México avanza: desempleo baja al 2,5 %, el nivel más bajo en años

México registra una de las tasas de desempleo más bajas de su historia.

Al cerrar el cuarto trimestre de 2025, México sorprendió a economistas y observadores del mercado laboral al registrar una tasa de desempleo de apenas 2,5 % de la población económicamente activa (PEA). Este indicador, medido por las encuestas nacionales de empleo, muestra que la proporción de personas que buscan trabajo y no lo encuentran se ha reducido respecto a períodos anteriores, consolidando una tendencia de empleo relativamente estable.

Durante los últimos años, el empleo en México ha mostrado señales de resiliencia en medio de un contexto económico global complicado. Aunque el crecimiento económico en 2025 fue moderado —con variaciones en distintos sectores productivos— el mercado laboral ha logrado absorber una mayor cantidad de trabajadores, particularmente en servicios y comercio. Este dinamismo ha sido clave para sostener la generación de empleos.

¿Qué significa realmente un 2,5 % de desempleo?

Una tasa de desempleo de 2,5 % es una cifra que pocos países alcanzan de manera sostenida, y suele interpretarse como un signo de un mercado laboral ajustado: muchas personas que quieren trabajar están ocupadas. Sin embargo, esta cifra no cuenta toda la historia.

En México, una parte importante de la fuerza laboral se concentra en actividades informales, empleo temporal o subocupación, que representan condiciones de trabajo menos estables o con jornadas reducidas. Por eso, aunque la tasa oficial de desocupación —que solo mide a quienes buscan trabajo activamente— haya descendido, siguen existiendo retos importantes en el acceso a empleos con seguridad social, beneficios y salarios dignos para amplios sectores de la población.

Desempleo vs. salud laboral: un equilibrio delicado

El descenso del desempleo está asociado a la creación de plazas tanto formales como informales. En el cuarto trimestre de 2025, el crecimiento del empleo se concentró principalmente en actividades de comercio y servicios, sectores que suelen absorber mano de obra en distintas regiones del país. Al mismo tiempo, millones de trabajadores reportaron la necesidad de trabajar más horas o de encontrar una ocupación más estable, un fenómeno conocido como subocupación.

Al analizar las cifras, también emergen diferencias por género y región: la participación laboral de hombres es mayor en comparación con mujeres, y ciertas entidades del país aún enfrent tasas de desempleo relativamente más altas. Esta heterogeneidad muestra que, pese al descenso general, hay disparidades estructurales que requieren atención de políticas públicas y estrategias de crecimiento económico.

Lo que viene para el empleo y la economía

Si bien el 2,5 % marca una mejora respecto a periodos previos, el reto para México será convertir esta estabilidad estadística en oportunidades reales y de calidad para todos los grupos de su población. El crecimiento económico moderado y las condiciones internacionales aún ejercen presión sobre la creación de empleos formales y bien remunerados.

En este escenario, fortalecer la capacitación laboral, incentivar la inversión productiva y reducir la brecha de género en la fuerza laboral serán temas clave en la agenda económica del país. Para millones de mexicanas y mexicanos, estas estrategias pueden significar no solo un empleo, sino la posibilidad de mejores condiciones de vida.