Ethiops, una invitación a lo desconocido.
Desde su apertura el 3 de febrero en la Galería OMR de la Ciudad de México, Ethiops surge como una exposición cuidadosamente curada para replantear la obra de Leonora Carrington más allá del canon surrealista tradicional. El corazón de esta muestra es una selección de obras creadas entre finales de los años cincuenta y los sesenta —un periodo en el que la artista consolidó un lenguaje plástico cada vez más radical y personal— con la pieza homónima Ethiops como eje gravitacional del discurso visual.
No se trata solamente de contemplar cuadros; se trata de caminar dentro de un imaginario que desafía nuestras categorías de pensamiento habituales. Carrington, quien hizo de México su hogar creativo, retorna a la ciudad que alimentó su universo simbólico con obras que rara vez han sido vistas por el público.

Superando el surrealismo: alquimia, mitos y otras lógicas
En estas piezas se percibe un tránsito claro: del surrealismo formal hacia una obra profundamente simbólica y esotérica. La elección del nombre Ethiops remite a múltiples capas conceptuales: era un término grecolatino que aludía a personas de piel oscura, pero también figura en textos antiguos como un referente mineral dentro de operaciones alquímicas —especialmente vinculadas al proceso de nigredo, etapa de transformación profunda en la búsqueda de sentido.
Este trasfondo hermético es apenas un indicio de la riqueza que desborda la muestra. Carrington explora relaciones entre seres fantásticos y reales, híbridos animales-humanos, máscaras enigmáticas y estructuras narrativas que imponen una lógica distinta, alejada de lecturas lineales.
Un diálogo íntimo con México
La Galería OMR, ubicada en la colonia Roma —muy cerca de los espacios que Carrington transitó durante su vida en la ciudad—, se convierte en un sitio ideal para este regreso. No es casualidad que el espectador se encuentre con un repertorio de obras que dialogan con su entorno mexicano: desde estudios preparatorios de su emblemático mural Mito y religión de los mayas de las tierras altas hasta dibujos que evocan la arquitectura y los rituales locales.
La exposición plantea, así, un puente entre lo global y lo local, entre lo simbólico y lo tangible, recordándonos que Carrington no solo fue una figura del surrealismo europeo, sino una artista cuya obra se transformó profundamente en este lado del planeta.
Obras poco vistas, historias por descubrir
La apuesta curatorial de Ethiops tiene también un propósito de revelación: sacar a la luz piezas que han permanecido en colecciones privadas o que rara vez han sido mostradas en conjunto. Esto convierte a la muestra en una oportunidad para observar la obra de Carrington desde una perspectiva inusual y reflexiva, lejos del ruido institucional de las grandes retrospectivas.
Entre dibujos a tinta, máscaras, estudios preparatorios y la pieza central misma, el espectador se enfrenta a mundos en los que el símbolo, la mitología y el humor se entretejen para proponer otro modo de ver y pensar el arte.

Una cita con lo invisible
Mientras la muestra permanece abierta hasta el 21 de abril de 2026, Ethiops se presenta como una invitación a detenerse, dejar de lado la prisa contemporánea y sumergirse en la obra de una artista que supo transformar sus inquietudes en un lenguaje visual sin igual. Aquí, cada pincelada, cada figura híbrida, cada gesto simbólico funciona como una puerta hacia otros modos de entender el mundo —y a recordar que, en el arte de Leonora Carrington, siempre hay más de lo que creemos ver.
La exhibición se encuentra en la Galería OMR, ubicada en el número 100 de la calle Córdoba, Colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México. La mejor forma de llegar es a través de la estación Jardín Pushkin de la Línea 3 del Metrobús. El espacio está abierto al público de martes a viernes, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, y los sábados de 11 de mañana a 4 de la tarde. El acceso es completamente gratuito. La exposición estará montada del 3 de febrero al 21 de abril del año en curso.

