Miguel Hidalgo lanza ‘Cazacochinos’: una cruzada cívica contra la basura callejera

De qué trata el operativo “Cazacochinos” en la Miguel Hidalgo

En las últimas semanas, el paisaje urbano de la alcaldía Miguel Hidalgo en la Ciudad de México ha sido protagonista de una iniciativa poco común, que ha generado comentarios, curiosidad y debate ciudadano: el operativo bautizado como “Cazacochinos”. Este nombre, lejos de una broma, resume una intención clara —y una política pública concreta—: combatir de raíz el problema de quienes dejan basura en la vía pública y los tiraderos clandestinos que se forman en las calles.

La alcaldía, bajo el liderazgo de Mauricio Tabe, ha puesto en marcha este operativo con una idea fuerza: cero tolerancia para quien ensucie las calles. El mensaje es directo y firme: tirar basura en lugares no autorizados no es una conducta menor, sino una infracción a la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México que puede terminar en sanciones visibles, desde multas económicas hasta arrestos, trabajo comunitario o incluso remisión al Juzgado Cívico.

Más presencia, menos basura

Para lograr este objetivo, Miguel Hidalgo ha implementado una estructura de vigilancia urbana que incorpora carpas fijas y itinerantes con presencia policial permanente, especialmente en puntos donde tradicionalmente se acumulan desechos. Hasta ahora se han instalado 15 carpas en zonas críticas, y se planea expandir esta presencia a otras colonias para disuadir y detectar a quienes descuiden el entorno público.

El operativo ha tenido ya resultados tangibles: autoridades reportan varias detenciones de personas sorprendidas tirando basura en la calle, como parte de las acciones de aplicación de la ley.

Una cuestión de cultura y logística

La apuesta va más allá de sancionar: también busca incidir en la cultura cívica de la ciudadanía, recordando que la recolección de residuos en Miguel Hidalgo opera diariamente con rutas matutinas y vespertinas, e incluso con servicios nocturnos, como el llamado “Tecolote”, pensado para quienes trabajan o estudian y no pueden entregar sus desechos en horarios tradicionales.

Con este enfoque, las autoridades insisten en que ya no hay excusa para tirar basura en la calle: los camiones recolectores pasan, hay servicios adaptados y, por primera vez en mucho tiempo, acciones directas para hacer cumplir la norma.

Sanciones por tirar basura en Miguel Hidalgo

El alcalde recordó que tirar basura en la vía pública constituye una infracción cívica que puede derivar en remisión al Juzgado Cívico, multas económicas o trabajo comunitario.

Informó que autoridades ya realizaron detenciones por incumplir la normativa. En las últimas semanas, cinco personas fueron detenidas por arrojar basura en calles de la alcaldía.

Asimismo, señaló que solicitará formalmente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana la remisión de personas que reincidan en estas conductas dentro del territorio de Miguel Hidalgo.

Vigilancia permanente y recolección de basura en Miguel Hidalgo

Mauricio Tabe hizo un llamado a la población para utilizar los camiones recolectores de basura en Miguel Hidalgo, los cuales brindan servicio diario en horarios matutinos y vespertinos.

Explicó que también se mantiene activo el servicio nocturno denominado “Tecolote”, dirigido a personas que no pueden entregar sus residuos durante el día.

El alcalde indicó que el operativo Cazacochinos en Miguel Hidalgo forma parte de la estrategia Blindar MH, enfocada en acciones de orden urbano y vigilancia en espacios públicos.

“El Cazacochinos” puede verse como una metáfora: un llamado a tomar las riendas del entorno común, donde cada desecho tirado en la calle no solo representa suciedad, sino también un síntoma de deterioro del civismo urbano. Esta estrategia de Miguel Hidalgo busca transformar esa relación con el espacio público, sendero por sendero, desde las banquetas hasta los rincones que antes pasaban desapercibidos.

Si las calles más limpias pueden traducirse en barrios más ordenados y seguros, como sostiene la propia alcaldía, entonces este operativo también se inserta en un concepto más amplio de ciudad: una donde el respeto por el entorno es parte de la convivencia y la vida cotidiana compartida.