Durante años, recorrer la Ciudad de México ha implicado una relación inevitable con el deterioro del asfalto: baches que aparecen tras cada temporada de lluvias, parches improvisados y avenidas que parecen nunca terminar de rehabilitarse. Este fenómeno no es casual: la capital cuenta con una de las redes viales más extensas y transitadas del mundo, sometida a un desgaste constante por millones de vehículos y condiciones climáticas complejas.
Frente a este escenario, el gobierno capitalino ha puesto en marcha una estrategia ambiciosa que busca atacar el problema desde su raíz: no solo tapar baches, sino renovar completamente la carpeta asfáltica de las principales avenidas. El programa, concebido como un esfuerzo multianual, plantea una transformación profunda del sistema vial, apostando por intervenciones estructurales en lugar de soluciones temporales.
Hoy, ese esfuerzo comienza a mostrar resultados tangibles. La Ciudad de México ha logrado avanzar de manera significativa en la repavimentación de sus vialidades primarias, alcanzando cerca del 80% de su meta inicial, con millones de metros cuadrados ya intervenidos.
Una intervención histórica en la movilidad urbana
El alcance de este proyecto no es menor. La meta contempla renovar alrededor de 3.5 millones de metros cuadrados de pavimento, lo que equivale a intervenir cerca de una cuarta parte de las avenidas principales de la ciudad.
Además, la inversión destinada —que supera los 2,600 millones de pesos— marca un punto de inflexión en la forma en que la ciudad enfrenta el deterioro de sus calles: ya no como un problema estacional, sino como una prioridad estructural.
El programa no solo busca mejorar la superficie de rodamiento, sino también transformar la experiencia urbana: reducir tiempos de traslado, mejorar la seguridad vial y disminuir el desgaste de los vehículos.
Las avenidas que están cambiando el rostro de la ciudad
Entre las vialidades intervenidas destacan algunas de las arterias más emblemáticas y transitadas de la capital. Tramos del Eje Central, diversos ejes viales, así como avenidas clave como Calzada de Tlalpan y Paseo de la Reforma, forman parte de esta renovación.
Estas avenidas no solo conectan distintos puntos de la ciudad, sino que también sostienen su ritmo cotidiano: transporte público, comercio, turismo y vida urbana convergen en ellas. Su rehabilitación, por lo tanto, tiene un impacto directo en millones de personas.
No más baches: una nueva lógica de mantenimiento
Uno de los cambios más relevantes de esta estrategia es su enfoque. Durante años, el bacheo fue la respuesta predominante: una solución rápida, pero efímera. Sin embargo, especialistas han señalado que este tipo de intervención no restaura la estructura del pavimento y suele deteriorarse rápidamente, especialmente bajo condiciones de lluvia.
La repavimentación, en cambio, implica retirar capas dañadas, nivelar la superficie y aplicar nuevos materiales con estándares técnicos más rigurosos. Es una solución más costosa, pero también más duradera.
A esto se suma un componente innovador: el reciclaje del asfalto retirado, que será reutilizado en nuevas obras, integrando criterios de sostenibilidad en el proceso.
¿Cuáles son las calles repavimentadas en la CDMX?
En 2026, el programa Cualli Ohtli ha logrado la repavimentación de casi una cuarta parte de las vías primarias de la Ciudad de México. Esta es la lista:
- Calz. Ignacio Zaragoza
- Circuito Interior
- Eje 5 Norte
- Periférico Norte
- Periférico (Calle 7)
- Eje 6 Norte
- Viaducto Miguel Alemán
- Viaducto Tlalpan
- Río San Joaquín
- Eje 4 Norte
- Carretera Picacho-Ajusco
- Av. División del Norte
- Av. Circunvalación
- Av. Tláhuac
- Av. 602
- Eje Central
- Eje 3 Oriente
- Eje 6 Sur
- Av. Las Torres
- Eje 3 Sur
- Av. Constituyentes
- Eje 10 Sur
- Eje 1 Sur
- Av. Reforma
- Av. Monera
- Carretera Tenayuca-Chalmita
- Eje 8 Sur
- San Faustino
- Av. San Valentín
- Periférico Sur
- Eje 2A Sur
- Calz. Tlalpan
- Av. Economía
- Eje 6 Oriente
- Viaducto Río de la Piedad
- Av. Acueducto de Guadalupe
- Av. Conscripto
- Eje 3 Poniente
Una ciudad que se reconstruye sobre sí misma
El impacto de este programa no se limita a la movilidad. También redefine la manera en que se percibe la ciudad: una urbe que, en lugar de resignarse al desgaste, decide renovarse desde sus cimientos más visibles.
La meta es clara: alcanzar el 100% de renovación de las vialidades primarias en los próximos años, consolidando un sistema vial más eficiente, seguro y duradero.
En una ciudad donde cada trayecto cuenta una historia, mejorar el asfalto no es un detalle menor. Es, en muchos sentidos, una forma de reescribir la experiencia cotidiana de millones de personas.

