Mystika: el viaje cósmico e inmersivo que llegó a Reforma

La Ciudad de México atraviesa un momento en el que las experiencias inmersivas dejaron de ser únicamente una tendencia para convertirse en una nueva manera de vivir el arte. Ya no basta con observar una obra desde lejos o recorrer un museo en silencio. Ahora el público busca entrar en las imágenes, sentirse rodeado por el sonido, caminar dentro de una narrativa y formar parte de aquello que contempla. En medio de ese fenómeno cultural aparece Mystika, una propuesta que mezcla tecnología, espiritualidad, naturaleza y arte sensorial en pleno corazón de Paseo de la Reforma.

Instalada dentro de Torre Cuarzo, esta experiencia creada por el fotógrafo y artista mexicano Pepe Soho propone un recorrido que parece suspendido entre lo terrenal y lo cósmico. Lejos de sentirse como una exposición convencional, el espacio funciona como una especie de portal multisensorial donde las proyecciones monumentales, la música envolvente y los juegos de luz buscan provocar algo más profundo que simple entretenimiento: una pausa emocional en medio del ritmo frenético de la ciudad.

El auge de las experiencias inmersivas en México ha crecido de manera acelerada en los últimos años. Espacios que mezclan arte digital, instalaciones interactivas y ambientes contemplativos se han convertido en uno de los formatos culturales favoritos de nuevas generaciones que buscan experiencias más íntimas y emocionales. Mystika se inserta en ese movimiento, aunque con una identidad distinta: aquí el protagonista no es únicamente la tecnología, sino también la conexión con la naturaleza y el imaginario espiritual mexicano.

Un recorrido entre selvas, mariposas y universos

El viaje dentro de Mystika está dividido en distintas salas inmersivas que transforman algunas de las fotografías más emblemáticas de Pepe Soho en escenarios monumentales. Cada espacio posee una narrativa propia y una intención emocional diferente, como si el visitante atravesara pequeñas dimensiones conectadas entre sí.

Una de las salas más impactantes es Maya, un domo de proyección 360 grados donde la experiencia se convierte en un recorrido cósmico inspirado en la energía ancestral de Tulum y la figura de la serpiente emplumada. El efecto visual hace que el espectador pierda por momentos la noción del espacio físico mientras queda envuelto por imágenes monumentales y sonidos atmosféricos.

También destaca Santuario, un cuarto de espejos que multiplica paisajes naturales y criaturas luminosas hasta crear una sensación casi infinita. Otras salas, como Liberación o Regreso a casa, utilizan elementos como caballos y mariposas monarca para hablar sobre libertad, transformación y resiliencia emocional.

El legado espiritual de Pepe Soho

Más allá del despliegue visual, una parte importante de la experiencia gira alrededor de la visión artística de Pepe Soho, fotógrafo mexicano que durante años construyó una narrativa enfocada en la contemplación de la naturaleza y la introspección emocional.

Mystika nació originalmente en Tulum, pero su llegada a Reforma convirtió el proyecto en uno de los espacios inmersivos más comentados de la capital. Incluso después de la muerte del artista, el recinto continúa expandiendo su propuesta con nuevas piezas y experiencias enfocadas en la sanación emocional y la reflexión interior.

El resultado es un espacio que combina el lenguaje del arte digital contemporáneo con símbolos profundamente ligados al paisaje mexicano: selvas, santuarios naturales, aves, mariposas y cielos estrellados que parecen convertir el recorrido en una especie de ceremonia visual.

Una pausa sensorial en medio de Reforma

Quizá uno de los aspectos más interesantes de Mystika es el contraste entre el exterior y el interior del recinto. Afuera, Reforma continúa con su ritmo acelerado de oficinas, tráfico y movimiento constante. Adentro, el tiempo parece desacelerarse.

La experiencia está diseñada para que el visitante avance sin prisa, permitiendo que las proyecciones, aromas y sonidos generen una sensación de desconexión temporal. Por momentos, el lugar se siente más cercano a una instalación meditativa que a una exposición tradicional.

Esa mezcla entre contemplación y espectáculo visual ha convertido a Mystika en uno de los espacios culturales más fotografiados y compartidos de la ciudad. Sin embargo, la experiencia funciona mejor cuando se vive lejos de la pantalla del celular: el verdadero impacto ocurre cuando uno simplemente se deja envolver por la música, las imágenes y el silencio.

Dónde está Mystika y cómo visitarla

Mystika Inmersivo se encuentra dentro de Torre Cuarzo, sobre Paseo de la Reforma 26, en la colonia Juárez de la Ciudad de México. El recorrido puede visitarse prácticamente todos los días y está pensado para públicos de distintas edades.

Además del circuito inmersivo, el recinto también cuenta con espacios contemplativos, tienda de recuerdos y nuevas intervenciones artísticas que continúan ampliando la experiencia original.

Para quienes buscan una actividad distinta en CDMX, Mystika ofrece algo poco común en medio de la ciudad: un viaje visual y emocional que intenta recordar que todavía existen espacios para detenerse, mirar hacia dentro y asombrarse.

Horarios, lugar y boletos para visitar Mystika

Permítete sentir cómo la tecnología es capaz de envolverte y llevarte hasta santuarios naturales, rodeado de mariposas monarca, ballenas jorobadas o luciérnagas.

La experiencia Mystika está en Torre Cuarzo, sobre Paseo de la Reforma, y puedes visitarla todos los días de 10:00 a 19:00

Los boletos están disponibles aquí.