La CDMX prepara mosaicos luminosos, una Catrina de Posada y una figura monumental de 32 metros el alumbrado Día de Muertos.
La Ciudad de México comienza a vestirse de cempasúchil, calaveras y luz para celebrar el Día de Muertos. Este 2026, el Zócalo capitalino tendrá un alumbrado decorativo inspirado en José Guadalupe Posada, el grabador mexicano que convirtió a La Catrina en uno de los símbolos más reconocibles de la cultura nacional. La instalación acompañará a la Ofrenda Monumental de Día de Muertos, que también rendirá homenaje al artista.
Los trabajos comenzaron el miércoles 21 de octubre, con la participación de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse), encargada de crear las figuras luminosas que cada año transforman el paisaje del Centro Histórico. Entre los elementos anunciados destacan una Catrina iluminada en el acceso de la calle 20 de Noviembre, nuevos mosaicos de luz sobre los edificios de Gobierno y una ofrenda monumental con una figura de 32 metros de altura.
La propuesta recupera el imaginario de Posada para llevarlo a una celebración colectiva en la que el arte popular, la memoria y las tradiciones mexicanas ocupan el espacio público.

Una Catrina con una flor de cempasúchil
La pieza principal del alumbrado estará en el acceso al Zócalo por la calle 20 de Noviembre. Se trata de un mosaico luminoso que representa a La Catrina de José Guadalupe Posada, con una flor de cempasúchil en una de sus manos, un detalle que enlaza la obra gráfica del artista con una de las flores más representativas de las celebraciones de noviembre.
Durante los próximos días, la instalación se complementará con otros mosaicos luminosos en los edificios de Gobierno que rodean la Plaza de la Constitución. El conjunto formará parte de la ambientación de la Ofrenda Monumental y reforzará la presencia de Posada en la celebración de este año.
El homenaje tiene un antecedente: en 2023, el alumbrado del Zócalo también retomó la obra de Posada, con referencias a Gran Fandango y Francachela y La Calavera Maderista. La edición de 2026 vuelve a sus creaciones para recordar la vigencia de un artista cuya obra sigue presente en la manera en que México representa la muerte.

Una Catrina monumental de 32 metros
El homenaje también llegará a la Ofrenda Monumental de Día de Muertos, cuya pieza central será una Catrina de 32 metros de altura, elaborada por el Taller de Arte Xibalbá. La instalación busca romper el récord de la Catrina más grande del mundo.
Su diseño incorpora recursos luminosos que convertirán cada hueso en una pantalla, además de un vestido bordado con figuras iluminadas, flores de cempasúchil y colibríes. La escala de la obra busca convertir la tradición en una experiencia visual de grandes dimensiones, sin perder los símbolos que le dan sentido.

¿Cómo se construye el alumbrado del Zócalo?
Detrás de las figuras que iluminan las fiestas capitalinas hay un proceso artesanal y técnico. La Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX coordina un equipo de arquitectos, dibujantes y herreros que primero desarrolla los diseños en papel y después los traza a gran escala en uno de sus talleres en Iztapalapa.
Sobre los dibujos se colocan y sueldan piezas de alambrón para construir las estructuras. Después, estas se cubren con escarcha, manguera luminosa y luces LED. Como las figuras son demasiado grandes para trasladarse completas, se fabrican por secciones y se ensamblan en el Zócalo, como un rompecabezas monumental.

¿Cuándo y dónde ver el alumbrado de Día de Muertos 2026?
El escenario principal será la Plaza de la Constitución, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La instalación comenzó el 21 de octubre de 2026, y uno de los puntos destacados será el acceso por la calle 20 de Noviembre, donde se colocará el mosaico luminoso de La Catrina.
Los visitantes podrán encontrar figuras inspiradas en Posada, mosaicos luminosos sobre los edificios de Gobierno y una Ofrenda Monumental con una Catrina de 32 metros. Al momento de la información consultada, todavía no se había precisado un calendario completo con las fechas y los horarios de exhibición.
El Zócalo volverá a ser uno de los escenarios centrales de las celebraciones de noviembre en la capital. Entre luces, flores y calaveras, el homenaje a José Guadalupe Posada recupera una imagen que pertenece tanto al arte como a la memoria popular mexicana: la de una Catrina que, incluso iluminada a gran escala, conserva su ironía y su capacidad de recordarnos que la muerte también forma parte de la vida.

