Hay casas que se convierten en leyenda y la Casa Cueva de Juan O’Gorman es, sin duda, una de ellas. Esa construcción excavada en la roca, cubierta de mosaicos y habitada por una vegetación que parecía brotar de los muros, sigue siendo uno de los capítulos más fascinantes de la arquitectura moderna mexicana. Ahora, ese universo volverá a cobrar vida, aunque de una forma completamente inesperada, en el Museo Jumex.
A partir del 16 de octubre de 2026 y hasta el 7 de febrero de 2027, el museo presentará “Álvaro Urbano: Helen”, una exposición que no se limita a mostrar fotografías o planos de la casa, sino que construye una experiencia inmersiva alrededor de su memoria, sus ruinas y las plantas que alguna vez la habitaron. Lo mejor de todo es que el acceso será completamente gratuito, lo que la convierte en una cita obligada para quienes aman el arte, la botánica y los misterios arquitectónicos de la ciudad.

Un proyecto que entrelaza tres historias
Juan O’Gorman es uno de los arquitectos y pintores más reconocidos y prolíficos de México. Su obra ha transcendido tanto tiempos como fronteras. Si no estás seguro de ello, simplemente piensa en la biblioteca central de la UNAM, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Sin embargo, una de sus obras maestras no es tan conocida, ya que fue demolida. Por fortuna, aún conservamos un registro fotográfico de esta maravilla del ingenio humano.
Lo que distingue a esta muestra es su forma de narrar. El artista Álvaro Urbano, responsable de la curaduría creativa del proyecto, teje las historias de tres figuras clave que estuvieron ligadas, de distintas maneras, al universo de la Casa Cueva.
La primera es Helen Fowler O’Gorman, ilustradora botánica y esposa del propio arquitecto. La segunda es Juan O’Gorman, mente detrás de la casa y de sus célebres petromurales. Y la tercera es Helen Escobedo, artista y escultora cuya obra también dialoga con el espíritu del lugar. Estas tres voces se entrelazan para crear un relato donde lo botánico, lo arquitectónico y lo simbólico conviven en un mismo espacio.
Entre la ruina y la ensoñación
Quienes visiten la exposición se encontrarán con una atmósfera envolvente, pensada para oscilar entre dos sensaciones muy distintas: la solemnidad de una ruina arqueológica y la ligereza de una ensoñación botánica. Para lograrlo, la muestra recurre a las ilustraciones del libro Plantas y flores de México, obra vinculada a Helen Escobedo, así como a los icónicos petromurales que O’Gorman integró en la estructura original de la casa.
El resultado es un montaje que no busca simplemente documentar un edificio desaparecido, sino reconstruir su espíritu a través de materiales, texturas y una narrativa cargada de simbolismo. La curaduría estuvo a cargo de Rosela del Bosque y Carolina Estrada García, quienes se encargaron de dar forma a este diálogo entre arte, memoria y naturaleza.
O’Gorman aprovechó la piedra volcánica sobre la que estaba fundada su casa, además de tabique rojo y herrería, entre otros materiales. Demostró (con creces) que el esparcimiento de la creatividad del ser humano no necesariamente tiene que perpetrar la destrucción del medio ambiente. Pero las palabras no hacen justicia: deleita tus ojos con las imágenes de lo que fue una fugaz maravilla sobre el suelo de nuestro país.



La casa O’Gorman fue demolida a principios de los 70. El arquitecto/muralista se vio obligada a venderla a la familia Escobedo para poder costear algunas situaciones personales. A pesar de que una condición de la venta fuera que la casa permaneciera, no se respetaron sus deseos y la echaron abajo. Se perdió una parte del corazón artístico de México, así como una parte del corazón del propio artista. Nunca se recuperó de la demolición de su casa y se sumió en una depresión (aunada a otras circunstancias, también) que eventualmente acabaría con su vida.
Datos para no perderte la visita
Si ya quieres agendar tu visita, aquí tienes lo esencial. La exposición estará disponible en el Museo Jumex de martes a viernes y domingos, de 10:00 a 17:00 horas, mientras que los sábados el horario se extiende de 10:00 a 19:00 horas. Y como ya mencionamos, la entrada es gratuita, así que no hay pretexto para no acercarte a conocer esta pieza fundamental de la memoria arquitectónica mexicana.
Esta exposición es, en el fondo, una invitación a reflexionar sobre lo efímero. La Casa Cueva ya no existe como la conocimos, pero su legado sigue inspirando nuevas formas de contar historias, y “Helen” es la prueba de que el arte puede darle una segunda vida a los espacios que alguna vez soñamos habitar.


