Luna Gigante en Reforma: ¿hasta cuándo estará y a qué hora verla?
Hay momentos en que la ciudad parece suspender su ritmo habitual para entregarse a algo más contemplativo. Esta primavera, la Ciudad de México vive uno de esos instantes: una Luna monumental, suspendida sobre Paseo de la Reforma, ha transformado el paisaje urbano en una escena casi onírica.
No se trata de un fenómeno astronómico, sino de una intervención artística que logra algo más raro: devolvernos la capacidad de mirar hacia arriba con asombro. La pieza forma parte del Festival Internacional de las Luces, una celebración que cada año convierte a la capital en un circuito de arte efímero donde la luz es protagonista.
La instalación —una réplica hiperrealista del satélite natural— no solo impresiona por su escala, sino por la precisión de sus detalles. Con cerca de siete metros de diámetro, reproduce cráteres y texturas con base en imágenes científicas, generando una experiencia inmersiva que oscila entre la contemplación estética y la curiosidad científica.
Pero como todo lo que vale la pena ver en la ciudad, su permanencia es breve.
¿Hasta cuándo estará la Luna gigante en Reforma?
La Luna gigante podrá visitarse hasta el domingo 29 de marzo de 2026.
Se trata de una instalación temporal, pensada para coincidir con la llegada de la primavera y desaparecer casi tan pronto como se vuelve viral. Es decir: si la quieres ver, el momento es ahora.

¿A qué hora se puede ver mejor?
Aunque la pieza está presente durante todo el día, hay una diferencia radical entre verla y realmente experimentarla.
El mejor horario es por la noche, entre las 19:00 y las 23:00 horas, cuando la iluminación revela todos los matices de su superficie y el contraste con el cielo oscuro intensifica su presencia.
Algunos reportes también sugieren que desde el atardecer —alrededor de las 17:00— comienza a cobrar vida visualmente, pero es entrada la noche cuando alcanza su máximo impacto.
En ese lapso, la Luna deja de ser una escultura para convertirse en un fenómeno: flotando entre edificios, multiplicándose en cámaras y reflejos, dialogando con la ciudad.
¿Dónde está exactamente?
La instalación se encuentra sobre Paseo de la Reforma, a la altura de la Glorieta de la Diana Cazadora, dentro de un corredor artístico que va de Chapultepec al Ángel de la Independencia.
Lo interesante es que no está sola. Forma parte de un recorrido más amplio de piezas lumínicas, por lo que visitarla también puede ser el inicio de una caminata nocturna entre distintas intervenciones que reinterpretan el espacio público.
Una Luna para caminar la ciudad de otra manera
Hay algo profundamente simbólico en traer la Luna a ras de suelo. Durante siglos, ha sido objeto de mitos, ciencia, poesía y navegación. Hoy, en medio del tráfico y la prisa, aparece suspendida como una pausa.
Quizá por eso se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de la ciudad en estos días. Pero más allá de la imagen —que inevitablemente terminará en redes—, la experiencia tiene algo más silencioso: caminar bajo una Luna que no está a miles de kilómetros, sino a unos cuantos pasos.
Y eso, en una ciudad como esta, ya es bastante.

