CDMX plantará un millón de árboles para 2030.
La Ciudad de México puso en marcha un nuevo Programa de Reforestación Urbana con una meta clara: plantar un millón de árboles en zonas urbanas antes de 2030. El plan contempla sembrar aproximadamente 200 mil ejemplares cada año, además de las acciones que realizan de manera independiente las alcaldías.
La estrategia comenzó el 19 de agosto de 2026 en la Unidad Habitacional Infonavit Iztacalco, donde la jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó la primera jornada. La prioridad estará en las zonas de la capital con menor disponibilidad de áreas verdes, particularmente en el oriente de la ciudad.
Un millón de árboles para reverdecer la ciudad
El programa concentrará sus esfuerzos en Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y Tláhuac, alcaldías que presentan una menor disponibilidad de espacios verdes.
De los ejemplares contemplados, 100 mil serán plantados en camellones y banquetas, con participación de habitantes de las zonas intervenidas. Antes de las jornadas de plantación se realizarán asambleas vecinales para involucrar a las comunidades tanto en la siembra como en el cuidado posterior de los árboles.
La intención es que la reforestación no se limite a colocar árboles, sino que permita recuperar espacios urbanos, generar sombra y favorecer una relación cotidiana entre las personas y la naturaleza.

La regla 3 30 300 llegará a las calles de CDMX
El programa seguirá la llamada regla 3 30 300, un criterio internacional de infraestructura verde que busca hacer más accesible la vegetación dentro de las ciudades.
La propuesta establece que cada persona pueda ver al menos tres árboles desde su vivienda, que las colonias alcancen 30 por ciento de cobertura arbórea y que cada hogar tenga un parque o área verde a menos de 300 metros.
Aplicar estos principios en una ciudad tan densamente urbanizada representa uno de los principales retos del proyecto, pues la reforestación deberá adaptarse a calles, banquetas, camellones y otros espacios donde el arbolado pueda desarrollarse adecuadamente.
¿Qué especies se plantarán?
La Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX dará prioridad a especies nativas y adaptadas a las condiciones de la capital. Entre las contempladas se encuentran liquidámbar, cazahuate, colorín, guaje, guamúchil, palo verde, fresno, macuil y ceiba.
La selección busca utilizar árboles que puedan adaptarse mejor al entorno urbano, requieran menos mantenimiento y aporten beneficios ambientales como sombra, polinización y mejora de la calidad del aire.

Una apuesta contra el calor y la contaminación
De acuerdo con las estimaciones del Gobierno capitalino, el millón de árboles podría contribuir a capturar al menos 20 mil toneladas de dióxido de carbono, además de ayudar a reducir otros contaminantes presentes en la atmósfera.
Pero el beneficio no termina en la captura de carbono. Una mayor presencia de árboles significa también más sombra para las calles, espacios con mayor biodiversidad y mejores condiciones para infiltrar el agua de lluvia en lugar de dejar que corra únicamente sobre superficies de concreto.

Las escuelas también serán parte del proyecto
El programa contempla la participación de escuelas de la ciudad, donde niñas y niños podrán involucrarse en la plantación y cuidado de los ejemplares.
La idea es que cada árbol pueda crecer junto con las nuevas generaciones y convertirse en una forma sencilla de crear conciencia ambiental desde las aulas y los barrios.
La meta para 2030 es ambiciosa: un millón de nuevos árboles en el suelo urbano de la CDMX, especialmente en aquellas zonas donde la sombra, los parques y la vegetación hacen más falta. Si el proyecto logra consolidar también el cuidado comunitario, la transformación podría sentirse no solo en el paisaje, sino en la manera cotidiana de habitar la ciudad.

