmos para manifestar nuevas realidades. ¡Sólo pide un deseo y cruza el portal!
  • Poema: asómbrate y déjate inspirar por las golondrinas de la selva Lacandona, las cuales fueron grabadas con una cámara de alta velocidad.
  • Santuario: este asombroso cuarto de espejos te transporta a las escenas más impresionantes de toda la exhibición.
  • Regreso a casa: las mariposas monarca se volverán tus maestras sobre la vida y comprobarás que después de la oscuridad siempre hay belleza esperándote.

Consigue tus boletos para Mystika inmersivo aquí.

Mystika se ubica en Torre Cuarzo sobre Reforma (Paseo de la Reforma 26, Juárez) y la puedes visitar todos los días de 10:00 a 19:00. Esta es una experiencia para toda la familia y también si quieres conocer los rincones naturales más bonitos de nuestro país.