Las sopas instantáneas que resuelven una comida en pocos minutos, el jamón que acompaña el desayuno y las cervezas del fin de semana podrían tener un precio más alto durante 2027. La razón está en una propuesta fiscal que comenzó a tomar forma en la Cámara de Diputados y que plantea modificar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, conocido como IEPS, para determinados productos.
La propuesta contempla aplicar un gravamen a alimentos procesados con exceso de sodio, entre ellos algunas sopas instantáneas, embutidos, salsas y aderezos. Al mismo tiempo, se analiza un incremento para cervezas y otras bebidas alcohólicas, con la intención de aumentar la recaudación y, en el caso de las bebidas, favorecer productos mexicanos con denominación de origen.
Por ahora, ninguno de estos aumentos está vigente. El planteamiento será incorporado a la discusión del Paquete Económico 2027, cuyo análisis en la Cámara de Diputados está previsto para comenzar el 8 de septiembre de 2026. Será durante ese proceso cuando se determine si las medidas avanzan, cambian o son descartadas.
¿Qué productos podrían aumentar?
La propuesta apunta principalmente a productos que actualmente deben llevar el sello de advertencia “Exceso de sodio”. En la lista aparecen sopas instantáneas o fideos preparados, salchichas, jamón, otros embutidos, además de algunas salsas y aderezos industriales.
La lógica planteada es utilizar el impuesto como una herramienta para desincentivar el consumo de alimentos con grandes cantidades de sodio, además de generar recursos para las finanzas públicas.
Esto no significa que cualquier sopa, salsa o embutido vaya a subir automáticamente. El alcance dependerá de los parámetros específicos que finalmente establezca la legislación y de los productos que queden sujetos al nuevo gravamen.

La cerveza también está en la mira
La otra parte de la propuesta tiene que ver con las bebidas alcohólicas. Para la cerveza se plantea un incremento de entre 60 centavos y un peso por unidad, dependiendo de factores como el precio y la presentación.
De aprobarse bajo los términos planteados, el aumento permitiría obtener alrededor de 6 mil 500 millones de pesos adicionales en recaudación. La estimación considera que los ingresos asociados a la cerveza pasarían de 140 mil 586 millones a 147 mil 037 millones de pesos anuales.
La medida también ha sido relacionada con la intención de reducir el consumo de alcohol y con recomendaciones internacionales de salud, mientras que otro de sus argumentos es fortalecer la producción de bebidas mexicanas como el tequila y el mezcal frente a la competencia considerada desleal.
¿Cuándo podrían subir?
La respuesta corta es: todavía no.
La discusión corresponde al presupuesto de 2027, por lo que durante septiembre de 2026 comenzará un proceso legislativo en el que se revisarán las propuestas de ingresos y gastos para el siguiente año.
Hasta que exista una aprobación definitiva y se establezcan las disposiciones correspondientes, las sopas instantáneas, embutidos, salsas, aderezos y cervezas mantienen sus precios habituales.
Así que por ahora no hace falta correr al supermercado a llenar la despensa. Lo que existe es una propuesta fiscal en discusión, cuyo posible impacto en el bolsillo dependerá de lo que finalmente apruebe el Congreso.

Una medida que busca cambiar hábitos
El debate no se limita a cuánto costará una sopa instantánea o una cerveza. La propuesta plantea utilizar el sistema fiscal para modificar hábitos de consumo, especialmente alrededor de productos ultraprocesados con altos niveles de sodio.
En México, donde las sopas instantáneas, los embutidos y otros alimentos procesados forman parte habitual de la despensa, cualquier cambio en sus precios podría sentirse de manera cotidiana. Por eso, la discusión de septiembre será importante no solamente para las empresas y consumidores, sino también para definir qué productos tendrán una carga fiscal adicional a partir de 2027.

