Las encuestas muestran un crecimiento del orgullo mexicano durante las últimas décadas y una marcada diferencia entre generaciones.
Hay sentimientos que cambian con las décadas y otros que, lejos de desaparecer, adquieren nuevas formas. El orgullo de ser mexicano es uno de ellos. En 1990, el 56% de las personas encuestadas en México afirmaba sentirse muy orgullosa de su nacionalidad. Para 2026, esa proporción llegó al 87%, un incremento de 31 puntos porcentuales en poco más de tres décadas.
La cifra de 93% que circula en estos días corresponde a los baby boomers, la generación de mayor edad incluida en la medición de 2026. Entre la Generación X el orgullo nacional alcanza 92%, entre los millennials 87% y entre la Generación Z 80%. Es decir, el orgullo mexicano se mantiene ampliamente extendido, pero su intensidad cambia de acuerdo con la generación.

Un sentimiento que ha cambiado con México
La historia de estas cifras tampoco ha sido lineal. En 1997, el porcentaje de mexicanos que se declaraba muy orgulloso de su nacionalidad subió a 72%; en el año 2000 alcanzó 79% y en 2003 llegó a 88%, uno de los puntos más altos de la serie. Posteriormente se mantuvo elevado, con 83% en 2005 y 84% en 2012.
Después llegó una caída importante. En 2018, el indicador descendió a 73%, antes de recuperarse hasta 84% en 2023 y alcanzar nuevamente 87% en 2026. El recorrido muestra que la identidad nacional no permanece inmóvil: también responde al momento económico, social y cultural que atraviesa el país.
La generación también cuenta
Uno de los aspectos más reveladores de la medición de 2026 aparece cuando se observa la edad. Los baby boomers registran 93% de orgullo nacional, seguidos por la Generación X con 92%, los millennials con 87% y la Generación Z con 80%. La diferencia entre los extremos es de 13 puntos porcentuales.
Esta diferencia no necesariamente significa que los jóvenes tengan una relación más débil con México. Las generaciones más jóvenes han crecido en un entorno mucho más conectado con el exterior y suelen combinar su identidad mexicana con una identidad más cosmopolita, vinculada también con una comunidad global.

México y las nuevas formas de identidad
Parte del interés de estas cifras está precisamente en que sentirse mexicano no significa lo mismo para todas las generaciones. Para algunos, el vínculo puede estar profundamente relacionado con la historia familiar, las tradiciones, la comida, las fiestas y el lugar de origen. Para otros, México forma parte de una identidad que convive naturalmente con referencias culturales de todo el mundo.
Aun con esas diferencias, el dato general resulta contundente: 87% de los mexicanos se declara muy orgulloso de su nacionalidad en 2026, frente al 56% registrado en 1990. Son 31 puntos porcentuales de diferencia que muestran cuánto ha cambiado la percepción de pertenencia nacional durante una época marcada por transformaciones económicas, culturales y tecnológicas.

Un orgullo que también se transforma
Más que una fotografía estática, las cifras permiten observar una identidad mexicana en movimiento. El orgullo nacional alcanzó niveles elevados en distintos momentos, atravesó una caída en 2018 y volvió a crecer durante los años posteriores.
En 2026, mientras las calles del país se llenan de banderas, música, gastronomía y celebraciones por las fiestas patrias, los números muestran que el sentimiento de pertenencia permanece profundamente arraigado. La diferencia es que cada generación parece vivirlo desde su propio lugar y con una idea distinta de lo que significa ser mexicano.

