CDMX rebaja su violencia: 2025, el año con menos delitos de alto impacto

Cuando recorres las calles de Ciudad de México al caer la tarde, hay un aire de vitalidad que es difícil de describir con cifras. Sin embargo, los números que presentó el gobierno capitalino al cierre de 2025 cuentan una historia que muchos habitantes ya intuían: menos delitos graves, más espacios de convivencia y una percepción de seguridad que ha ganado terreno en la experiencia cotidiana.

La jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, cerró el año pasado con una afirmación resonante: 2025 fue el año con menos delitos de alto impacto en la Ciudad de México desde 2012. Esa declaración no es una simple consigna política, sino el reflejo de una tendencia sostenida en los registros oficiales que ha captado la atención tanto de especialistas como de quienes transitan día a día por la metrópoli.

En términos concretos, las cifras muestran una disminución clara respecto a años recientes. En promedio, la capital pasó de registrar 131 delitos de alto impacto por día en 2019, a 57 diarios al cierre de 2025. Esa reducción —más del 50 % en seis años— representa un cambio significativo en ámbitos como homicidios, robos con violencia y otros delitos que afectan directamente la vida de las personas.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó los avances en materia de seguridad en la CDMX y aseguró que 2025 se consolidó como el año con menos delitos de alto impacto desde 2012.

“En 2019 teníamos 131 delitos de alto impacto y, al día de hoy, al 31 de diciembre de 2025, tenemos 57 delitos de alto impacto”, explicó la mandataria durante una conferencia de prensa.

Brugada Molina indicó que su gobierno logró consolidar las “4R” de la seguridad y la justicia:

  • Reducción de los delitos y la impunidad
  • Resultados positivos verificables
  • Rumbo claro hacia una ciudad segura
  • Rendición de cuentas permanentes

“No quiero decir con esto que estemos satisfechos. Hemos avanzado, sí, y mucho, pero nuestro compromiso es seguir trabajando todos los días para continuar dando buenos resultados”, afirmó.

Una estrategia con rumbo claro

La reducción de estos delitos no es azarosa. Desde el gobierno se ha impulsado una estrategia que combina coordinación institucional, despliegue de policías de proximidad, investigación y acciones de justicia efectiva. Más allá de slogans, esta estrategia ha arrojado resultados medibles: además del descenso en delitos, las detenciones por hechos de alto impacto han aumentado, y se han judicializado un mayor número de casos, lo que reduce la impunidad en el sistema judicial.

Este enfoque va acompasado de un reconocimiento explícito por parte de las autoridades: la seguridad es una tarea diaria y multisectorial. La reducción de delitos de alto impacto no sólo es producto de cifras frías, sino de la intervención humana y de decisiones que impactan la vida en barrios, colonias y avenidas principales de la metrópoli.

Qué significa para la vida en la ciudad

Para la gente común, estos datos se traducen en una sensación de mayor tranquilidad al salir de casa, al tomar transporte o al caminar por zonas que antes percibían como riesgosas. Nada de esto implica que la ciudad sea completamente segura, pero sí que las tendencias van en una dirección favorable.

Esta evolución también crea condiciones más sólidas para eventos gigantes como el Mundial de Fútbol 2026, que tendrá en la CDMX una de sus sedes principales. Una ciudad que muestra avances palpables en seguridad puede recibir a visitantes sin la sombra constante de preocupaciones por hechos delictivos de alto impacto, lo que abre puertas tanto al turismo como a una mayor inversión cultural y económica.

Mirada al futuro

Aunque los números de 2025 son alentadores, las autoridades y la ciudadanía saben que la seguridad no es un destino, sino un proceso continuo. El reto ahora es consolidar estas cifras en políticas públicas a largo plazo, abordar delitos que van desde la extorsión hasta la violencia intrafamiliar, y fortalecer las capacidades de prevención, investigación y justicia. En una ciudad tan vasta y diversa como la CDMX, cada avance suma y se siente en la vida diaria.

Si 2025 fue un año para recordar en materia de seguridad, 2026 trae consigo la expectativa de mantener ese rumbo, con acciones firmes y una capacidad cada vez mayor de transformar datos estadísticos en confianza real de las personas que hacen de esta metrópoli su hogar.