Últimos días de La Colección Gelman en el MAM: obras maestras del arte mexicano que pocos han visto

Hay colecciones de arte que no solo reúnen obras, sino que terminan contando la historia visual de un país. La Colección Gelman es una de ellas. Durante décadas, este conjunto de piezas se convirtió en uno de los acervos privados más valiosos del arte mexicano del siglo XX. Hoy, después de casi veinte años sin exhibirse en México, una parte fundamental de esta colección vuelve a mostrarse al público en el Museo de Arte Moderno (MAM), en el Bosque de Chapultepec.

La exposición presentó 68 obras emblemáticas, reunidas bajo el título Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander. La muestra marca el regreso de estas piezas al país antes de iniciar una nueva etapa de itinerancia internacional. Para el público mexicano, representa una oportunidad excepcional de reencontrarse con algunas de las imágenes más poderosas del arte moderno nacional.

Las piezas pertenecen a un acervo reunido desde la década de 1940 por Jacques y Natasha Gelman, una pareja de coleccionistas que mantuvo una estrecha relación con artistas fundamentales de su tiempo. A lo largo de los años, lograron reunir obras clave de figuras como Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo, María Izquierdo y otros creadores que definieron la estética del México moderno.

Una colección que retrata la identidad artística de México

La importancia de la Colección Gelman no radica únicamente en los nombres que la integran, sino en la manera en que sus obras dialogan entre sí. En conjunto, permiten observar cómo se fue construyendo una identidad artística mexicana durante el siglo XX, entre la tradición cultural, la experimentación estética y las influencias de las vanguardias internacionales.

Dentro de la exposición aparecen piezas icónicas que forman parte del imaginario del arte mexicano. Entre ellas se encuentran autorretratos de Frida Kahlo, retratos comisionados por los propios Gelman y obras emblemáticas como “Vendedora de alcatraces” (1943) de Diego Rivera, una pintura que sintetiza la relación entre lo popular y lo monumental en la obra del muralista.

La muestra también incluye trabajos de artistas como José Clemente Orozco, Gunther Gerzso, Carlos Mérida, Jesús Reyes Ferreira y Lola Álvarez Bravo, ampliando el panorama de un periodo en el que el arte mexicano exploró nuevos lenguajes visuales sin perder su vínculo con la identidad nacional.

Cuatro maneras de mirar el arte moderno mexicano

Para presentar la riqueza de este acervo, la curaduría organiza la exposición en cuatro núcleos temáticos, que permiten recorrer distintas vertientes del arte moderno en México.

Uno de ellos se centra en el retrato como construcción simbólica de identidad; otro explora la representación de la naturaleza y sus tensiones entre orden y caos. A estos se suman secciones dedicadas a la creación de una narrativa visual para la nación mexicana y a las paradojas de la modernidad artística.

Esta estructura permite comprender cómo los artistas del siglo XX construyeron nuevas formas de imaginar México, desde las raíces populares hasta las inquietudes cosmopolitas de una época marcada por la transformación cultural.

Obras históricas que volvieron a encontrarse con el público

El regreso de estas piezas tiene también un valor simbólico. Muchas de ellas no habían sido exhibidas en México durante casi dos décadas, lo que convierte esta exposición en un reencuentro entre el público y un patrimonio visual que marcó la historia cultural del país.

De las 68 obras que integran la muestra, 27 cuentan con declaratoria de Monumento Artístico, lo que subraya su relevancia dentro del patrimonio cultural mexicano y exige condiciones especiales de registro y conservación.

Más que una simple exhibición, esta muestra funciona como una ventana hacia uno de los momentos más intensos de la creación artística en México: el periodo en que pintores, fotógrafos y creadores visuales imaginaron nuevas formas de representar al país y su identidad cultural.

Después de casi veinte años sin exhibirse en el país, la Colección Gelman Santander se despide del público mexicano por ahora. La exposición Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander concluye su periodo en el Museo de Arte Moderno (MAM) el próximo 19 de julio, después de recibir a más de 310 mil visitantes, una cifra que la ubica entre las muestras más concurridas del recinto en los últimos años.

La exposición reunió 68 piezas de figuras centrales del arte mexicano del siglo XX, entre ellas Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo y María Izquierdo, y ofreció un recorrido por algunas de las vertientes más representativas de la modernidad artística nacional.

¿Hasta cuándo estará la Colección Gelman en el Museo de Arte Moderno?

La exposición Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander podrá visitarse hasta el domingo 19 de julio de 2026 en el Museo de Arte Moderno, ubicado en el Bosque de Chapultepec.

La muestra reúne 68 obras de algunos de los artistas más importantes del arte mexicano del siglo XX y marcó el regreso de la colección al país después de casi 20 años sin exhibirse en México.