Conoce la nueva Universidad de las Artes de la CDMX, un proyecto público y gratuito que abrirá en 2027 con 19 licenciaturas y 90 aulas.
En uno de los accesos más emblemáticos del Centro Histórico de la Ciudad de México, donde las calles cambian de ritmo y la ciudad comienza a revelar otras capas de su historia, se construye un nuevo espacio dedicado a la creación. La Universidad de las Artes de la CDMX tendrá su sede en las inmediaciones de Plaza Tlaxcoaque, con una propuesta pública y gratuita pensada para ampliar las posibilidades de formación profesional en disciplinas artísticas.
El proyecto fue presentado el 27 de enero de 2026 y contempla una inversión de aproximadamente 390 millones de pesos. La construcción comenzó en marzo y está programada para concluir hacia finales de 2026, con el objetivo de que la universidad pueda comenzar actividades académicas a principios de 2027. El complejo tendrá capacidad para alrededor de 4 mil estudiantes cuando alcance su matrícula máxima.

19 licenciaturas para las artes
La nueva institución ofrecerá 19 licenciaturas agrupadas en distintas áreas de formación: danza, teatro, música, artes visuales, artes audiovisuales, producción, memoria y conservación. Entre las especialidades contempladas se encuentran disciplinas como fotografía, dirección, sonido, postproducción, producción para artes escénicas y eventos, así como estudios relacionados con la memoria histórica y la conservación.
La propuesta busca combinar la formación artística, la experimentación y el trabajo interdisciplinario, con espacios destinados tanto a la enseñanza como a la creación. El proceso de ingreso se realizará mediante convocatorias públicas y no contempla examen de admisión, de acuerdo con la presentación oficial del proyecto.

Un edificio pensado para crear
El complejo contará con aproximadamente 14 mil 200 metros cuadrados distribuidos en cuatro niveles y un sótano, además de una planta baja abierta que permitirá la conexión peatonal con Plaza Tlaxcoaque.
En sus instalaciones habrá alrededor de 90 aulas, auditorio, talleres especializados, espacios de experimentación y creación artística, áreas para ensayos, zonas para producción audiovisual, biblioteca y mediateca. También se contempla una terraza cultural que funcionará como mirador hacia la avenida 20 de Noviembre.
El edificio tendrá además conexión con la Calzada Flotante de Tlalpan, integrándose a una transformación urbana más amplia de esta zona de la ciudad. La intención es que la universidad no funcione como un recinto aislado, sino como un espacio relacionado con el tránsito cotidiano y la vida cultural del Centro Histórico.

De un sitio de memoria a un espacio para las artes
La elección de Tlaxcoaque tiene una dimensión que va más allá de la arquitectura. La nueva universidad se levantará junto a un sitio de memoria relacionado con los antiguos espacios de la Dirección General de Policía y Tránsito del Distrito Federal, donde se documentaron casos de tortura y desaparición forzada ocurridos entre 1957 y 1989.
El proyecto contempla conservar este espacio de memoria y establecer una relación directa con una institución dedicada a la creación, la educación y la cultura. Incluso la oferta académica incorpora Memoria Histórica y Conservación, una manera de vincular el conocimiento artístico con la preservación de la historia.
Así, Plaza Tlaxcoaque reunirá memoria, educación y creación artística en un mismo entorno. La transformación del lugar plantea una nueva etapa para un espacio que concentra algunas de las historias más complejas de la ciudad.

Una nueva puerta para la formación artística
Cuando entre en funcionamiento, la Universidad de las Artes de la Ciudad de México ampliará la oferta pública de educación superior especializada en arte dentro de la capital. Su primera etapa contempla una matrícula menor que la capacidad máxima del complejo, que crecerá gradualmente hasta alcanzar aproximadamente 4 mil estudiantes.
Con sus aulas, talleres, foros, espacios de producción y áreas abiertas al entorno urbano, el proyecto busca que el arte también sea una forma de habitar y transformar la ciudad. En Tlaxcoaque, una zona donde conviven siglos de historia, tránsito cotidiano y arquitectura contemporánea, la CDMX prepara ahora un nuevo lugar para que las próximas generaciones aprendan a mirar, crear y contar sus propias historias.

