México no pasa la prueba PISA: 4 de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel básico

México reprueba en PISA: 4 de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel básico.

Los resultados de la prueba PISA 2025 vuelven a colocar la educación mexicana frente a una pregunta incómoda: ¿qué están aprendiendo realmente los adolescentes después de años dentro de las aulas? El reporte presentado el 8 de septiembre de 2026 muestra que 41.8 por ciento de los estudiantes mexicanos de 15 años quedó por debajo del nivel básico en ciencias, lectura y matemáticas, más del doble del promedio registrado entre los países de la OCDE, que fue de 19.7 por ciento.

El panorama es particularmente delicado en matemáticas y comprensión lectora. México obtuvo 388 puntos en matemáticas y 408 en lectura, resultados inferiores a los registrados en 2022. En matemáticas se perdieron 7 puntos, mientras que lectura también descendió 7 puntos. En ciencias, en cambio, el país alcanzó 414 puntos, cuatro más que en la evaluación anterior.

Matemáticas, el mayor pendiente

La fotografía de las matemáticas es quizá la más clara. Apenas 30 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel básico, frente al 65 por ciento del promedio de la OCDE.

Esto significa que 7 de cada 10 adolescentes evaluados no llegaron al nivel considerado básico para resolver problemas matemáticos dentro de los parámetros establecidos por PISA. México quedó con 388 puntos, mientras que el promedio de la OCDE fue de 463.

La diferencia no se limita a una posición dentro de una tabla internacional. Detrás de esos números está la capacidad cotidiana para interpretar información, resolver problemas, utilizar razonamientos matemáticos y tomar decisiones a partir de datos.

Leer también se ha vuelto un desafío

En lectura, México consiguió 408 puntos, frente a 461 puntos del promedio de la OCDE. Solo 50 por ciento de los estudiantes alcanzó al menos el nivel básico, mientras que en el conjunto de la organización la proporción llegó a 69 por ciento.

La caída resulta significativa porque comprender un texto no consiste solamente en leer palabras. También implica identificar información, relacionar ideas, interpretar argumentos y evaluar aquello que se está leyendo.

En una época marcada por mensajes breves, videos cortos y una enorme cantidad de información digital, la capacidad de concentrarse frente a un texto complejo adquiere todavía mayor importancia. Los resultados internacionales de PISA muestran que este problema tampoco es exclusivo de México.

Ciencias ofrece una pequeña señal positiva

No todo el reporte apunta hacia abajo. En ciencias, México obtuvo 414 puntos, cuatro más que en 2022. Sin embargo, la distancia frente al promedio de la OCDE continúa siendo amplia: 482 puntos.

Solo 50 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel básico en esta materia, frente al 74 por ciento registrado en la OCDE.

El dato permite matizar el panorama: México no presenta un retroceso uniforme en todas las áreas, aunque todavía existe una brecha importante en las competencias que PISA considera fundamentales.

Casi no hay estudiantes en los niveles de excelencia

Otro dato llama especialmente la atención. Apenas 0.5 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó niveles de excelencia en alguna de las tres áreas principales evaluadas.

En los países de la OCDE, esa proporción fue de 11.9 por ciento.

La diferencia revela un doble desafío para el sistema educativo mexicano: reducir el número de estudiantes que no alcanza las competencias básicas y, al mismo tiempo, abrir mejores condiciones para quienes pueden llegar a niveles avanzados.

La escuela también enfrenta el desafío digital

La generación evaluada vive una realidad educativa muy distinta a la de hace una década. El reporte señala que 47.4 por ciento de los estudiantes mexicanos utiliza inteligencia artificial semanalmente para aprender.

Pero el uso de tecnología no necesariamente se traduce en mejores resultados. Solo 24.2 por ciento reportó estudiar sin distracciones digitales, mientras que 27.2 por ciento asiste a escuelas donde los teléfonos celulares están prohibidos.

El debate, por tanto, ya no parece ser simplemente si los estudiantes deben utilizar tecnología, sino cómo utilizarla para aprender mejor sin sustituir el pensamiento propio.

El reto está dentro y fuera del salón

Los resultados de PISA también muestran que existen condiciones materiales que siguen pesando. Solo 29.5 por ciento de los estudiantes mexicanos estudia en planteles que no reportan carencias materiales.

A esto se suman diferencias entre hombres y mujeres. Los estudiantes varones obtuvieron 13 puntos más en ciencias y 16 en matemáticas, mientras que las mujeres consiguieron 12 puntos más en lectura.

PISA 2025 deja así una fotografía compleja de la educación mexicana. Hay avances en algunos frentes, una mayor incorporación de estudiantes al sistema y una generación que utiliza nuevas herramientas para aprender. Pero también persiste una realidad difícil de ignorar: una proporción muy alta de adolescentes todavía no domina las competencias básicas de lectura, matemáticas y ciencias.

Más que mirar el resultado como una sentencia, el verdadero desafío está en convertirlo en un diagnóstico para mejorar la enseñanza, fortalecer a los docentes y recuperar el gusto por aprender. Porque detrás de cada porcentaje hay jóvenes que pronto tendrán que enfrentarse a la universidad, al trabajo y a un mundo que exige cada vez más capacidad para comprender, razonar y resolver problemas.