La UNAM llega al Centro Histórico con un nuevo campus entre edificios históricos

La UNAM puso en marcha su nuevo Campus Centro Histórico, integrado por más de 15 edificios históricos y con el Antiguo Templo de San Agustín como sede central.

Durante mucho tiempo, caminar por el Centro Histórico de la Ciudad de México también significó caminar por los lugares donde se construyó buena parte de la historia universitaria del país. Antes de que Ciudad Universitaria transformara el sur de la capital en el gran territorio académico que conocemos hoy, las escuelas y facultades de la UNAM estaban dispersas entre templos, colegios, palacios y antiguos edificios del primer cuadro.

Ahora, esa memoria vuelve a cobrar vida. La Universidad Nacional Autónoma de México puso en marcha formalmente el Campus UNAM Centro Histórico, un proyecto que reúne más de 15 edificios y recintos históricos pertenecientes a la institución. La sede central será el Antiguo Templo de San Agustín, que tendrá una reapertura parcial en 2027 con un nuevo espacio universitario llamado Claustro Abierto Universitario San Agustín, CAUSA.

La intención no es construir otra Ciudad Universitaria en el corazón de la capital, sino articular los espacios que la UNAM ya posee en esta zona para fortalecer su presencia académica y cultural. El proyecto contempla actividades de docencia, investigación, posgrado, divulgación y extensión cultural, con una vocación abierta hacia los habitantes, comunidades, colectivos y visitantes del Centro Histórico.

Un regreso a los orígenes de la UNAM

La historia de la universidad está profundamente ligada a estas calles. Antes de que las facultades se trasladaran a Ciudad Universitaria en 1954, buena parte de la vida académica se desarrollaba en el Centro Histórico, formando lo que se conoció como el Barrio Universitario.

Aquella concentración de escuelas, bibliotecas, estudiantes, profesores y edificios dedicados al conocimiento fue desapareciendo con el traslado hacia el sur de la ciudad. El nuevo campus representa, en cierta manera, un regreso simbólico a ese territorio universitario original, aunque con una concepción completamente distinta y acorde con las necesidades actuales.

La diferencia está en que ahora el conocimiento universitario no quedará encerrado detrás de las puertas de una facultad. Uno de los objetivos centrales del proyecto es que la educación y la cultura tengan una relación directa con la vida cotidiana del Centro Histórico.

El Antiguo Templo de San Agustín será el corazón del campus

Entre todos los inmuebles que integran el proyecto, destaca el Antiguo Templo de San Agustín, un edificio cuya historia está estrechamente relacionada con el patrimonio intelectual de México.

El inmueble fue durante casi un siglo la sede de la Biblioteca Nacional de México, antes de que las colecciones fueran trasladadas al actual Centro Cultural Universitario en el sur de la ciudad. Después de un largo proceso de conservación, protección y restauración, el espacio tendrá una reapertura parcial en 2027.

Con esta nueva etapa surgirá CAUSA, un claustro concebido como un espacio abierto para que confluyan la docencia, la investigación y la extensión cultural. También se contempla la realización de programas de posgrado y debates académicos relacionados con las ciencias, las humanidades y los problemas que enfrenta la sociedad.

La idea resulta particularmente interesante porque el edificio no será solamente un escenario histórico. Se pretende que vuelva a funcionar como un lugar donde la memoria y el conocimiento puedan encontrarse con la vida contemporánea de la ciudad.

Más de 15 edificios formarán parte del proyecto

El Campus UNAM Centro Histórico no estará concentrado en un solo inmueble. Se trata de un modelo que conecta distintos espacios universitarios distribuidos por esta zona de la ciudad.

Entre los recintos que forman parte del proyecto están la Academia de San Carlos, el Templo de San Pedro y San Pablo, el Antiguo Colegio de San Ildefonso, la Escuela de Jurisprudencia, la Escuela de Economía y las Cárceles de la Perpetua.

También se incorporan edificios tan representativos como los palacios de Medicina, Minería y de la Autonomía, además del Museo de la Mujer, el Centro Cultural San Carlos, el Museo UNAM Hoy, el edificio del Protomedicato y Secundaria Lancasteriana y otros espacios dedicados a la investigación, restauración y divulgación.

