Estos son los Paseos Culturales del INAH en marzo: rutas gratis para redescubrir CDMX

Paseos Culturales del INAH en marzo 2026.

Hay ciudades que se conocen caminándolas. Otras se revelan cuando alguien cuenta sus historias: las que quedaron ocultas entre edificios coloniales, templos antiguos o plazas donde el tiempo parece superponerse. Bajo esa premisa nacieron los Paseos Culturales del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), un programa que invita a recorrer el país desde la mirada de historiadores, arqueólogos y especialistas del patrimonio.

Cada mes, esta iniciativa propone rutas que combinan divulgación histórica con exploración urbana. No se trata solo de visitas guiadas: son experiencias pensadas para comprender cómo se construyó la identidad cultural de México a través de sus ciudades, monumentos y paisajes.

En marzo de 2026, el programa se despliega en distintos puntos del país —desde el Centro Histórico de la Ciudad de México hasta enclaves patrimoniales en Puebla o el Valle de Tehuacán-Cuicatlán— con recorridos que abarcan arquitectura, arqueología, naturaleza y fotografía urbana.

El resultado es una agenda diversa que transforma el simple acto de caminar en una forma de descubrir la memoria del territorio.


Un inicio entre fotografía y ciudad

El programa arranca el domingo 1 de marzo con un recorrido especial por el Centro Histórico de la Ciudad de México: El ABC de la fotografía: introducción.

Este paseo propone mirar la ciudad con otros ojos. A lo largo del recorrido, los participantes exploran nociones básicas de fotografía urbana utilizando incluso sus propios teléfonos móviles, mientras descubren cómo la arquitectura, la luz y el ritmo de la ciudad pueden convertirse en imágenes cargadas de significado.

Más que un taller técnico, es una invitación a registrar la vida cotidiana de una de las ciudades más antiguas del continente.


El Palacio de la Inquisición: arquitectura con múltiples vidas

El 6 de marzo, la ruta se dirige a uno de los edificios más intrigantes del Centro Histórico: el antiguo Palacio de la Inquisición, una construcción del siglo XVIII que a lo largo de su historia ha tenido diversas funciones y hoy alberga el Museo de la Medicina de la UNAM.

Durante el recorrido, los asistentes no solo conocen los episodios históricos que marcaron al inmueble, sino también su valor arquitectónico. Su diseño manierista y su estructura ochavada lo convierten en uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura novohispana de la ciudad.


Cholula: entre lo sagrado y lo cotidiano

El 8 de marzo, el programa se traslada a Puebla con el recorrido “La ciudad sagrada y comercial”, una exploración por los senderos históricos de Cholula.

En esta ciudad, una de las más antiguas de Mesoamérica, la historia se manifiesta en capas. Debajo de templos coloniales se ocultan estructuras prehispánicas, y alrededor del gran basamento piramidal se despliega una trama urbana que ha sido centro religioso, comercial y cultural durante siglos.

El paseo permite recorrer esa superposición histórica mientras se descubren los símbolos que han dado identidad a este antiguo centro ceremonial.


Aventura en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán

Hacia finales del mes, el programa propone una experiencia distinta: “Secretos del desierto: aventura en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán”, una ruta que explora uno de los paisajes naturales y culturales más singulares del país.

Este territorio, reconocido por su biodiversidad y por la presencia de antiguas culturas que habitaron el desierto, ofrece un encuentro entre naturaleza e historia. La travesía permite comprender cómo las comunidades desarrollaron formas de vida adaptadas a uno de los ecosistemas más complejos del continente.


Una forma distinta de recorrer México

A diferencia de las visitas turísticas convencionales, los Paseos Culturales del INAH tienen una vocación pedagógica. Cada recorrido es guiado por especialistas que contextualizan los sitios visitados y conectan los espacios con los procesos históricos que les dieron forma.

Así, lo que comienza como un paseo puede convertirse en una lección viva de historia: un edificio revela su pasado, una plaza cuenta episodios olvidados y un paisaje natural se vuelve testimonio de civilizaciones antiguas.

En un país donde cada calle parece guardar una historia, estos recorridos recuerdan algo esencial: México también se descubre caminándolo.