En medio de la expectativa que genera la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Ciudad de México también prepara una celebración que trasciende el deporte. Además de recibir a miles de visitantes nacionales e internacionales, la capital aprovechará el momento para mostrar una parte de su patrimonio que pocas personas han tenido la oportunidad de conocer.
Como parte de las actividades culturales organizadas para esta temporada, el Templo de Ehécatl y el Juego de Pelota, dos de los vestigios arqueológicos más importantes del Centro Histórico, abrirán zonas habitualmente restringidas, permitiendo que el público acceda a espacios reservados para labores de investigación y conservación.
Se trata de una iniciativa que busca acercar a los visitantes al legado de la antigua México Tenochtitlan, ofreciendo una experiencia mucho más profunda que una visita convencional. Quienes participen podrán recorrer áreas poco conocidas y descubrir detalles arquitectónicos e históricos que normalmente permanecen fuera del alcance del público.
Una oportunidad para descubrir el corazón de la antigua Tenochtitlan
El Templo de Ehécatl fue descubierto durante las excavaciones realizadas para construir la estación Pino Suárez del Metro y constituye uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura dedicada al dios del viento.
Su característica planta circular responde a la simbología asociada con Ehécatl, deidad vinculada al movimiento del aire y considerada indispensable para que llegaran las lluvias que hacían posible la agricultura.
Muy cerca del templo también se encuentra un Juego de Pelota ceremonial, uno de los pocos ejemplos conservados dentro del antiguo recinto ceremonial mexica. Ambos espacios recuerdan que, mucho antes del crecimiento urbano de la ciudad, este sitio formaba parte de uno de los centros políticos y religiosos más importantes de Mesoamérica.

¿Qué podrán conocer los visitantes?
Los recorridos especiales permitirán ingresar a espacios normalmente cerrados, donde especialistas compartirán información sobre los trabajos de conservación, los hallazgos arqueológicos y la importancia histórica de cada estructura.
Además del acceso a estas áreas exclusivas, los asistentes podrán conocer aspectos poco difundidos sobre la función ceremonial del templo, el simbolismo del Juego de Pelota y la manera en que estos monumentos han logrado preservarse en medio de una de las ciudades más grandes del mundo.
La experiencia busca ofrecer una perspectiva distinta del patrimonio arqueológico, combinando historia, arqueología y divulgación cultural en un recorrido guiado.
Fechas de los recorridos especiales
Las visitas estarán disponibles del 3 de julio al 31 de agosto de 2026, coincidiendo con el periodo en que la Ciudad de México recibirá una importante afluencia de visitantes por el Mundial.
Los recorridos tendrán cupo limitado, por lo que será necesario realizar una reserva previa para asegurar un lugar.

Precio y cómo reservar
El costo general del recorrido será de 150 pesos por persona.
Las reservaciones deberán realizarse previamente mediante la plataforma habilitada por las autoridades culturales. Debido a que los grupos serán reducidos para proteger el sitio arqueológico, se recomienda apartar con anticipación.
Los visitantes deberán presentarse unos minutos antes del horario asignado y seguir las indicaciones del personal responsable para garantizar la conservación del recinto.
Un Mundial que también celebra la historia de México
Aunque el fútbol será el gran protagonista durante el verano de 2026, la apertura de estos espacios demuestra que el Mundial también representa una oportunidad para proyectar la riqueza cultural de México ante millones de personas.
Mientras los estadios concentran la emoción deportiva, lugares como el Templo de Ehécatl recuerdan que la capital posee una historia que se remonta siglos antes de la llegada del deporte moderno. Abrir estas zonas restringidas permitirá que más personas comprendan la dimensión del patrimonio arqueológico que permanece oculto bajo las calles del Centro Histórico.
Será una ocasión excepcional para recorrer uno de los sitios más emblemáticos de la antigua Tenochtitlan desde una perspectiva pocas veces disponible, convirtiendo una visita al corazón de la ciudad en un auténtico viaje al pasado.

