La Ciudad de México continúa transformando su sistema de transporte con el inicio de la construcción de la Línea 5 del Cablebús, un proyecto que promete convertirse en un referente internacional. No se trata únicamente de una nueva ruta aérea, sino de una infraestructura diseñada para acercar comunidades que durante décadas enfrentaron recorridos largos, congestionados y complicados por la geografía del sur poniente de la capital. El proyecto contempla un recorrido aproximado de 15.4 kilómetros, una longitud que la colocará como la línea de teleférico urbano más larga del mundo.
La nueva línea enlazará Magdalena Contreras y Álvaro Obregón con Mixcoac, donde los usuarios podrán conectar con las Líneas 7 y 12 del Metro, fortaleciendo la integración entre distintos medios de transporte. Esta conexión representa una solución para miles de personas que diariamente deben desplazarse entre zonas altas y el resto de la ciudad, reduciendo tiempos de traslado que durante años dependieron del tráfico y de múltiples transbordos.
Más allá del récord que establecerá por su extensión, la Línea 5 del Cablebús forma parte de una estrategia más amplia para ampliar la cobertura del transporte público hacia regiones donde la construcción de sistemas convencionales resulta mucho más compleja debido a las características del terreno. Con ello, el Cablebús consolida su papel como una alternativa eficiente, eléctrica y sustentable para la movilidad urbana.

Una ruta pensada para conectar comunidades
El trazado partirá desde la zona de Oyamel, en Magdalena Contreras, para concluir en Mixcoac, atravesando distintos puntos estratégicos de Álvaro Obregón. En total contará con 12 estaciones, distribuidas para acercar el servicio a colonias que históricamente han tenido una conectividad limitada con el resto de la ciudad.
La expectativa es que el recorrido completo pueda realizarse en alrededor de 40 minutos, una diferencia considerable frente a los trayectos actuales, que en horas de mayor demanda suelen duplicar ese tiempo debido al congestionamiento vial. Para miles de habitantes, esta reducción significará más tiempo para actividades familiares, laborales o recreativas.
Una obra que transformará la vida cotidiana
El impacto de la nueva línea no se limita al transporte. La construcción del Cablebús también representa una oportunidad para impulsar el desarrollo urbano de las comunidades que recorrerá. La experiencia de las líneas ya existentes ha mostrado que este tipo de infraestructura favorece la actividad económica local, mejora la accesibilidad y facilita el acceso a servicios, centros educativos y espacios de salud.
Asimismo, el sistema funciona con energía eléctrica, por lo que contribuye a disminuir emisiones contaminantes frente a otros medios de transporte motorizados. En una ciudad donde la movilidad y la calidad del aire son desafíos permanentes, este tipo de proyectos adquiere una dimensión ambiental tan importante como la social.
De acuerdo con Basulto Luviano, la Línea 5 del Cablebús tendrá una longitud de 15.4 kilómetros y tendrá en total 12 estaciones.
Partirá desde la alcaldía Benito Juárez y será la única con dos antenas, llegando hasta las zonas altas de las alcaldías Magdalena Contreras y Álvaro Obregón.
“Son 15.4 kilómetros que tendrá desde la parte más baja, que es el Cetram Mixcoac, hasta la parte más alta, que es la estación número 12 en la alcaldía Magdalena Contreras, en el Predio Oyamel“, detalló Basulto.

- Contará con un total de 114 torres
- Tendrá 462 cabinas
- Cada cabina será para una capacidad de hasta 10 personas
- Podrá trasladar a hasta 3,000 pasajeros por hora
Para todo ello, la inversión pública estimada es de 7.9 millones de pesos.
¿Cuándo abrirá?
De acuerdo con el secretario de Obras, Raúl Basulto, el tiempo de ejecución estimado para esta obra es de 34 meses. Es decir, que estaría lista alrededor de mayo de 2029. Por lo pronto, el funcionario informó que “prácticamente todos los estudios han sido concluidos de la zona donde estarán las 12 estaciones”.
El Cablebús sigue creciendo
Desde su puesta en marcha, el Cablebús ha cambiado la manera en que miles de personas se desplazan diariamente por la capital. Lo que comenzó como una solución para conectar zonas de difícil acceso se ha convertido en uno de los proyectos de movilidad más reconocidos de la ciudad.
La incorporación de la Línea 5 fortalece esa visión de una red de transporte cada vez más integrada, donde Metro, Metrobús, Trolebús y Cablebús funcionan de manera complementaria para ofrecer alternativas rápidas y accesibles.
Una apuesta por el futuro de la ciudad
La construcción de esta nueva línea representa mucho más que una obra de infraestructura. Es una inversión en la movilidad, la equidad territorial y la posibilidad de que miles de personas reduzcan diariamente el tiempo que dedican a trasladarse.
Cuando entre en operación, la Línea 5 del Cablebús no solo ostentará el reconocimiento de ser el teleférico urbano más largo del planeta, sino que también se convertirá en un ejemplo de cómo la ingeniería y la planeación urbana pueden responder a los retos de una metrópoli que continúa creciendo y buscando nuevas formas de conectar a sus habitantes.

