Tras siete años, el MUNAL reabre su colección permanente del Siglo XX con una nueva visión del arte mexicano.
Después de siete años de espera, el Museo Nacional de Arte vuelve a abrir las puertas de su colección permanente dedicada al Siglo XX, una de las más importantes del país y también una de las menos visibles durante los últimos años. La reapertura no representa únicamente el regreso de cientos de piezas al recorrido del museo. Se trata de una reinterpretación completa del arte moderno mexicano, donde conviven grandes nombres con obras que durante mucho tiempo permanecieron fuera de exhibición.
La nueva exposición permanente, titulada Arte y visualidad en el México moderno, propone una lectura distinta del periodo comprendido entre 1890 y 1950, décadas en las que el país atravesó profundas transformaciones políticas, sociales y culturales. En lugar de limitarse a un recorrido cronológico o exclusivamente pictórico, la muestra explora cómo distintas formas de crear imágenes ayudaron a construir la identidad de un México que buscaba definirse frente al mundo.

Una colección que cambia la manera de contar la historia
La renovación de estas salas responde a un trabajo curatorial que busca ampliar la conversación alrededor del arte moderno mexicano. La propuesta incorpora más de 340 piezas, seleccionadas entre un acervo de miles de obras que conserva el museo, integrando no solamente pinturas, sino también fotografías, grabados, carteles, publicaciones ilustradas, cine y documentos históricos.
El resultado es un recorrido donde las distintas expresiones visuales dialogan entre sí para mostrar que la historia del arte no fue construida únicamente desde los grandes lienzos. Las imágenes impresas, la fotografía y otros medios también participaron activamente en la creación de los imaginarios nacionales durante la primera mitad del siglo pasado.

Grandes artistas y obras poco conocidas comparten el mismo espacio
Uno de los mayores atractivos de esta reapertura es que reúne obras de figuras fundamentales como Diego Rivera, María Izquierdo, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Dr. Atl, Roberto Montenegro, Lola Cueto, Lola Álvarez Bravo y Tina Modotti, al mismo tiempo que recupera piezas que rara vez habían sido mostradas al público.
Esta convivencia permite descubrir nuevas relaciones entre artistas, corrientes estéticas y disciplinas que durante décadas fueron estudiadas de forma separada. La colección deja de ser una sucesión de nombres célebres para convertirse en una narración mucho más amplia sobre la creatividad mexicana.
El arte moderno desde nuevas perspectivas
La exposición también abre espacio para miradas que durante mucho tiempo quedaron relegadas de los relatos tradicionales. La participación de mujeres artistas, comunidades originarias, personas migrantes y creadores vinculados con distintas corrientes culturales adquiere una presencia mucho más visible dentro del recorrido.
En ese sentido, el visitante puede apreciar cómo las ideas de modernidad no fueron únicas ni homogéneas. Mientras algunos artistas buscaron inspiración en las raíces prehispánicas y las tradiciones populares, otros exploraron las influencias internacionales, las vanguardias europeas y los cambios urbanos que transformaban la vida cotidiana.

Un museo que invita a volver
La renovación también modifica la experiencia de quienes recorren el museo. Las salas fueron reorganizadas para ofrecer espacios más abiertos, con una museografía que facilita el tránsito entre las distintas secciones y permite apreciar mejor las obras sin perder de vista el contexto histórico en el que fueron creadas.
Al tratarse de una colección permanente, el recorrido permanecerá como uno de los principales atractivos del museo, aunque algunas piezas podrán rotarse con el paso del tiempo para garantizar su conservación y ofrecer nuevas experiencias a los visitantes frecuentes.

Una invitación para redescubrir el Siglo XX mexicano
Más que una simple reapertura, esta transformación convierte al MUNAL en un espacio donde el pasado puede observarse desde nuevas preguntas. La colección invita a entender que la construcción del México moderno ocurrió tanto en los grandes murales como en las revistas ilustradas, las fotografías, los carteles y las imágenes que circularon entre millones de personas durante décadas.
Para quienes disfrutan del arte, la historia y la cultura mexicana, este renovado recorrido representa una oportunidad para descubrir obras que pocas personas habían visto y para acercarse a un capítulo fundamental del patrimonio artístico nacional desde una perspectiva mucho más amplia y contemporánea.

