En el mundo ocurren hasta 24,000 muertes por rayos al año y en México se registraron 2,500 muertes por rayos en 23 años.
Cada temporada de lluvias trae consigo el mismo espectáculo natural: cielos oscurecidos, relámpagos iluminando montañas y el estruendo de los truenos atravesando ciudades y pueblos. Pero detrás de esa escena que parece cinematográfica existe un riesgo muy real que durante años ha pasado desapercibido en México: la caída de rayos.
Aunque muchas personas creen que ser alcanzado por un rayo es un evento casi imposible, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México advierten que el peligro es mucho más frecuente de lo que imaginamos. Tan solo entre 1998 y 2021 se registraron alrededor de 2 mil 500 muertes relacionadas con rayos en el país, una cifra que revela que las tormentas eléctricas son mucho más que un fenómeno visual impresionante.
El tema ha cobrado relevancia con el inicio de la temporada de lluvias y ciclones tropicales de 2026, un periodo en el que aumentan las tormentas eléctricas en gran parte del territorio nacional. Los expertos explican que México posee condiciones geográficas y climáticas ideales para la formación de descargas eléctricas, especialmente en las regiones montañosas y tropicales del centro y sur del país.
De acuerdo con investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, un rayo ocurre cuando dentro de las nubes se acumulan cargas eléctricas provocadas por el choque constante entre gotas de agua, granizo y cristales de hielo. Cuando la diferencia eléctrica alcanza niveles extremos, la energía se libera en forma de una descarga violenta hacia la tierra o entre nubes.
Lo que vemos como un destello es el relámpago. Lo que escuchamos segundos después es el trueno. Y ambos forman parte del mismo fenómeno atmosférico.

Las zonas de México donde hay más riesgo
La investigación elaborada por científicos de la UNAM permitió construir uno de los primeros mapas que integran no solo la actividad eléctrica del país, sino también factores sociales que aumentan la vulnerabilidad de las personas. El resultado mostró que el riesgo de morir por un rayo no depende únicamente del clima, sino también de las condiciones de infraestructura y acceso a protección.
Los estados con más registros históricos de muertes por rayos son:
• Estado de México
• Oaxaca
• Michoacán
• Guerrero
• Veracruz
En particular, la Sierra Madre Occidental, así como varias zonas del centro y sur del país, favorecen la formación de tormentas eléctricas intensas durante el verano.
Dentro del Estado de México, municipios como Villa Victoria, San Felipe del Progreso, Ixtlahuaca y Toluca concentran varios de los eventos más documentados relacionados con descargas eléctricas fatales.

El problema invisible de las comunidades rurales
Uno de los hallazgos más importantes del estudio es que las muertes por rayos suelen concentrarse en comunidades rurales. Muchas personas trabajan al aire libre durante la temporada de lluvias, especialmente en actividades agrícolas, quedando completamente expuestas a las tormentas.
A esto se suma otro problema: la falta de infraestructura adecuada. Hay viviendas sin protección eléctrica, regiones sin acceso rápido a hospitales y poca información preventiva sobre qué hacer durante una tormenta.
Los especialistas señalan que muchas víctimas buscan refugio debajo de árboles, creyendo que están protegidas, cuando en realidad ese es uno de los lugares más peligrosos durante una tormenta eléctrica. Un árbol puede atraer la descarga y convertir el suelo alrededor en una zona letal.
También existe el mito de que “un rayo no cae dos veces en el mismo lugar”, algo completamente falso. Los edificios altos, estructuras metálicas y zonas elevadas pueden recibir múltiples impactos durante una misma tormenta.
¿Qué tan probable es que te caiga un rayo?
Aunque estadísticamente las probabilidades individuales siguen siendo bajas, el riesgo aumenta considerablemente si una persona permanece al aire libre durante tormentas eléctricas frecuentes.
A nivel mundial se estima que ocurren hasta 24 mil muertes por rayos cada año, mientras que millones de descargas eléctricas golpean la Tierra constantemente. México, por su ubicación geográfica y sus temporadas de lluvias intensas, forma parte de las regiones donde este fenómeno tiene una presencia importante.
La UNAM advierte que el verdadero problema no es solo la actividad eléctrica, sino la combinación entre tormentas frecuentes y vulnerabilidad social. En otras palabras, el peligro aumenta cuando las personas no tienen dónde refugiarse ni información suficiente para reaccionar correctamente.
Cómo protegerse durante una tormenta eléctrica
Los expertos recomiendan seguir medidas básicas que pueden marcar una enorme diferencia:
• Refugiarse inmediatamente dentro de edificios cerrados o automóviles
• Evitar árboles aislados, campos abiertos y cuerpos de agua
• No usar objetos metálicos durante tormentas
• Desconectar aparatos eléctricos si la tormenta es intensa
• Buscar refugio apenas se escuchen truenos
También es importante recordar que los rayos pueden caer incluso antes de que la lluvia llegue completamente a una zona.
Con el aumento de fenómenos climáticos extremos y temporadas de lluvias más intensas, los investigadores consideran fundamental fortalecer la educación preventiva en las regiones más vulnerables del país. Porque aunque el cielo iluminado por relámpagos puede parecer fascinante, la electricidad atmosférica sigue siendo una de las fuerzas más impredecibles y peligrosas de la naturaleza.

