La Selección Mexicana vuelve a sus raíces: la Piedra del Sol renace en su nueva playera mundialista.
A medida que se acerca el Mundial de 2026 —un torneo histórico que tendrá a México como uno de sus anfitriones—, el futbol comienza a entrelazarse con algo más profundo: la identidad. Y en ese cruce entre deporte, memoria y símbolo, la Selección Mexicana ha decidido mirar hacia atrás para dar un paso firme hacia adelante.
El nuevo uniforme del Tri no es solo una prenda deportiva. Es una declaración cultural. Presentado a finales de 2025, el jersey que México portará en casa durante la Copa del Mundo retoma uno de los emblemas más poderosos del imaginario nacional: la Piedra del Sol.
Se trata de un guiño directo a la historia, pero también a la emoción colectiva. Porque si hay algo que el futbol sabe hacer en México, es activar la memoria.

Un diseño que dialoga con el pasado
La nueva camiseta, desarrollada por Adidas, apuesta por un verde profundo que sirve como lienzo para un patrón inspirado en la Piedra del Sol, reinterpretada de manera estilizada y contemporánea.
No es una reproducción literal, sino una evocación: líneas, geometrías y texturas que recuerdan la complejidad del monolito mexica, esa pieza monumental tallada entre los siglos XV y XVI que hoy descansa en el Museo Nacional de Antropología.
Este enfoque no es casual. La intención es clara: conectar el presente del futbol mexicano con la profundidad simbólica de su pasado prehispánico, sin caer en la nostalgia literal.
El eco de Francia 98
Para entender la potencia de este regreso hay que mirar hacia 1998. Aquella selección, liderada por figuras como Cuauhtémoc Blanco y Luis Hernández, no solo dejó momentos memorables en la cancha, sino también una de las camisetas más icónicas en la historia del futbol.
El jersey de Francia 98, diseñado por ABA Sport, rompió esquemas al incorporar la Piedra del Sol en el pecho. Fue audaz, distinto y profundamente mexicano. Con el tiempo, se convirtió en objeto de culto: una prenda que trascendió lo deportivo para convertirse en símbolo generacional.
Hoy, casi tres décadas después, ese espíritu regresa. No como réplica, sino como reinterpretación.

Vestirse de identidad en un Mundial en casa
El Mundial de 2026 no será uno más. México volverá a ser anfitrión, compartiendo escenario con Estados Unidos y Canadá en el torneo más grande de la historia.
En ese contexto, la elección estética del uniforme adquiere un peso distinto. Ya no se trata solo de competir, sino de representar. De narrar quiénes somos frente al mundo.
Por eso, el regreso de la Piedra del Sol no es únicamente un gesto de diseño: es una forma de decir que el futbol también puede ser un espacio de memoria cultural. Un lienzo donde la historia se vuelve visible, donde el pasado se convierte en piel.
Los jerseys de la Selección Mexicana siempre han sido algo más que indumentaria deportiva. Son objetos emocionales: piezas que acompañan victorias, derrotas y momentos compartidos frente a una pantalla o en la tribuna.
Este nuevo diseño parece entenderlo bien. Retoma un símbolo ancestral, lo traduce al lenguaje contemporáneo y lo coloca en el escenario global.
Porque, al final, vestir al Tri no es solo portar colores. Es cargar una historia.
¿Cuánto le cobró el INAH a Adidas por la ‘Piedra del Sol’?
En el acuerdo entre adidas y el INAH, que se firmó el 7 de abril del 2025, se especifica que se hizo un pago para utilizar la imagen de la ‘Piedra del Sol’ en la playera mundialista de la Selección Mexicana, de acuerdo a la Ley Federal de Derechos.
La cifra que pagó la marca alemana al gobierno mexicano, vía la Tesorería de la Federación, por el uso de la ‘Piedra del Sol’ en el jersey de México fue de 41,265 pesos, que equivale a 2,249.15 dólares.
La playera de la Selección Mexicana, con la ‘Piedra del Sol’ está cotizada en 1,999 pesos en versión aficionado, por lo que bastaría la venta de poco más de 20 jerseys para cubrir el costo de utilizar la imagen de uno de los monumentos históricos más importantes de México.

