De los espacios tradicionales a las plataformas digitales: ¿cómo ha evolucionado la cultura del entretenimiento en México?

Durante mucho tiempo, la cultura del entretenimiento en México se vivió sobre todo en espacios físicos. Salas de cine, foros de conciertos, salones de juego, centros comerciales con área de arcade. Hoy, esa misma cultura convive con un ecosistema digital que crece a un ritmo acelerado y, en 2026, esa transición ya no es una promesa a futuro, sino una realidad medible en los hábitos de consumo de millones de personas.

Streaming y video bajo demanda, el nuevo punto de partida

El primer gran cambio llegó con el streaming, el video bajo demanda fue de los primeros formatos digitales en masificarse en el país. Y hoy representa más del 40% del consumo de datos móviles en México. Plataformas como Netflix y Disney+ desplazaron de manera gradual a la televisión abierta como referencia de consumo audiovisual. Mientras que servicios más pequeños y especializados han encontrado espacio ofreciendo contenido de nicho, desde gastronomía hasta videojuegos.

Este cambio no ocurrió de un día para otro. Fue posible gracias a la expansión de la red 4G y al abaratamiento de los teléfonos inteligentes. Dos factores que, entre 2019 y 2024, permitieron que la base de usuarios conectados desde móvil creciera en México a un ritmo que ningún otro medio había alcanzado antes en el país.

Los conciertos, un ejemplo de que lo presencial no desaparece

Sin embargo, la digitalización no ha significado el fin de las experiencias presenciales. Todo lo contrario. 2025 y 2026 han sido años históricos para los conciertos internacionales en México. Artistas como Oasis, System of a Down, BTS y Tyler, the Creator incluyeron al país como una parada obligada en sus giras internacionales. Esto ha sido posible gracias a una mejor infraestructura de recintos y a un público con mayor poder adquisitivo. Lo que sí ha cambiado es cómo se vive ese entretenimiento presencial. Hoy convive con transmisiones en vivo, contenido detrás de cámaras en redes sociales y experiencias híbridas que mezclan lo físico con lo digital.

Los videojuegos móviles y el entretenimiento interactivo

El gaming es otro de los sectores que mejor ilustra esta transición. Según proyecciones recientes, el número de jugadores de videojuegos móviles en América Latina supera los 170 millones en 2026. Con México como uno de los mercados más activos de la región. Este crecimiento refleja un cambio estructural en cómo se consume el entretenimiento. Ya no depende de una consola o de un espacio físico dedicado, sino que ocurre en el teléfono que cada persona lleva consigo.

Dentro de este mismo movimiento, de lo físico a lo digital, también se ubica el entretenimiento regulado con dinero real. Como los casinos y salas de juego que operaban tradicionalmente en espacios físicos y que hoy tienen su versión en línea. Un ejemplo de esta transición es winpot Mexico. Una marca que originalmente operaba como una cadena de salones de juego presenciales en el país. Y con el tiempo, trasladó su operación a una plataforma digital con licencia vigente de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), la autoridad encargada de regular los juegos con apuesta en México. Este tipo de casos muestra cómo negocios que antes dependían por completo de un local físico ahora operan bajo el mismo marco regulatorio, pero en un entorno digital.

La coexistencia de ambos modelos, el físico y el digital, también implica que los operadores deban cumplir con los mismo estándares. De identificación de usuarios, protección de datos y juego responsable. Los mismos que ya se exigían en los espacios presenciales, pero ahora adaptados a un entorno en línea.

El auge del audio: podcasts y contenido conversacional

Otro segmento que ha ganado terreno en México es el audio bajo demanda. El formato podcast pasó de ser un nicho a convertirse en uno de los canales más relevantes para conversación cultural. Con programas de entretenimiento, entrevistas y análisis musical entre los más escuchados del país. Este crecimiento va de la mano con el de las redes sociales. Donde el video corto se ha consolidado como uno de los formatos con mayor consumo diario. Especialmente entre las audiencias más jóvenes.

Lo que viene: modelos híbridos, no reemplazos totales

Las tendencias apuntan a que el futuro del entretenimiento en México no será exclusivamente digital ni exclusivamente presencial. Sino una combinación de ambos. La realidad virtual y aumentada empieza a integrarse en conciertos y eventos en vivo. El streaming en vivo ha democratizado la transmisión de actividades que antes solo se veían en persona, y la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más presente en la producción y personalización de contenido.

Para la industria del entretenimiento en México, el reto de los próximos años no será elegir entre lo tradicional y lo digital, sino encontrar la manera en que ambos modelos convivan. Cada uno atendiendo a públicos y momentos distintos dentro de la vida cotidiana de los usuarios.