Conoce la colorida exposición: “Con todo y mi tristeza” Fátima Rodrigo en el Tamayo

Hay imágenes que no sólo se recuerdan: se quedan viviendo en la memoria colectiva. Las escenografías de concursos, programas musicales y emisiones televisivas latinoamericanas forman parte de ese archivo afectivo que definió una época hecha de brillo, geometría, melodrama y fantasía. A partir de ese imaginario, la artista peruana Fátima Rodrigo presenta en el Museo Tamayo Con todo y mi tristeza, una instalación que transforma el patio central del recinto en un escenario donde la cultura popular, la melancolía y el espectáculo se encuentran.

La muestra parte de una investigación sobre la televisión latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX, entendida no sólo como entretenimiento, sino como una poderosa fábrica de imágenes, deseos y aspiraciones compartidas. En aquellos sets convivían el glamour, la promesa de la fama y una estética que acercó al gran público formas visuales inspiradas en corrientes del arte moderno. Rodrigo retoma ese lenguaje para convertirlo en una experiencia contemporánea donde el color y el artificio también dialogan con la tristeza, la memoria y la fragilidad de toda fantasía.

Una escenografía hecha de memoria latinoamericana

En Con todo y mi tristeza, Fátima Rodrigo recupera la estética de la televisión como si se tratara de un archivo sentimental. La exposición toma referencias de programas musicales y concursos para construir una instalación inmersiva que evoca esos escenarios de lentejuela, ritmo y promesa que durante décadas alimentaron la imaginación de América Latina.

Más que una simple recreación nostálgica, la pieza observa cómo esos espacios televisivos también moldearon una manera de entender el éxito, la modernidad y el espectáculo. Aquí, la escenografía deja de ser fondo para convertirse en protagonista.

Brillo, artificio y una tristeza que también ocupa el escenario

El título de la exposición sugiere desde el inicio su tono emocional. Con todo y mi tristeza no es sólo una frase íntima: también es una forma de mirar el espectáculo desde su reverso. En la obra de Rodrigo, el brillo no borra la melancolía; la acompaña. La instalación se mueve entre el color, la exuberancia y una sensibilidad que deja ver que toda fantasía también guarda algo de pérdida.

Ese contraste es parte de la fuerza de la muestra. La artista no se limita a homenajear el lenguaje visual de la televisión latinoamericana, sino que lo utiliza para hablar de memoria, deseo y de las emociones que sobreviven en las imágenes del pasado.

Una experiencia para recorrer dentro del Tamayo

Presentada en el patio central del Museo Tamayo, la exposición está pensada como una intervención de sitio específico que invita al público a recorrerla y habitarla. No se trata sólo de mirar una pieza, sino de entrar en una escena construida con plataformas, color, ritmo visual y referencias al espectáculo popular de la región.

Con esta muestra, el Tamayo vuelve a abrir espacio a proyectos que conectan el arte contemporáneo con los imaginarios culturales de América Latina. Y en este caso, lo hace con una exposición que convierte la nostalgia televisiva en una experiencia visual tan festiva como reflexiva.

Cuándo visitar la exposición

Con todo y mi tristeza, de Fátima Rodrigo, se presenta en el Museo Tamayo del 10 de junio al 27 de septiembre de 2026. Una oportunidad para ver cómo el museo se convierte, por unos meses, en un escenario donde el color, la memoria y la tristeza comparten la misma coreografía.