En mayo, los Paseos Culturales del INAH entre canales, vestigios arqueológicos y café.
Hay una forma de viajar que no exige distancia, sino atención. Una manera de recorrer el país que no depende del mapa, sino de la memoria. Cada mayo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia abre esa posibilidad a través de sus Paseos Culturales, una serie de recorridos que convierten el territorio en relato y el pasado en experiencia tangible.
Este 2026, la propuesta se despliega con una diversidad que sorprende: canales que aún respiran el pulso lacustre del Valle de México, zonas arqueológicas que conservan la geometría del tiempo y espacios donde el café se vuelve excusa para la conversación y la contemplación. Más de un centenar de destinos forman parte de esta programación anual, pensada para reconectar con el patrimonio desde una mirada íntima y guiada.
Lejos de ser simples visitas, estos paseos funcionan como una especie de lectura en movimiento. Cada sitio se vuelve una página donde se entrelazan arquitectura, paisaje, historia y vida cotidiana, acompañados por especialistas que traducen los vestigios en narrativas accesibles y profundas.
El primer día del mes y bajo el resplandor de la luna llena, las y los participantes se adentrarán en los canales de Xochimilco, territorio de gran riqueza biocultural, en el que sus habitantes preservan saberes, memorias y valores. Para admirar diversas expresiones artísticas, el viernes 8, se visitará el Museo Soumaya, ubicado en Plaza Carso, Ciudad de México, espacio cultural que resguarda una amplia colección de obras pictóricas, escultóricas, fotográficas, de estampa y numismática, entre otras.
Al día siguiente, sábado 9, se trasladarán al estado de Hidalgo para explorar la urbe prehispánica de Tula, región en la que se desarrolló la cultura tolteca y siglos más tarde sería el asentamiento de los frailes franciscanos.
De regreso a la capital mexicana, el viernes 15 zarparán por la ruta del Galeón Acapulco-Manila, con la exposición Somos Pacífico. El mundo que emergió del trópico, vigente en el Colegio de San Ildefonso. El domingo 17, se hará el paseo ¡Vamos a bailar a Chalma! Una tradición entre prehispánica y novohispana, por el Santuario del Señor de Chalma, en el Estado de México, inmueble colonial erigido en medio de las montañas.
Los aromas del café y los libros deleitarán a las y los paseantes el viernes 22, quienes recorrerán las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México en busca de historias literarias y memorias sobre la venta y consumo de la popular bebida, así como su relación con la narrativa de los siglos XIX y XX.
Al día siguiente, sábado 23, la música protagonizará la jornada con los salterios de Altzayanca, en Tlaxcala, comunidad que por generaciones ha sido reconocida por confeccionar y tocar estos instrumentos, elaborados con madera de oyamel, pino, encino y cedro.
El arte de la fe: arquitectura religiosa del Centro Histórico de la capital mexicana será el tema a abordar el viernes 29, en el que se admirará la primera catedral del país, además de conventos y parroquias con diferentes estilos arquitectónicos.
Para el cierre de mayo, el domingo 31 se visitará la Zona Arqueológica de Coatetelco y su laguna, en el estado de Morelos, un pueblo prehispánico fundado por los tlahuicas, el cual en el periodo Epiclásico estuvo bajo el dominio de Xochicalco.
Paseos Culturales INAH es una iniciativa de 60 años de experiencia; cuenta con más de 100 destinos programados cada año y personal especializado y capacitado para la atención de públicos diversos.
Mayores informes sobre costos, agendas, reservaciones y recomendaciones, en los teléfonos: (55) 5212 2371, (55) 5553 2365 y (55) 5553 3822, de lunes a viernes, de las 9:00 a las 18:00 horas; y en el correo electrónico: [email protected].

