Paletas de Ternurines, el antojo más adorable del verano llegó a CDMX

Hay fenómenos virales que duran apenas unos días y desaparecen entre tendencias pasajeras. Pero hay otros que logran algo más raro: transformarse en pequeños objetos de deseo cotidiano. Eso está ocurriendo con los Pibble y los Ternurines, personajes que comenzaron como figuras adorables de colección y que hoy ya forman parte de la estética digital contemporánea. Están en stickers, fundas de celular, cafeterías temáticas, fotografías minimalistas y ahora también en uno de los formatos más perfectos para sobrevivir al calor: las paletas heladas.

Durante los últimos meses, las redes sociales mexicanas se han llenado de videos donde aparecen estas coloridas paletas inspiradas en los personajes más tiernos de internet. Algunas reproducen las expresiones clásicas de los Ternurines y otras reinterpretan a los famosos Pibble con tonos pastel, gomitas, chocolate y detalles que parecen salidos de una caricatura japonesa. El resultado es una mezcla entre nostalgia, cultura kawaii y postre artesanal que conecta especialmente con jóvenes adultos que crecieron entre juguetes coleccionables y la estética cute del internet.

Más allá de la moda, estas paletas también representan una nueva manera de consumir experiencias gastronómicas. Hoy no basta con que un postre sepa bien. También debe verse bonito, provocar conversación y convertirse en una fotografía obligada para redes sociales. En ese sentido, las paletas de Pibble y Ternurines parecen haber entendido perfectamente el lenguaje visual de esta época.

En la CDMX ya existen varios lugares donde pueden encontrarse estas creaciones congeladas. Algunas cafeterías y heladerías independientes comenzaron a producirlas de manera artesanal debido a la enorme demanda generada en TikTok e Instagram. La mayoría utiliza sabores frutales, yogurt, vainilla o chocolate blanco para recrear los tonos suaves característicos de estos personajes.

Uno de los grandes atractivos es que ninguna paleta suele ser exactamente igual a otra. Muchas son hechas a mano y decoradas individualmente, lo que las convierte en pequeñas piezas efímeras de repostería pop. Hay versiones con orejas de chocolate, corazones de azúcar, bombones miniatura y hasta detalles brillantes que recuerdan la estética juguetera japonesa de los años noventa.

Además de refrescar durante la temporada de calor, estas paletas se han convertido en una especie de símbolo emocional para quienes buscan pequeños momentos de ternura cotidiana. En una ciudad acelerada y ruidosa como la CDMX, encontrar un postre que combine juego, color y nostalgia puede sentirse casi como una pausa emocional.

Entre los lugares donde ya comienzan a venderse destacan cafeterías temáticas, bazares de diseño independiente y algunas heladerías virales que anuncian sus sabores semanales a través de redes sociales. Debido a la alta demanda, muchas ediciones suelen agotarse rápidamente, especialmente durante fines de semana.

También existen versiones inspiradas en temporadas específicas. Algunas incorporan mango con chamoy para darles un giro mexicano, mientras otras mantienen una línea completamente pastel y minimalista. Lo interesante es cómo estos personajes globales terminan reinterpretados desde el humor y el antojo local.

El fenómeno confirma algo curioso sobre la cultura contemporánea: incluso en medio del caos digital, seguimos buscando objetos capaces de despertar alegría inmediata. Y pocas cosas lo logran tan rápido como una paleta helada con forma de personaje adorable derritiéndose bajo el sol de la ciudad.

Las famosas paletas se venden en TernuFood, un puesto ubicado afuera de la estación Centro Médico del Metro, sobre avenida Cuauhtémoc, en la colonia Roma Sur de la Ciudad de México.

El negocio se encuentra específicamente sobre Huatabampo y avenida Cuauhtémoc, muy cerca de los accesos al Metro Centro Médico. Aunque el puesto es relativamente pequeño, se ha vuelto muy popular entre quienes buscan probar postres inspirados en personajes virales y tendencias de internet.

Todos los sábados encontrarás este emprendimiento en el tianguis que se instala en Parque Tolsá (Tolsá esquina Balderas). Ellos están ahí a partir de las 12:00 horas. A través de redes sociales suelen avisar el punto exacto en el que estarán cada semana. Así que te recomendamos estar muy atento para que seas de los primeros en llegar.

Eso sí: es muy importante que llegues temprano, pues las 150 Ternu-paletas que llevan cada fin de semana se acaban rapidísimo. También debes saber que cada una tiene un costo de $35. Si bien las paletas son su producto estrella poco a poco integrarán más cosas. Por ejemplo, recientemente han vendido gelatinas con forma de Ternurines.