Encuestas internacionales, incluido un estudio de Hansgrohe, indican que México se sitúa entre los primeros puestos a nivel mundial en cuanto a hábitos de higiene personal, ya que entre el 75 % y el 90 % de los ciudadanos afirman ducharse al menos una vez al día.
Hay cosas que los mexicanos hacemos casi sin pensarlo: ponerle limón a todo, saludar con un abrazo y comenzar el día con un baño. Esta última costumbre, al parecer, también nos coloca en una posición privilegiada frente al resto del mundo.
Una encuesta internacional sobre hábitos de higiene encontró que México encabezaba el listado de países donde más personas afirmaban bañarse diariamente. El 75.3% de los mexicanos consultados aseguró que se duchaba todos los días, una proporción superior a la registrada en otros países incluidos en la investigación.
El dato fue difundido en 2017 y convirtió a México en una inesperada referencia mundial cuando se habla de la frecuencia con la que las personas se bañan.
México encabeza la lista
De acuerdo con los resultados, México ocupó el primer lugar con 75.3% de personas que reportaron bañarse diariamente.
La diferencia con los siguientes lugares también resulta llamativa. Colombia y España compartieron el segundo sitio con 71.4%, mientras que Australia apareció después con 65.8%. Francia registró 63.4%, Japón 57.5%, Estados Unidos 57.4% y Alemania 53.8%.
En otras palabras, por cada 100 mexicanos consultados, alrededor de 75 dijeron que se bañaban todos los días.

Una costumbre profundamente mexicana
El baño diario puede parecer una acción demasiado cotidiana para convertirse en un dato internacional, pero las costumbres relacionadas con la higiene personal cambian considerablemente entre culturas.
En México, ducharse por la mañana forma parte de la rutina de millones de personas antes de acudir al trabajo, la escuela o cualquier actividad del día. Para muchos, además de una cuestión de limpieza, representa una manera de despertar, refrescarse y comenzar de nuevo.
El estudio también encontró diferencias dentro de los propios países. En México y Australia, por ejemplo, alrededor de 90% de las mujeres consultadas reportó bañarse con frecuencia, una cifra que muestra que los hábitos de higiene también pueden variar de acuerdo con el género.
¿Y quiénes se bañan más de una vez al día?
Si México ganó cuando la pregunta fue quién se baña diariamente, otro país americano destacó en una categoría todavía más intensa: Brasil.
Casi 49.8% de los brasileños consultados afirmó ducharse dos o incluso tres veces al día. La cifra contrasta con países como Reino Unido, donde apenas 5.8% declaró tener ese hábito, o Alemania, con 5.6%.
Esto demuestra que hablar de higiene no necesariamente significa hablar de una sola costumbre. La frecuencia del baño está relacionada con el clima, las actividades cotidianas, las tradiciones y las preferencias personales.

Ser los primeros también invita a cuidar el agua
El dato resulta simpático y hasta motivo de orgullo, pero también plantea una pregunta importante para un país donde el agua es un recurso cada vez más valioso.
Bañarse todos los días no significa necesariamente desperdiciar grandes cantidades de agua. La duración de la ducha, el tipo de regadera y los hábitos de consumo pueden modificar considerablemente el gasto.
Por eso, la verdadera hazaña sería conservar esa arraigada costumbre mexicana de mantener una buena higiene personal mientras aprendemos a utilizar el agua de manera responsable.

Una pequeña costumbre que dice mucho
La encuesta no demuestra que los mexicanos sean objetivamente “los más limpios del mundo” en todos los aspectos de la higiene, porque su indicador principal fue la frecuencia con la que las personas reportaron bañarse. Pero sí ofrece un dato curioso y bastante claro: México fue el país con mayor proporción de personas que dijeron ducharse diariamente entre los países considerados.
Así que la próxima vez que alguien diga que los mexicanos somos especialmente cuidadosos con nuestra higiene, ya existe un número para acompañar la conversación: 75.3%.
Y quizá eso explique por qué, para tantos mexicanos, salir de casa sin haberse bañado simplemente no parece una opción.

