El cielo de agosto nos trae un eclipse lunar visible desde la Ciudad de México

En agosto veremos un eclipse lunar en CDMX: a esta hora alcanzará su punto máximo.

La Ciudad de México volverá a mirar hacia arriba durante la madrugada de agosto de 2026, cuando un eclipse lunar transforme el aspecto habitual de la Luna y ofrezca uno de los espectáculos astronómicos más atractivos del año. El fenómeno podrá observarse desde la capital sin necesidad de telescopios ni equipo especializado, siempre que el cielo permanezca despejado.

Los eclipses de Luna ocurren cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre nuestro satélite natural. A diferencia de los eclipses solares, este tipo de evento puede verse con seguridad a simple vista y suele desarrollarse durante varias horas, permitiendo seguir paso a paso el avance de la sombra terrestre.

En esta ocasión, la Luna comenzará a oscurecerse en la madrugada y alcanzará su momento más impresionante antes del amanecer. Para quienes disfrutan la astronomía, la fotografía nocturna o simplemente la experiencia de contemplar el cielo desde la ciudad, será una cita difícil de ignorar.

¿Cuándo será el eclipse lunar?

El fenómeno ocurrirá durante la madrugada del 28 de agosto de 2026 y será visible desde la Ciudad de México y buena parte del territorio nacional.

La fase más destacada llegará cuando el eclipse alcance su punto máximo alrededor de las 02:12 horas (tiempo del centro de México). Ese será el instante en el que la sombra de la Tierra cubrirá la mayor parte de la superficie lunar y la Luna mostrará su aspecto más oscuro.

Horarios clave en CDMX

Inicio de la fase parcial

00:35 h

Punto máximo del eclipse

02:12 h

Fin de la fase parcial

03:49 h

En total, el evento principal se extenderá por varias horas, por lo que habrá tiempo suficiente para buscar un buen sitio de observación y disfrutar el cambio gradual de la Luna.

Cómo se verá la Luna

Durante el eclipse, la Luna no desaparecerá por completo. La atmósfera terrestre filtra parte de la luz solar y la desvía hacia la superficie lunar, produciendo tonalidades que pueden ir del rojo cobrizo al naranja oscuro. Por esa razón, muchas personas conocen este fenómeno como “Luna de sangre”, aunque el color exacto depende de las condiciones atmosféricas del momento.

En una ciudad tan iluminada como la capital mexicana, el contraste puede ser especialmente llamativo: mientras el paisaje urbano permanece encendido, la Luna adquiere un aspecto tenue y rojizo que parece suspendido sobre el horizonte.

 

Los mejores lugares para observarlo en CDMX

Aunque el eclipse podrá verse desde prácticamente cualquier punto con una vista despejada del cielo, algunos sitios suelen ofrecer mejores condiciones:

  • Chapultepec, especialmente en áreas abiertas del bosque.

  • Parque La Mexicana, por sus amplias explanadas.

  • Cerro de la Estrella, uno de los miradores naturales más conocidos de la ciudad.

  • Desierto de los Leones, para quienes buscan menor contaminación lumínica.

  • Azoteas y terrazas con buena vista hacia el cielo abierto.

La recomendación principal es alejarse lo más posible de luces directas y edificios que bloqueen el horizonte.

¿Necesito telescopio?

No. El eclipse podrá apreciarse perfectamente a simple vista. Sin embargo, unos binoculares o un telescopio pequeño permitirán distinguir mejor los detalles de la superficie lunar y el avance de la sombra.

Para fotografiarlo, basta un teléfono móvil con modo nocturno o una cámara con trípode y exposiciones largas.

Un fenómeno que vale la pena desvelarse

Los eclipses lunares tienen algo que rara vez ofrecen otros eventos astronómicos: tiempo. No ocurren en segundos ni exigen reflejos rápidos. Invitan a detenerse, mirar y notar cómo el cielo cambia lentamente sobre una ciudad que casi nunca duerme.

En la madrugada del 28 de agosto de 2026, la capital tendrá una nueva oportunidad de vivir esa experiencia colectiva. Quienes se asomen al cielo alrededor de las 02:12 horas encontrarán el momento culminante del eclipse y, probablemente, una de las imágenes más memorables del calendario astronómico del año.