EEUU reanuda importación de aguacates mexicanos tras caída del 25% en 2026

Estados Unidos reanuda la importación de aguacates mexicanos.

Después de unos días de suspensión, Estados Unidos reanudó las operaciones para importar aguacate mexicano, un movimiento especialmente relevante para Michoacán, principal origen de la producción que llega al mercado estadounidense. La pausa ocurrió luego de que personal sanitario estadounidense encargado de las inspecciones fuera amenazado, lo que llevó a detener temporalmente las actividades de exportación.

La reapertura ocurre, además, en un momento poco sencillo para el sector. Durante los primeros seis meses de 2026, las exportaciones mexicanas de aguacate cayeron casi 25 por ciento frente al mismo periodo del año anterior. Entre enero y junio, las ventas al exterior sumaron 1 mil 690 millones de dólares, de acuerdo con cifras del sector agroalimentario.

El episodio de agosto, por lo tanto, no representa un problema aislado. Se suma a un semestre marcado por un menor dinamismo de la demanda internacional y un entorno comercial más complicado, factores que han puesto presión sobre uno de los productos mexicanos con mayor presencia en los mercados internacionales.

Michoacán, pieza clave del comercio

Aunque el aguacate mexicano tiene presencia en distintos mercados, Michoacán concentra buena parte de la producción destinada a Estados Unidos. Por eso, cualquier interrupción en las inspecciones o en las rutas de exportación puede tener consecuencias que van desde los productores y empacadores hasta transportistas y comercializadores.

Tras la suspensión, el gobierno mexicano anunció un operativo de protección para las actividades relacionadas con la inspección, producción y exportación de aguacate en Michoacán. El plan contempla al menos 46 bases de operaciones, además del despliegue de 228 elementos y 48 vehículos para vigilar distintas rutas productoras y de traslado.

La medida busca garantizar que el intercambio pueda continuar con normalidad y que el aguacate mexicano mantenga abierta una de sus principales puertas de entrada al mercado internacional.

Un año complicado para el aguacate mexicano

La caída registrada durante el primer semestre muestra que el problema comenzó mucho antes de la suspensión de agosto. Entre enero y junio, las ventas mexicanas de aguacate al extranjero descendieron casi una cuarta parte respecto al mismo periodo de 2025. El sector atribuye parte de este comportamiento al endurecimiento de las medidas comerciales estadounidenses y al menor crecimiento de la demanda externa.

El dato contrasta con el desempeño de otros productos mexicanos. Durante el mismo periodo, el tequila aumentó sus exportaciones 21.8 por ciento, mientras que las ventas de ganado y carne bovina crecieron 8.1 por ciento. El jitomate también registró un avance, aunque más moderado, de 2.4 por ciento.

En otras palabras, el campo mexicano no está atravesando una caída generalizada, pero sí existen productos específicos que enfrentan un escenario internacional más complejo.

El regreso de las exportaciones

Con la reanudación de las operaciones, el comercio del aguacate mexicano vuelve a tener una vía fundamental para continuar su actividad. La noticia llega en un momento importante para productores y exportadores, que buscan recuperar el ritmo perdido durante los primeros meses del año.

El sector agroalimentario mexicano exportó 27 mil 811 millones de dólares entre enero y junio de 2026, apenas 1.7 por ciento más que durante el mismo periodo de 2025. Mientras tanto, las importaciones agroalimentarias crecieron 4.9 por ciento y alcanzaron 23 mil 278 millones de dólares.

Por ahora, la reapertura estadounidense permite dejar atrás una interrupción que encendió las alertas en una industria fundamental para varias comunidades productoras. El reto será recuperar el terreno perdido y mantener estable una relación comercial que resulta clave para el aguacate mexicano.

Un producto que sigue llevando a México al mundo

El aguacate se ha convertido en uno de los grandes embajadores gastronómicos de México. Su presencia en supermercados, restaurantes y cocinas de Estados Unidos forma parte de una relación comercial construida durante décadas.

La reanudación de las importaciones representa así un respiro para la cadena productiva, aunque no elimina los desafíos que explican la caída de 25 por ciento registrada durante el primer semestre.

Para el aguacate mexicano, el siguiente paso será recuperar dinamismo en los mercados internacionales y demostrar, una vez más, que detrás de cada fruto existe una extensa red de productores, trabajadores, empacadores y comunidades rurales que dependen de que esta historia de exportación continúe.