En medio de la crisis global de los cereales, mujeres del céntrico estado mexicano de Puebla participaron este domingo en la icónica ‘carrera de la tortilla‘, en la que corren kilómetros mientras cargan canastos de uno a cinco kilogramos de este alimento para reivindicar su importancia en la cultura mexicana.
Esta carrera es una tradición peculiar de la comunidad de Santa María Coapan ubicada en el poblano municipio de Tehuacán y en su edición número 29 participaron alrededor de 300 mujeres entre niñas, jóvenes, adultas y adultas mayores.
¿Cómo es la ‘carrera de la tortilla’?
La Carrera de la Tortilla nació hace un poco más de treinta años. Originalmente, la justa atlética fue organizada por un maestro que quería recaudar fondos para una escuela local, ubicada en el pueblo de Santa María Coapan, Puebla. En un principio, la carrera era una colecta comunitaria; con el pasar de los años se convirtió en una auténtica tradición que convocó a cientos de competidoras de aquella población. Ha sido tal su impacto que ahora es Patrimonio Cultural de Tehuacán.
Es así que la carrera en la actualidad se transformó en un homenaje para honrar al maíz y a las mujeres nahuas que lo muelen y transforman en tortillas, las cuales venden en la vecina ciudad de Tehuacán. Esta actividad económica es el sustento de buena parte de las familias del sitio. Es así que cada año cientos mujeres de la localidad se congregan en el centro de Tehuacán para trotar hasta el centro de Coapan, cargando en sus espaldas varios kilos de tortillas hechas por ellas mismas.
Todas las participantes se dieron cita desde temprano en la explanada del Palacio Municipal para realizar el pesaje de los canastos que contienen las tortillas, con la finalidad de que cada una cuente con las especificaciones correctas de la convocatoria.

Las coapeñas deben asistir a este evento con la vestimenta tradicional que consta de un faldón (falda), blusa bordada, mandil, fajilla a la cintura y en la espalda un canasto con tortillas que se sostienen con un rebozo amarrado al cuello, y pueden ir descalzas o con huaraches.
Para competir en la Carrera de la Tortillas, las mujeres que participan deben ser oriundas de Santa María Coapan. Para ello deben mostrar su acta de nacimiento que lo certifique. Así mismo, en la competencia deben vestir la indumentaria tradicional de la región. Ésta se compone de blusa, falda y el medio mandil, así como listones en trenzas, huaraches de piel, o si se prefiere, pueden ir descalzas. En el día de la carrera, las competidoras deben ir desde temprano al molino a traer la masa y hacer las tortillas para cargarlas en su rebozo. Posteriormente, se realiza el peso del tenate de tortillas de cada participante, el cual debe ser el correspondiente al que marca cada categoría. Si les faltan o sobran kilos, aunque sean 100 gramos, se requiere que lo ajusten.
La carrera, que es considerada Patrimonio Cultural de Tehuacán, cuenta con un recorrido de 4.5 kilómetros, saliendo desde la cabecera municipal hasta la comunidad que festeja el Festival del Maíz en los primeros días del mes de agosto.
Durante el recorrido, el público lanza porras, aplaude y da palabras de aliento a las corredoras que van pasando con su mayor esfuerzo, unas con más facilidad trotan en el asfalto caliente y unas más prefieren bajar el ritmo y caminar, ya que lo importante es acabar el recorrido y sentirse orgullosas de sus tradiciones y de dedicarse a la preparación y venta de tortillas.

La importancia de la tortilla en Coapan
En Santa María Coapan viven nueve mil 900 mujeres de las cuales más del 50 % se dedican a la preparación y venta de tortilla que es un producto básico en la alimentación de los mexicanos.
La Carrera de la Tortilla se realiza cada primer domingo del mes de agosto de forma anual. La edición más reciente tuvo lugar el domingo 2 de agosto del 2026. Además, en el marco de la competencia se organizan varias actividades culturales y artísticas. En el programa también se suele realizar un ritual de agradecimiento a la Madre Tierra, una exposición y venta de artesanías, la presentación de la Guelaguetza, espectáculos de artistas locales y un taller de lengua náhuatl.

