Todo lo que no ves pero que es muy importante detrás de cualquier concierto o festival

Todos hemos asistido a festivales o conciertos en los que la infraestructura es tan impresionante que, desde el primer momento, podemos imaginar la cantidad de dinero que se invierte en esos espectáculos.

Compañías de entretenimiento y grandes artistas se encargan de montar escenarios, luces, pantallas y sonido, y de reunir a cientos o miles de personas como staff para que el resultado sea el esperado. Todos llegamos, nos divertimos, pero ¿sabes cómo es realmente toda la logística y aquello que no se ve detrás del evento al cual asistes?.

Detrás de cada evento hay todo un equipo trabajando a marchas forzadas, encargado de la energía, el sonido, la iluminación, la seguridad y hasta los servicios para que el público los disfrute en su totalidad. A veces hay tareas que pasan desapercibidas, pero son indispensables para que en verdad el evento sea un éxito.

La energía es uno de los grandes protagonistas

El suministro eléctrico debería ser la verdadera estrella del evento, porque un escenario puede estar lleno de pantallas, bocinas, reflectores y otros equipos, pero para que funcionen varias horas, no basta con llegar y conectar a la fuente de luz principal, porque no podría soportar tanto consumo de voltaje.

Para esos eventos se utilizan generadores de luz como respaldo o como fuente principal de energía, y son excelentes porque alimentan las instalaciones de manera temporal, pero además mantienen en funcionamiento elementos que no deberían sufrir apagones. No importa si evento se realiza en espacios donde no existe una infraestructura eléctrica suficiente; con el generador de luz todo está bajo control.

Además, recordemos que no solo es el escenario el que utiliza electricidad, sino que también se requiere en puestos de comida, zonas de acceso, oficinas temporales, áreas de producción, sistemas de comunicación y otros espacios que el público quizá ni siquiera nota.

El escenario se monta mucho antes de que llegue el público

Fuera de la vista del público y que es esencial es la parte del montaje, ya que un festival puede necesitar días, e incluso semanas, de preparación antes de la fecha programada, son esos momentos en que todo debe estar en lugar planeado, a la hora planeada con el personal a cargo pendiente de revisar cualquier detalle, por mínimo que sea: montar la estructura que sostendrá el escenario, colocación de pantallas,montar y probar equipos de sonido, iluminación y otros elementos. Cada componente tiene una ubicación específica y debe quedar correctamente instalado para evitar problemas durante el espectáculo.

Sin olvidar que hay equipos que trabajan detrás del escenario para realizar cambios entre artistas. Mientras el público disfruta de una presentación, técnicos y personal de producción pueden estar preparando instrumentos, revisando conexiones o modificando parte de la escenografía para que el siguiente espectáculo comience a tiempo.

El sonido requiere mucho más que unas cuantas bocinas

Cuando estamos entre el público, esperamos escuchar la música con claridad sin importar si estamos cerca del escenario o en la parte más alejada del recinto. Conseguirlo requiere una planificación cuidadosa.

Los especialistas en sonido deben distribuir los equipos de manera estratégica y realizar pruebas antes del evento. También tienen que considerar las características del espacio, la cantidad de personas que asistirán y la ubicación de las diferentes zonas.

Por eso, las pruebas de sonido suelen comenzar mucho antes de que el artista salga al escenario. Lo que para el público puede parecer un simple ajuste de volumen implica revisar numerosos equipos y conexiones.

También existe una operación detrás del público

La organización no termina en el escenario. Para que miles de personas puedan disfrutar del evento, es necesario coordinar accesos, estacionamientos, alimentos, bebidas, sanitarios, limpieza y atención al público.

La seguridad también ocupa un lugar importante. Hay personal encargado de controlar los accesos, vigilar diferentes zonas y responder ante cualquier situación que pueda presentarse. En eventos grandes, además, pueden existir áreas médicas y equipos preparados para atender emergencias.

Incluso algo tan sencillo como mantener limpio el lugar requiere una organización constante. Durante varias horas, cientos o miles de personas pueden generar una cantidad considerable de residuos, por lo que los equipos de limpieza trabajan mientras el evento continúa.

Cuando todo funciona, casi nadie se da cuenta

Esa es una de las mejores partes relacionadas con la producción de eventos, que gran parte del trabajo el público no nota y es, sin duda, muy importante, porque si las luces funcionan, el sonido se escucha bien, las pantallas permanecen encendidas y el espectáculo comienza a la hora prevista, probablemente nadie se pregunte qué hizo posible que todo saliera así. Y eso significa que la operación detrás del escenario está cumpliendo su objetivo.

Un concierto o festival es mucho más que lo que ocurre frente al escenario. Es el resultado de coordinar personas, equipos, energía, logística y seguridad durante horas o incluso días. La próxima vez que estés entre el público, quizá valga la pena mirar un poco más allá de las luces: detrás de ese espectáculo hay toda una infraestructura trabajando para que puedas disfrutarlo sin preocuparte por nada.