Al utilizar los desechos electrónicos y mucho ingenio, la joven estudiante mexicana Angélica Montero logró ganar el prestigioso concurso Recover E de la escudería Envision Racing, donde compitió con adolescentes de todo el mundo.
Montero, quien actualmente cursa el segundo semestre en el Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Azcapotzalco, respondió al reto lanzado por la plataforma, el cual consistía en hacer una réplica de un auto de Fórmula E sólo con materiales de reciclaje.
La joven recolectó los materiales necesarios para realizar su pieza y participar en el concurso, donde resultó vencedora en la categoría para adolescentes de 12 a 16 años de edad.
De acuerdo con Gaceta UNAM, donde se contó su hazaña, una de las exigencias en el concurso era incluir baquelita, un material extremadamente difícil de reciclar, en el diseño de su auto que, además, debía funcionar.
A pesar de no contar con herramientas profesionales ni experiencia previa en este tipo de proyectos, la estudiante logró superar cada obstáculo gracias a su ingenio y determinación. Su trabajo no solo cumplió con los requisitos del concurso, sino que también sobresalió por su nivel de detalle, funcionalidad estética y enfoque sustentable.
La creación de Angélica Mirian Montero Popocatl, fue reconocido en un evento realizado en el Autódromo Hermanos Rodríguez (Fotos: UNAM Global)
En este contexto, Angélica destacó al presentar un prototipo elaborado con piezas recicladas, entre ellas componentes electrónicos y baquelita, un plástico sintético termoestable conocido por su resistencia y dificultad para ser manipulado. Este material representó uno de los mayores desafíos durante el proceso de construcción, ya que requiere técnicas especializadas para su corte y moldeado.

Aunque el reconocimiento se entregó en Londres, Reino Unido, a donde no pudo viajar, Angélica recibió un reconocimiento en la Ciudad de México y el premio por su diseño ganador.
En cuanto a su futuro, Angélica Montero ha demostrado tener una visión ambiciosa y multidisciplinaria. Su objetivo es estudiar medicina y especializarse en neurocirugía, sin dejar de lado su interés por la ingeniería automotriz, área en la que ya ha dado sus primeros pasos con este proyecto.
Su historia inspira a nuevas generaciones a explorar la ciencia, la tecnología y la sostenibilidad desde una perspectiva creativa, demostrando que la innovación puede surgir incluso en condiciones limitadas. Además, refuerza la importancia de impulsar iniciativas educativas que promuevan el reciclaje, la conciencia ambiental y el desarrollo de habilidades prácticas.

