Sian Ka’an reabre su tesoro antiguo: la zona arqueológica de Muyil

La península de Yucatán, con su rugido ancestral y selvas que parecen eternas, abrió de nuevo una de sus páginas más fascinantes. La zona arqueológica de Muyil, enclavada en el corazón de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, volvió a recibir visitantes el pasado martes 10 de febrero tras más de un año de trabajos de restauración y adecuación. Esta reapertura no es solo un acto administrativo: es la invitación a caminar por las sendas de la historia, a respirar la herencia maya en medio de una de las reservas naturales más importantes del Caribe mexicano.

Muyil, cuyo nombre se traduce en maya como “entre los montículos”, es un sitio arqueológico que fue uno de los asentamientos más antiguos y con mayor continuidad ocupacional de la costa oriental de Yucatán, con vestigios que abarcan desde aproximadamente el 300 a.C. hasta el Posclásico tardío. Su arquitectura, influida por el estilo del Petén centroamericano, revela plazas ceremoniales, templos, plataformas y sacbés que fueron parte de una red comercial maya que conectaba comunidades a través de rutas terrestres y acuáticas.

La Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, declarada Patrimonio de la Humanidad, es una extensión de más de medio millón de hectáreas donde la biodiversidad —desde manglares, selvas y humedales hasta arrecifes coralinos— se despliega con majestad. Muyil se asienta dentro de esta área protegida, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, en un entorno donde la naturaleza y la arqueología conviven de manera indisoluble.

La restauración y remodelación del sitio, impulsada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), incluyó no solo la consolidación de estructuras antiguas, sino también la creación de áreas de servicio, señalética, accesos y zonas de descanso para el público. Durante las intervenciones arqueológicas, se descubrieron piezas significativas como un temazcal con ofrendas completas —entre ellas una copa de cerámica con la figura de un dios y un collar de jade y conchas marinas— que dan pistas sobre las prácticas rituales y la vida cotidiana de quienes habitaron este lugar milenario.

Para quienes visitan Muyil, el recorrido puede ser una experiencia de entre 30 y 45 minutos, dependiendo del interés por detenerse en cada estructura, observar la intrincada relación entre paisaje y cultura, o simplemente dejarse abrazar por el murmullo de la selva. Su atractivo no radica solamente en las piedras antiguas, sino en cómo estas parecen emerger de la vegetación, como si la historia y la vida silvestre se hubieran conjurado para contar una sola narración.

El edificio conocido como El Castillo es la estructura más imponente del lugar y servía como un punto de referencia visual para los antiguos navegantes que cruzaban las lagunas cercanas en sus rutas comerciales de largo alcance.

 

Muyil: puente comercial maya entre la selva y el Caribe dentro de Sian Ka’an

La relevancia de este asentamiento radica en su ubicación estratégica, pues servía como un puente comercial entre el interior de la península y el Mar Caribe. Imagina a los antiguos mercaderes intercambiando productos valiosos como miel de abeja, plumas, sal, cacao y piedras de obsidiana a través de una compleja red de canales. Estos intercambios permitieron que la ciudad prosperara durante siglos, manteniendo vínculos con otros centros de poder importantes como la gran urbe de Cobá y, posteriormente, Chichén Itzá.

La experiencia en este sitio arqueológico es aún más bella si la piensas dentro de su entorno acuático, con las lagunas de Muyil y Chunyaxché. Los antiguos pobladores supieron aprovechar los recursos de la selva y el mar, al establecer un sistema de vida que dependía por completo del equilibrio con el ecosistema. 

Dentro de la zona encontrarás servicios básicos para que tu estancia sea cómoda, incluyendo áreas de estacionamiento y sanitarios limpios. La reapertura oficial contará con la presencia de autoridades estatales y directivos del INAH. Este proyecto de mejoramiento garantiza que las plataformas y los sacbés (caminos blancos mayas) estén en óptimas condiciones para recibir a los visitantes que buscan alternativas a los sitios más saturados.

A apenas minutos del Aeropuerto Internacional de Tulum y de la estación del Tren Maya, Muyil vuelve a ser un punto clave para quienes buscan comprender el pasado profundo de México en un marco de conservación ecológica. Ya sea para quienes aprecian la historia, los amantes de la naturaleza o quienes buscan destinos que combinen cultura y belleza natural, la reabierta Muyil se presenta como una joya en la corona de Quintana Roo.