El inmueble de más de seis hectáreas que perteneció al antiguo jefe de la policía capitalina, “El Negro” Durazo, albergará una universidad y un plantel de bachillerato para más de 6 mil estudiantes.
En el sur de la Ciudad de México, una propiedad asociada durante décadas con los excesos del poder y la corrupción policial tendrá una nueva función: abrir sus puertas a estudiantes de educación media superior y superior. La antigua residencia de Arturo “El Negro” Durazo Moreno, quien encabezó la policía del entonces Distrito Federal durante el gobierno de José López Portillo, será transformada en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y un plantel del Bachillerato Nacional.
El anuncio se realizó el 16 de octubre de 2026, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. El proyecto contempla aprovechar el inmueble conocido como Casa Tlalpan, ubicado en la zona de San Andrés Totoltepec, en la alcaldía Tlalpan, para recibir a más de 6 mil estudiantes a partir de 2027.
La transformación supone un cambio importante para un lugar cuya historia está ligada a la ostentación de un funcionario policial. Ahora, el objetivo es convertir sus instalaciones en espacios de formación académica y ampliar las oportunidades educativas para los habitantes de esta zona de la capital.

¿Cómo será la nueva universidad?
La Unidad Académica Tlalpan tendrá una capacidad proyectada de 4 mil 800 estudiantes y contará con aulas, áreas deportivas, gimnasio, foro al aire libre, jardín de lectura y auditorio. Las instalaciones se adaptarán para responder a las necesidades de la comunidad universitaria.
La convocatoria publicada entre el 3 y el 7 de julio de 2026 registró a 3 mil 67 personas interesadas en ingresar a esta nueva sede. Además, la rectora de la institución, Alma Xóchitl Herrera Márquez, señaló que 5 mil 289 estudiantes que viven en Tlalpan ya cursan estudios en otras unidades de la universidad, por lo que el nuevo campus busca acercarles la educación superior.

Un bachillerato para mil 200 jóvenes
El proyecto también contempla un plantel del Bachillerato Nacional, que se instalará en el área donde anteriormente se encontraba el galgódromo. Tendrá capacidad para mil 200 estudiantes y ofrecerá formación con énfasis en cultura y artes.
La inversión anunciada para el conjunto educativo es de 150 millones de pesos. Por su parte, el proyecto de infraestructura del bachillerato contempla aproximadamente 99.84 millones de pesos y 12 aulas con capacidad para 50 alumnos cada una. La licitación para las obras está prevista para noviembre de 2026.

Una nueva etapa para la Casa Tlalpan
La historia de este inmueble refleja un cambio de destino: de residencia asociada con los privilegios de un antiguo jefe policial a espacio proyectado para la educación pública. La apertura de la universidad está prevista para marzo de 2027, mientras que el bachillerato también forma parte del plan para ampliar la oferta educativa en el sur de la capital.
La transformación no depende únicamente de adaptar los edificios existentes. También será importante garantizar acceso, transporte y condiciones adecuadas para estudiar, de modo que el nuevo campus pueda responder a las necesidades de las comunidades cercanas.
La Casa Tlalpan está a punto de iniciar un capítulo distinto. En sus instalaciones, concebidas originalmente para el disfrute privado, se proyecta ahora un espacio donde miles de jóvenes podrán encontrar nuevas oportunidades para aprender y construir su futuro.

