Más de 33 millones de personas trabajan en la informalidad en México. Conoce quiénes forman parte de esta cifra y cómo cambió durante 2026.
Durante el segundo trimestre de 2026, México registró 33.1 millones de personas en situación de informalidad laboral, una cifra equivalente al 55.1% de la población ocupada. Dicho de otra manera, 55 de cada 100 trabajadores realizan sus actividades bajo alguna modalidad considerada informal.
El dato corresponde al periodo comprendido entre abril y junio de 2026 y representa un aumento de 495 mil personas frente al mismo trimestre de 2025. La tasa también pasó de 54.8% a 55.1%, un incremento de 0.3 puntos porcentuales.
La cifra resulta especialmente significativa porque la informalidad laboral no se refiere únicamente a quienes venden en la calle o trabajan en un negocio sin registrar. La medición contempla también a personas que laboran para unidades económicas formales pero que no cuentan con seguridad social o cuyo vínculo laboral no es plenamente reconocido.
¿Quiénes forman parte de la informalidad?
De acuerdo con la definición utilizada por el INEGI, la informalidad laboral reúne distintas realidades. Entre ellas están quienes trabajan en micronegocios no registrados, las personas ocupadas en el sector informal, los trabajadores por cuenta propia dedicados a la agricultura de subsistencia y quienes prestan servicios sin seguridad social, incluso cuando trabajan para empresas o instituciones registradas.
Por eso, los 33.1 millones no deben interpretarse como 33.1 millones de personas que tienen un puesto callejero o un pequeño negocio. Se trata de una categoría mucho más amplia, determinada principalmente por las condiciones en las que se desarrolla el trabajo.

18.2 millones están dentro del sector informal
Del total registrado entre abril y junio, 18.2 millones de personas trabajaban específicamente en el sector informal, equivalente al 30.2% de la población ocupada.
Este grupo aumentó en 915 mil personas respecto al segundo trimestre de 2025. El resto de la informalidad laboral se distribuyó entre 7.5 millones de trabajadores en empresas, gobierno e instituciones, 5.2 millones en actividades agropecuarias y 2.2 millones en trabajo doméstico remunerado.
También afecta a millones de mujeres
La informalidad tampoco se distribuye de manera uniforme entre la población. Durante el segundo trimestre de 2026 había 13.8 millones de mujeres en esta situación, 330 mil más que un año antes.
Entre los hombres, la cifra alcanzó 19.3 millones, con un incremento anual de 165 mil personas.
El panorama muestra que la informalidad sigue siendo una de las características más extendidas del mercado laboral mexicano. No es un fenómeno reducido a determinados oficios o espacios de la ciudad: alcanza a trabajadores del comercio, campo, servicios, hogares, empresas e instituciones.
¿Quiénes son considerados trabajadores informales por el Inegi?
El Inegi incluye dentro de la informalidad laboral, sin duplicar personas, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan y a quienes tienen un vínculo laboral que no es reconocido por su fuente de trabajo.
Entre ellos se encuentran:
- Personas que trabajan en micronegocios no registrados
- Quienes laboran en el llamado sector informal
- Trabajadores por cuenta propia en la agricultura de subsistencia
- Personas que trabajan sin seguridad social, aunque sus servicios sean utilizados por unidades económicas registradas
Por eso, la cifra de informalidad laboral es más amplia que el número de personas que trabajan únicamente en negocios informales.

Una realidad que va más allá del trabajo en la calle
La importancia de estos números está precisamente en entender qué significa trabajar en la informalidad. Una persona puede desempeñar sus actividades dentro de una empresa registrada y aun así formar parte de esta estadística si carece de seguridad social o de un vínculo laboral reconocido.
Con 61.7 millones de personas en la Población Económicamente Activa durante el segundo trimestre de 2026, que más de la mitad de la población ocupada se encuentre en alguna modalidad de informalidad revela la dimensión que todavía tiene este fenómeno en México.
La cifra de 33.1 millones de trabajadores pone sobre la mesa una realidad cotidiana: para millones de mexicanos, tener un empleo no necesariamente significa contar con todas las protecciones asociadas a un trabajo formal.
La cifra permite dimensionar que la informalidad no se limita a quienes trabajan en puestos callejeros o negocios sin registro.
De acuerdo con la definición utilizada por el Inegi, también incluye a personas que trabajan dentro de unidades económicas registradas, pero sin la protección de la seguridad social, además de otras modalidades como el trabajo doméstico remunerado y ciertas actividades agropecuarias.
Así, durante el segundo trimestre de 2026, más de la mitad de la población ocupada en México se encontraba en alguna modalidad de informalidad laboral.

