Sinfonía Oceánica: el espectáculo inmersivo en el Museo de Historia Natural

El océano respira dentro de la ciudad: la experiencia inmersiva que transforma el Museo de Historia Natural.

En una ciudad rodeada de asfalto, tráfico y edificios, el rumor del mar parece un recuerdo lejano. Sin embargo, ahora basta cruzar las puertas del Museo de Historia Natural para sentir cómo el océano se despliega alrededor del cuerpo, como si la urbe se disolviera en agua salada. La experiencia audiovisual Sinfonía Oceánica no es sólo una exposición: es un viaje sensorial que convierte la contemplación en emoción.

La muestra llega como parte de una nueva generación de exhibiciones que mezclan arte, ciencia y tecnología para provocar algo más que conocimiento: una reacción visceral. Esta propuesta busca precisamente eso, abandonar los discursos técnicos sobre la crisis ambiental y sustituirlos por un lenguaje universal —la música y la imagen— capaz de despertar conciencia a través de la emoción.

Creada por la fundación FOMARES, la experiencia fue concebida para acercar a la ciudadanía a la belleza y fragilidad del océano e incentivar su protección.


Un concierto submarino sin mojarse

El visitante entra a una sala y, sin advertirlo, deja de estar en tierra firme. Las proyecciones envolventes del cineasta y fotógrafo Andy Mann rodean el espacio con ballenas, mantarrayas y paisajes submarinos capturados en los mares de Baja California Sur.

La música original del compositor Garth Stevenson —inspirada en cantos de ballenas y travesías marinas— guía la experiencia como si fuera una corriente invisible que arrastra al espectador hacia las profundidades.

El resultado no es un documental tradicional ni una pieza musical aislada: es una coreografía audiovisual donde sonido e imagen laten al mismo ritmo, haciendo que el público sienta que camina bajo el agua.


El museo convertido en océano

Durante la proyección, el recinto se transforma en un ecosistema vivo. Las imágenes a gran escala muestran vida marina y también a comunidades humanas que dependen de ella, recordando que la salud del mar sostiene la del planeta.

El objetivo es claro: provocar un vínculo emocional profundo que impulse acciones de conservación. Y es que los océanos no son sólo paisajes lejanos; producen la mitad del oxígeno del planeta y son el mayor capturador de carbono de la Tierra.

No se trata entonces de mirar el mar, sino de sentir que uno forma parte de él.


Una experiencia breve que vale la pena

La muestra se presenta por tiempo limitado y este mes es la última oportunidad para visitarla.

El acceso resulta accesible: estudiantes pagan alrededor de 18 pesos y el público general cerca de 38, con un pequeño costo adicional para el recorrido especial.

Además, la experiencia puede disfrutarse durante horas dentro del horario del museo, permitiendo que cada visitante la recorra a su propio ritmo.


Cuando el arte se vuelve conciencia

Sinfonía Oceánica pertenece a una tendencia cultural que ya no busca únicamente informar, sino conmover. Su creadora la ha descrito como una vivencia emocional intensa que hace sentir al espectador conectado con el latido del océano.

En tiempos en los que las noticias sobre el planeta suelen llegar en forma de cifras alarmantes, esta exposición apuesta por otro camino: la contemplación estética como detonador de responsabilidad ambiental.

Y quizá ahí radique su magia. Porque cuando la belleza toca fibras profundas, la conciencia deja de ser obligación y se vuelve impulso.

¿Cuánto cuesta disfrutar la sinfonía dedicada a las ballenas en el Museo de Historia Natural?

experiencia de ballenas museo de historia natural
Foto:
garthstevenson/Instagram

Esta experiencia está incluida en el boleto de ingreso al museo. Recordemos que la entrada general cuesta $38. Niños, maestros y estudiantes pagan $18, mientras que los adultos mayores, niños menores de tres años y personas con discapacidad entran gratis.

Puedes disfrutarla de martes a domingo, de 10:00 a 17:00 horas. Este museo está ubicado en Av. de los Compositores, Bosque de Chapultepec II Sección, Miguel Hidalgo.