El Metro de CDMX estrenará mapas de afluencia en tiempo real para evitar aglomeraciones.
Moverse por la Ciudad de México implica convivir con uno de los sistemas de transporte más grandes del continente. Cada día, millones de personas utilizan el Sistema de Transporte Colectivo Metro, una red que conecta prácticamente todos los rincones de la capital y que, en horas pico, puede convertirse en un verdadero desafío para quienes buscan llegar a tiempo a su destino.
Hasta ahora, la única forma de saber si una estación estaba saturada era encontrarse con la multitud al llegar al andén o depender de reportes hechos por otros usuarios en redes sociales. Esa incertidumbre está por cambiar gracias a un proyecto que busca ofrecer información en tiempo real sobre la cantidad de personas que se encuentran en cada estación antes incluso de salir de casa.
La iniciativa forma parte de una estrategia de modernización tecnológica que pretende hacer más eficiente la movilidad en la capital. La idea es sencilla, pero puede transformar la experiencia cotidiana de millones de pasajeros: consultar desde internet qué tan llena está una estación y decidir si conviene modificar la ruta, esperar unos minutos o utilizar otra alternativa de transporte.
Cómo funcionarán las cámaras de calor
El nuevo sistema utilizará cámaras de calor, dispositivos capaces de identificar la concentración de personas mediante la detección de firmas térmicas, sin necesidad de registrar los rostros o la identidad de quienes utilizan el servicio.
Esta tecnología permitirá generar un mapa dinámico de afluencia que se actualizará constantemente para mostrar el nivel de ocupación en las estaciones del Metro. La información será procesada automáticamente y posteriormente publicada para consulta de cualquier usuario.
En lugar de observar imágenes de las estaciones, las personas verán indicadores que reflejarán el nivel de ocupación mediante una representación sencilla que facilitará entender cuáles espacios presentan mayor concentración de pasajeros.
La información podrá consultarse en línea
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que la información estará disponible a través de internet, permitiendo conocer el estado de la red antes de iniciar un viaje.
Esto representa una ventaja para quienes diariamente deben decidir entre diferentes rutas o acostumbran viajar durante las horas de mayor demanda. Saber con anticipación dónde existen mayores aglomeraciones puede ayudar a distribuir mejor los flujos de pasajeros y reducir tiempos de espera.
La herramienta también permitirá identificar cambios repentinos provocados por retrasos, cierres temporales o incidencias operativas que suelen modificar la cantidad de usuarios en determinadas estaciones.

Una herramienta para mejorar la movilidad
La implementación de este sistema no solo busca ofrecer comodidad a los pasajeros. También puede convertirse en una fuente valiosa de información para la administración del Metro.
Al conocer el comportamiento de la demanda prácticamente en tiempo real, será posible detectar patrones de movilidad, evaluar el funcionamiento de las estaciones y tomar decisiones más rápidas frente a incrementos inesperados de usuarios.
Este tipo de tecnologías ya forma parte de la infraestructura de movilidad en distintas ciudades del mundo, donde los datos en tiempo real ayudan tanto a los operadores del transporte como a las personas que dependen de él todos los días.
Así funcionarán las cámaras de calor en el Metro de CDMX
Las cámaras que se utilizarán para este programa serán las mismas del sistema de supervisión, vigilancia y monitoreo del Metro.
Añadió que los operadores de los Centros de Comando y Control C2 y C5 seguirán visualizando con normalidad las imágenes de todas las cámaras. Sin embargo, algunas cámaras se abrirán para que los usuarios puedan consultar sus imágenes. La salvedad es que el público solo podrá ver un mapa de calor. Esto tiene la intención de salvaguardar la identidad de las personas que se encuentren en las estaciones.
“Para los usuarios, [las cámaras] van a estar en modo térmico para que no puedan definir quién es el que está en el Metro. Lo que vamos a hacer es aperturar estas cámaras al público en general para que puedan ir viendo cómo están funcionando el servicio”, explicó el funcionario.
“No queremos que se vea la cara del usuario que está abordando el Metro, pero sí que nos permita ver por colores qué tan saturado está el andén“, agregó.
De acuerdo con el director del Metro, los usuarios podrán consultar las imágenes de las cámaras a través de la página del Sistema de Transporte Colectivo. Además, las imágenes se difundirán mediante sus cuentas oficiales de redes sociales.
La interfaz marcará un color que indicará el nivel de saturación en la estación. Con ello, se podrá conocer también un tiempo de espera aproximado para abordar el tren. Según detalló Rubalcava, los colores verdes serán indicativos de que la estación tiene baja afluencia. En contraste, los tonos rojizos indicarán que hay mayor saturación. Asimismo, habrá tonos como el amarillo o el naranja para indicar aforos intermedios. Incluso se podrá llegar al color morado cuando el andén esté en su capacidad máxima.
Privacidad y monitoreo sin identificar personas
Uno de los temas que más interés ha despertado es el relacionado con la privacidad. Las cámaras de calor no funcionan como sistemas tradicionales de videovigilancia orientados al reconocimiento facial.
Su objetivo consiste en medir la presencia y concentración de personas mediante información térmica, lo que permite estimar la afluencia sin identificar individualmente a los usuarios.
De esta manera, el sistema prioriza la obtención de datos estadísticos para mejorar la operación del servicio, sin convertir el monitoreo en una herramienta de identificación personal.
Un paso hacia un Metro más inteligente
La transformación digital del Metro continúa incorporando herramientas que acercan información útil a los usuarios. Contar con un sistema capaz de mostrar qué tan llena está cada estación en tiempo real puede cambiar la manera en que millones de personas planean sus recorridos diarios.
Más allá de una innovación tecnológica, esta plataforma representa un avance hacia una movilidad basada en datos, donde cada usuario podrá tomar decisiones informadas antes de ingresar a la red y evitar, en la medida de lo posible, las estaciones con mayor saturación.
Si el proyecto cumple con sus objetivos, consultar la afluencia del Metro podría convertirse en un hábito tan común como revisar el clima o el estado del tránsito antes de salir de casa.

