CDMX revive la vida en vecindad: rescate histórico y 4,500 nuevas viviendas en el corazón de la ciudad.
En el corazón antiguo de la capital —ese territorio donde las calles aún guardan ecos virreinales y donde cada edificio parece sostener una memoria— se está gestando una transformación que mira tanto al pasado como al futuro. El Centro Histórico, durante décadas tensionado entre el abandono, el turismo y la especulación inmobiliaria, vuelve a colocarse en el centro de una conversación esencial: ¿quién tiene derecho a habitar la ciudad?
El Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado un ambicioso proyecto que busca revertir uno de los procesos más silenciosos pero persistentes del centro: su despoblamiento. La estrategia contempla la construcción y rehabilitación de 4,500 viviendas en esta zona, como parte de un plan mayor de vivienda pública que también apunta a recuperar el tejido social y frenar la expulsión de habitantes tradicionales.
Pero más allá de la cifra —que por sí sola ya es significativa— lo que resulta verdaderamente revelador es el enfoque: no se trata únicamente de construir, sino de rescatar. Y en ese verbo se encierra una de las ideas más poderosas del proyecto.

El rescate de una forma de vida
Las vecindades, lejos de ser simples unidades habitacionales, han sido durante más de un siglo el escenario de una forma de convivencia profundamente arraigada en la cultura urbana mexicana. Patios compartidos, puertas abiertas, redes de apoyo espontáneas: una arquitectura que propicia comunidad.
Sin embargo, ese modelo ha ido desapareciendo poco a poco, desplazado por dinámicas económicas que privilegian otros usos del suelo. El nuevo plan busca revertir esa tendencia al apostar por la rehabilitación de inmuebles existentes y la creación de espacios que recuperen ese espíritu colectivo.
En palabras de las autoridades, el objetivo es claro: repoblar el centro y recuperar “la vida en vecindad” como parte de una estrategia urbana integral.
Vivienda asequible en el lugar más codiciado
Uno de los ejes centrales del proyecto es garantizar que estas nuevas viviendas sean accesibles para sectores que históricamente han habitado la zona. No se trata de atraer nuevos perfiles socioeconómicos, sino de evitar que quienes ya pertenecen al centro sean desplazados hacia la periferia.
La construcción de estas 4,500 viviendas —que comenzará con intervenciones en distintos predios estratégicos— forma parte de una política más amplia que busca ofrecer alternativas reales frente al encarecimiento del suelo urbano.
Además, las nuevas unidades contemplan criterios de sostenibilidad: desde captación de agua de lluvia hasta el uso de energías limpias, integrando así una visión contemporánea del habitar sin perder de vista el contexto histórico.

Una respuesta a la gentrificación
En los últimos años, el Centro Histórico ha experimentado una transformación acelerada. La proliferación de comercios, alojamientos temporales y desarrollos orientados al turismo ha modificado no solo su paisaje, sino también su composición social.
Este proyecto se presenta como una respuesta directa a ese fenómeno. La intención es contener la gentrificación mediante políticas públicas que prioricen la vivienda digna, asequible y bien ubicada, evitando que el centro se convierta en un espacio exclusivamente comercial o turístico.
El regreso de los habitantes
Durante décadas, el crecimiento de la ciudad empujó a miles de familias hacia la periferia, en busca de opciones más económicas. El resultado fue un centro cada vez más activo durante el día, pero progresivamente vacío por las noches.
Hoy, la apuesta es distinta: devolverle al Centro Histórico su condición de espacio habitado, vivido, cotidiano. No solo como patrimonio, sino como comunidad.
Porque al final, rescatar una vecindad no es solo restaurar un edificio: es reactivar una forma de vida.
Rehabilitarán cinco vecindades del Centro Histórico de CDMX
El director general de Planeación y Política del Suelo de CDMX, Raúl Bautista González, explicó que con ese objetivo se rehabilitarán cinco vecindades que en total sumarán alrededor de 250 viviendas en beneficio de alrededor de 900 personas.
Además, comentó que ello permitirá “que el centro de la ciudad no siga perdiendo población que lo habite” ante fenómenos como la gentrificación y la expulsión de familias. “Que siga siendo un espacio de encuentro, de convivencia, de arraigo, de tradición y de herencia familiar”, agregó.
Las vecindades rehabilitadas serán las que se encuentran en las siguientes direcciones:
- Arcos de Belén 69. Tendrá 60 viviendas y tres servicios complementarios para 243 beneficiarios.
- Belisario Domínguez 43. Se rehabilitarán 40 viviendas y cuatro servicios complementarios para 164 familias.
- Avenida Chapultepec 69. Habrá 33 viviendas, tres servicios complementarios y 91 beneficiarios.
- Galeana 37. Serán 89 viviendas para 163 personas.
- Lerdo 12, colonia Guerrero. Se construirán 40 viviendas nuevas y cinco servicios complementarios para 245 personas.
Al respecto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, detalló que para acceder a estas viviendas se dará prioridad a familias con arraigo vecinal. Asimismo, precisó que ello implicará una inversión de mil millones de pesos.

