La CDMX vive un auge turístico: aumenta el número de visitantes, crece la derrama económica y se fortalece su oferta cultural y gastronómica.
La Ciudad de México tiene esa rara habilidad de reinventarse sin perder su esencia. Entre calles que guardan siglos de historia, restaurantes que ponen a prueba cualquier dieta y una agenda cultural que parece no tomarse días libres, la capital sigue conquistando viajeros. Y las cifras recientes confirman que CDMX atraviesa uno de sus mejores momentos turísticos, con más visitantes, mayor ocupación hotelera y una derrama económica que ya alcanza cifras extraordinarias.
Durante la comparecencia de la secretaria de Turismo, Alejandra Frausto Guerrero, ante el Congreso capitalino, como parte de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno, se presentó un balance alentador: entre enero y septiembre de 2026, los turistas hospedados en hoteles generaron casi 120 mil millones de pesos, un crecimiento del 6% frente al mismo periodo de 2025. Una señal de que la capital no solamente atrae miradas, también mueve una parte importante de su economía.

Más visitantes, más movimiento para la capital
Las cifras permiten dimensionar el crecimiento. Al inicio de la actual administración, la Ciudad de México recibía alrededor de 58 millones de turistas y visitantes. Durante 2025, la cifra aumentó a 61.2 millones, lo que representó un crecimiento del 5.5%.
Las expectativas para cerrar 2026 son todavía mayores. La Secretaría de Turismo proyecta alcanzar 65.9 millones de visitantes, un incremento adicional del 7.7%. De cumplirse la estimación, el crecimiento acumulado durante los dos primeros años de gobierno sería del 13.6%.
Detrás de estos números hay una ciudad que ofrece motivos para regresar: desde los museos de Chapultepec y las galerías de San Miguel Chapultepec hasta las cantinas tradicionales, los mercados, los festivales musicales y esa interminable colección de restaurantes que convierten cualquier paseo en una expedición gastronómica.

Día de Muertos y Fórmula 1: una ciudad que sabe recibir
El calendario de grandes acontecimientos también ha sido protagonista. El reciente fin de semana de Día de Muertos y Fórmula 1 reunió a 550 mil 600 turistas y visitantes, con una ocupación hotelera promedio del 92%.
La celebración incluyó un millón 600 mil asistentes al Gran Desfile de Día de Muertos y más de 405 mil personas en el Gran Premio de la Ciudad de México. Dos acontecimientos muy distintos, pero unidos por algo que la capital domina particularmente bien: transformar sus calles en escenarios donde conviven tradición, espectáculo y cultura contemporánea.
Estos eventos también generan actividad para hoteles, restaurantes, comercios, transportistas y pequeños negocios. Porque cuando la ciudad se llena, el movimiento no se queda únicamente en las gradas o los grandes escenarios.
El turismo también se encuentra en los barrios
Uno de los objetivos de la estrategia turística es descentralizar las visitas y distribuir sus beneficios entre las 16 alcaldías. La intención es ampliar el mapa habitual del visitante y mostrar que la Ciudad de México tiene mucho más que ofrecer que sus circuitos turísticos tradicionales.
En esta apuesta aparecen lugares como San Ángel, con su Feria de las Flores; Coyoacán y su patrimonio histórico; Garibaldi, Tepito, Tlatelolco y la Zona Rosa, en Cuauhtémoc; así como la Basílica de Guadalupe, la Central de Abasto, La Nueva Viga y las Utopías de Iztapalapa.
La idea es que el turismo también impulse la economía de los barrios, pueblos originarios y comunidades, dando visibilidad a sus tradiciones, comercios, espacios culturales y formas particulares de habitar la ciudad.

Colibrí Viajero: conocer la ciudad también es un derecho
El crecimiento turístico tiene otra dimensión: acercar las experiencias de viaje a quienes habitualmente encuentran obstáculos para acceder a ellas. En ese sentido, el programa Colibrí Viajero ha beneficiado a 981 mil 101 personas mediante 64 rutas distribuidas en las 16 alcaldías y recorridos por siete estados de la región metropolitana.
La iniciativa contempla transporte, alimentación, hospedaje y acompañamiento médico, con especial atención a personas mayores, niñas, niños y adolescentes.
Además, cuenta con modalidades como Colibrí de Plata, dirigido a personas mayores de 65 años; Colibrí al Mar, que facilita viajes a destinos de playa; y Colibrí Chiquitzi, enfocado en infancias y adolescencias.
Con la colaboración de 90 aliados y padrinos, el programa busca que conocer nuevos lugares y disfrutar de experiencias culturales no sea un privilegio reservado para unos cuantos.
Una capital que también conquista por el estómago
Hablar de turismo en CDMX sin mencionar su gastronomía sería como visitar la ciudad y marcharse sin probar un taco al pastor. La oferta culinaria es uno de sus grandes motores y cuenta con alrededor de 65 mil restaurantes, desde establecimientos de alta cocina hasta fondas, mercados, taquerías y cantinas.
La presencia de la Guía Michelin, que durante sus primeros dos años en la ciudad ha otorgado 80 distinciones a establecimientos capitalinos, también ha contribuido a fortalecer su proyección gastronómica internacional.
Esta diversidad es parte de su encanto: una comida memorable puede comenzar con un menú degustación y terminar con unos esquites en la banqueta. En CDMX, el lujo y la tradición suelen compartir mesa.
El Mundial 2026 dejó movimiento más allá del futbol
La preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026 también formó parte del balance turístico. De acuerdo con la Secretaría de Turismo, la organización involucró 633 días de preparación y trabajo conjunto entre autoridades, instituciones, empresas y organizaciones.
Entre las actividades destacaron un torneo infantil comunitario con 802 equipos y 7 mil 648 participantes, 18 festivales futboleros realizados en las 16 alcaldías y el FIFA Fan Festival del Zócalo, que recibió 2.5 millones de visitantes durante 39 días.
A esto se sumaron 17 exposiciones relacionadas con el Mundial y distintas propuestas culturales que llevaron el ambiente futbolero a otros espacios de la capital.
La apuesta consiste en que la infraestructura, las experiencias y la proyección internacional generadas por el torneo puedan seguir aportando valor a la ciudad una vez terminado el espectáculo deportivo.
Una ciudad que tiene mucho por contar
El crecimiento turístico de la Ciudad de México habla de algo más profundo que habitaciones ocupadas y cuentas millonarias. También refleja el atractivo de una metrópoli que mezcla patrimonio, creatividad, gastronomía, entretenimiento y una energía difícil de reproducir en cualquier otro lugar.
El desafío ahora será convertir el crecimiento en beneficios que alcancen a más comunidades, fortalecer la infraestructura y procurar que la actividad turística conviva con la vida cotidiana de quienes habitan la capital.
Con una proyección de casi 66 millones de visitantes para 2026, CDMX tiene motivos para celebrar. Entre sus mercados, museos, barrios, festivales y mesas interminables, la capital sigue demostrando que siempre hay una nueva razón para descubrirla. Y para quienes vivimos aquí, quizá esa sea su mayor virtud: incluso cuando creemos conocerla, la ciudad siempre encuentra la manera de sorprendernos.


