Cocineras tradicionales de San Andrés Cholula viajaron a Abu Dhabi para compartir sabores de Puebla durante las celebraciones del 15 y 16 de septiembre.
Hay recetas que necesitan pocas explicaciones cuando llegan a una mesa extranjera. Basta el aroma de los chiles, la textura de una salsa o ese sabor profundo que solo puede venir de una cocina donde la tradición se aprende mirando, probando y repitiendo junto al fogón. Eso ocurrió este septiembre, cuando cocineras tradicionales de San Andrés Cholula, Puebla, llevaron parte de los sabores de su comunidad hasta Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes Unidos.
Durante las celebraciones del 15 y 16 de septiembre de 2026, un grupo de mujeres de Tlaxcalancingo, comunidad perteneciente al municipio de San Andrés Cholula, participó en un encuentro gastronómico en el que presentó preparaciones mexicanas ante autoridades y representantes de los Emiratos Árabes Unidos. Entre los platillos preparados estuvieron el pipián verde y arroz con verduras, expresiones de una cocina poblana que conserva técnicas y conocimientos transmitidos entre generaciones.

Una cocina que viaja con sus historias
Entre las participantes estuvo Juanita Cuaya, cocinera tradicional de Tlaxcalancingo, quien formó parte de esta experiencia que llevó los saberes culinarios de su comunidad a un contexto internacional. La relevancia del encuentro está también en aquello que no aparece necesariamente en un plato: las técnicas, los ingredientes, los tiempos de preparación y la memoria familiar que sostienen cada receta.
La cocina tradicional de Puebla tiene una personalidad construida durante siglos. El mole poblano, los pipianes, los tamales y otras preparaciones regionales forman parte de un repertorio gastronómico donde las recetas funcionan también como una forma de conservar la identidad. En Tlaxcalancingo, ese conocimiento continúa pasando de una generación a otra y ahora encuentra nuevos comensales muy lejos de los fogones donde nació.

De San Andrés Cholula al mundo
El viaje a Abu Dabi forma parte de un movimiento más amplio de cocineras tradicionales de Tlaxcalancingo que están llevando la gastronomía de su comunidad a otros países. Mientras un grupo participó en las celebraciones mexicanas en los Emiratos Árabes Unidos, otras mujeres viajaron hasta Berlín, Alemania, para compartir ingredientes, sabores, técnicas y prácticas culinarias de la comunidad.
Así, San Andrés Cholula aparece en el mapa gastronómico internacional desde la cocina de sus propias comunidades. No se trata únicamente de reproducir una receta lejos de casa, sino de trasladar una manera de entender los alimentos: el conocimiento de los ingredientes, el respeto por las preparaciones tradicionales y la memoria que acompaña cada plato.

El fogón tampoco conoce fronteras
Hay algo profundamente mexicano en esta escena: una cocina comunitaria que viaja miles de kilómetros sin perder su lugar de origen. De Tlaxcalancingo a Abu Dhabi, las cocineras llevaron consigo una parte de Puebla construida alrededor de los sabores y de las manos que los mantienen vivos.
En una época en que la gastronomía mexicana se reconoce cada vez más fuera del país, experiencias como esta recuerdan que detrás de cada preparación existe una comunidad, una historia y una cadena de conocimientos. El fogón poblano puede cambiar de paisaje, pero mientras sus recetas sigan pasando de una generación a otra, su memoria permanece en casa.

