México da un paso histórico hacia la salud universal con nueva credencial sanitaria

México presenta la credencial del Servicio Universal de Salud: un hito en la atención médica pública.

En un anuncio que marca un antes y un después para la salud pública en México, el Gobierno federal dio a conocer esta semana la nueva Credencial del Servicio Universal de Salud, un documento que busca consolidar el acceso gratuito y universal a la atención médica para todas las mexicanas y mexicanos. Este proyecto, vinculado a la digitalización del sistema de salud, se presenta como la piedra angular de una transformación profunda que se desplegará gradualmente durante los próximos años.

Durante la conferencia matutina del martes 20 de enero de 2026, las autoridades explicaron que esta credencial funcionará como una identificación sanitaria nacional, integrando a todas las personas usuarias de las instituciones públicas de salud: desde el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), hasta el IMSS-Bienestar y otras instancias federales y estatales del sector.

Un documento con rostro humano y digital

La credencial contará con dos versiones: una tarjeta física que se podrá portar como cualquier identificación, y una versión digital disponible a partir de abril mediante una aplicación oficial. Ambos formatos incluirán datos personales como nombre completo, CURP, lugar y fecha de nacimiento, tipo de sangre, e incluso información sobre donación de órganos y códigos QR para validar en tiempo real la vigencia de derechos y servicios.

Esta apuesta por la digitalización no es gratuita: el Gobierno destinó una inversión aproximada de 3,500 millones de pesos para garantizar que cada persona tenga, a su alcance, su expediente médico electrónico único, accesible desde cualquier institución pública, sin importar si cambia de lugar de residencia o empleo.

Del derecho constitucional a la salud a la práctica cotidiana

La presidenta de México ha subrayado que este proceso es un paso clave para consolidar el derecho constitucional a la salud, recogido en el artículo cuarto de la Carta Magna. Aunque la atención médica continuará, por ahora, conforme a la afiliación tradicional de cada persona, la credencial será el puente para que, eventualmente, la atención ya no dependa de la afiliación sino del simple derecho de acudir a un servicio de salud público.

Más allá de su función identificativa, este documento será una herramienta práctica: permitirá comprobar dónde está asignada tu atención primaria, agendar citas, consultar estudios, revisar recetas y acceder a servicios, reduciendo la burocracia y haciendo más eficiente la experiencia de las y los pacientes.

Cronograma y proceso de registro

El registro para obtener la credencial iniciará a partir del 2 de marzo de 2026 y se extenderá hasta diciembre, siguiendo un calendario por letra inicial del primer apellido. El registro será posible en miles de módulos de atención en todo el país, con la participación de servidores de la nación y estaciones de captura de datos.

Para inscribirse, las personas deberán acudir con identificación oficial, CURP y comprobante de domicilio; en el caso de menores, será necesaria su acta de nacimiento y la documentación de sus tutores. La credencial física será entregada aproximadamente seis semanas después de completar el registro.

Mirando hacia un futuro más saludable

La llegada de la credencial del Servicio Universal de Salud no es solo un cambio administrativo: representa, en palabras de quienes lo impulsan, el inicio de una era en la que la atención médica busca ser verdaderamente accesible, eficiente y centrada en las necesidades de las personas. Es una invitación a imaginar un sistema de salud que trascenda ataduras institucionales y se enfoque en la vida, el bienestar y la dignidad de cada mexicana y mexicano.