En conjunto, estos lugares forman una especie de constelación universitaria dentro del Centro Histórico, conectando edificios que durante décadas han sido parte de la vida académica y cultural de la capital.

¿Qué edificios integrarán el nuevo campus?

Alberto Sarmiento Donate, coordinador del Campus UNAM Centro Histórico y secretario técnico de su Consejo Directivo, indicó que los sitios incluidos en el acuerdo de establecimiento del campus son:

  • El antiguo Templo de San Agustín
  • La Academia de San Carlos
  • El Templo de San Pedro y San Pablo
  • El Colegio de San Ildefonso
  • La Escuela de Jurisprudencia
  • La Escuela de Economía
  • Las Cárceles de la Perpetua
  • El Palacio de Medicina
  • El Palacio de Minería
  • El Palacio de la Autonomía
  • El Museo de la Mujer y su anexo
  • El Centro Cultural San Carlos
  • Los talleres de restauración de la Facultad de Artes y Diseño
  • Los talleres y bodegas del Mandato del Antiguo Colegio de San Ildefonso
  • El Museo UNAM Hoy
  • El edificio Protomedicato y Secundaria Lancasteriana
  • El predio de República de Bolivia
  • El Programa Universitario de Estudios Sobre la Ciudad
  • La Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial

Educación y cultura abiertas a la ciudad

Uno de los aspectos más interesantes del nuevo campus es su vocación pública. La UNAM plantea que sus actividades contribuyan a descentralizar y democratizar el acceso al conocimiento, llevando parte de la riqueza académica y cultural que se genera en sus facultades, institutos y entidades hasta el Centro Histórico.

Esto significa que el proyecto busca dialogar con un territorio mucho más amplio que la comunidad universitaria. Habitantes, trabajadores, colectivos, visitantes y estudiantes podrán formar parte de las actividades culturales y académicas que se desarrollen en los distintos espacios.

En una zona donde conviven monumentos, museos, comercios, viviendas, oficinas, universidades y una enorme diversidad de expresiones culturales, la presencia de la UNAM puede convertirse en un nuevo punto de encuentro entre la ciudad y el conocimiento.

Un campus pensado para revitalizar el Centro Histórico

La propuesta también tiene una dimensión urbana. De acuerdo con la universidad, el nuevo campus busca optimizar recursos, fortalecer la interacción entre sus comunidades y proteger el patrimonio inmobiliario histórico de la institución.

Pero quizá uno de sus mayores alcances sea recuperar la idea de que una universidad puede formar parte activa de la ciudad, no solamente como lugar para estudiar, sino como espacio para discutir, investigar, crear, conservar la memoria y encontrar nuevas respuestas a los problemas de una comunidad.

El Centro Histórico, con sus contrastes y complejidades, se convierte así en parte del laboratorio natural de este proyecto. Las humanidades y las ciencias sociales podrán relacionarse directamente con las realidades sociales, culturales y urbanas de esta zona, mientras que sus edificios históricos volverán a tener una función vinculada con el conocimiento.

Una nueva vida para el antiguo Barrio Universitario

Hay algo particularmente simbólico en que la UNAM regrese al territorio que alguna vez fue su casa cotidiana. El traslado a Ciudad Universitaria cambió para siempre la relación de la institución con el Centro Histórico, pero nunca desapareció por completo su presencia en esta parte de la ciudad.

Ahora, el Campus UNAM Centro Histórico propone una nueva manera de habitar esa historia. No se trata de reconstruir el pasado, sino de darle un nuevo uso a edificios que ya forman parte del patrimonio universitario y de la memoria de la capital.

Cuando el Antiguo Templo de San Agustín abra nuevamente sus puertas y CAUSA comience sus actividades, el Centro Histórico tendrá un nuevo espacio para pensar el presente desde sus propios edificios históricos. La universidad volverá a caminar por las mismas calles donde alguna vez comenzó a construir su historia, pero esta vez con la mirada puesta en una ciudad completamente distinta.