Streaming, videojuegos y algo más: el boom del entretenimiento digital en México

Los mexicanos pasan cada vez más horas frente a una pantalla, pero ya no lo hacen como antes. El celular reemplazó a la consola, la transmisión en vivo le ganó terreno a la televisión de paga y una generación entera creció viendo a sus creadores favoritos jugar en tiempo real. El entretenimiento digital dejó de ser un simple pasatiempo para convertirse en una industria cultural con acento propio.

Del gameplay a la mesa de juego

El catálogo de ocio digital se ensanchó tanto que muchos creadores ya no se limitan a un solo género. Un streamer puede pasar de un shooter competitivo a un juego narrativo independiente y, de ahí, a probar plataformas de azar en línea frente a su audiencia.

En esa exploración también entran los sitios de casino con bono gratis, que se sumaron a la lista de opciones que compiten por la atención del público adulto. Es apenas una pieza más de un rompecabezas donde conviven las consolas con las transmisiones en vivo; el verdadero motor sigue siendo la interacción con la comunidad.

El celular manda

En 2024, el celular inteligente fue el aparato con el que 97.2 % de las personas usuarias se conectó a internet, según la ENDUTIH 2024 del INEGI. Ese mismo levantamiento coloca muy por debajo al televisor inteligente, con 43.6 %; a la computadora, con 35.9 %, y a la consola de videojuegos, con apenas 8.1 %. El dato explica por qué México juega, sobre todo, desde la palma de la mano.

La consultora The Competitive Intelligence Unit calculó 72.6 millones de videojugadores en el país durante la primera mitad de 2025, equivalente a 61.4 % de la población de seis años o más. De ese universo, 59.7 millones juegan desde el móvil, es decir 82.3 % del total, y la firma proyecta ingresos de la industria por 42,785 millones de pesos en 2025, un alza de 3.7 % anual. No hablamos de adolescentes encerrados en su cuarto: el perfil abarca a quienes matan el tiempo en el transporte y a familias que comparten una partida el fin de semana.

El corrido tumbado que conquistó al algoritmo

El fenómeno no se queda en los videojuegos. Las plataformas de música convirtieron un sonido regional en un producto global. Según Spotify, en 2023 los corridos dominaron el streaming de música mexicana y representaron 77 % de todas las reproducciones del género, con un consumo mundial que creció 413 % en cinco años.

Artistas de Sinaloa, Jalisco y Nuevo León saltaron del rancho a las listas internacionales sin firmar con una disquera grande, apoyados en TikTok y en las recomendaciones automáticas. El streaming dejó de ser una vitrina extranjera para volverse un altavoz de lo local.

Dos Méxicos frente a la pantalla

El auge, sin embargo, no llegó parejo. En 2024, 12.7 millones de hogares contaban con algún servicio de streaming, apenas 32.4 % del total nacional, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares del INEGI. La diferencia entre el campo y la ciudad es enorme: mientras en las zonas urbanas la cifra llegó a 38.1 %, en las rurales se quedó en 8.4 %.

Detrás del entusiasmo digital persiste una brecha que decide quién participa de esta economía y quién la mira desde afuera.

Mulaka y el norte hecho videojuego

Mientras el consumo crece, también lo hace la creación. En Chihuahua, el estudio Lienzo llevó al mundo la cultura rarámuri con Mulaka, un juego de acción y aventura cuyo protagonista es un sukurúame, el chamán tarahumara, y cuyos escenarios recrean las Barrancas del Cobre y la ciudad de Paquimé. Para construirlo, el equipo trabajó con antropólogos y con líderes de la comunidad, e incluso incluyó narración en lengua tarahumara.

Casos así confirman que México es uno de los mayores creadores y consumidores de videojuegos de América Latina, un doble papel que pocos países de la región ejercen con tanta fuerza.

Expo Santa Fe, el estadio de los deportes electrónicos

El pulso de esta cultura se siente también fuera de la pantalla. El festival Telcel Gamergy reunió a más de 95 mil asistentes en su edición de 2025 en Expo Santa Fe, cifra récord frente a los más de 87 mil de 2024, y anunció su quinta entrega para el 28, 29 y 30 de agosto de 2026 en el mismo recinto, con torneos profesionales, conciertos y una zona dedicada a desarrolladores independientes.

Ahí, entre estands y competencias, los deportes electrónicos se codean con la música en vivo, y el jugador casual convive con el profesional.

Lo que ocurre en México va más allá de las cifras de conexión o de las horas frente al celular. Se trata de una manera distinta de reunirse, de contar historias y de reconocerse en lo propio, ya sea en un corrido que suena en medio mundo o en un chamán tarahumara convertido en héroe de consola. El entretenimiento digital se volvió, casi sin avisar, una de las conversaciones culturales más vivas del país.