Descubre el boom de las cafeterías de autor en CDMX, donde el café de especialidad, el diseño, la cultura urbana y opciones como Oatly transforman cada taza en una experiencia.
Entre barras de especialidad, interiores con personalidad y nuevas formas de beber café, la capital transforma una costumbre cotidiana en una expresión de estilo de vida. En esta escena, propuestas como Oatly acompañan la evolución de una cultura cafetera cada vez más diversa.
Hay ciudades que se conocen caminando y otras que también se descubren sentándose a tomar un café. En la Ciudad de México, basta cruzar algunas calles para pasar de una barra diminuta donde el barista habla de granos de Veracruz con la precisión de un sommelier, a una casona cubierta de vegetación donde el desayuno parece dispuesto para una película francesa. El café se ha convertido en una forma de recorrer la ciudad, reconocer sus barrios y encontrar pequeños refugios en medio del ruido chilango.
El auge de las cafeterías de autor en CDMX responde a una transformación más amplia: ya no basta con servir una buena taza. Quienes visitan estos espacios buscan una experiencia que reúna calidad, diseño, gastronomía, identidad y comunidad. El origen del grano importa tanto como su preparación; la arquitectura dialoga con el menú y hasta la elección de la bebida puede expresar una preferencia personal. En una metrópoli que siempre encuentra la manera de reinventarse, el café ha dejado de ser un simple combustible para convertirse en un ritual con personalidad propia. 
Del café de paso al ritual urbano
Durante mucho tiempo, tomar café significaba resolver una necesidad sencilla: despertar, acompañar una conversación o sobrevivir a una mañana de pendientes. Hoy, la experiencia puede comenzar mucho antes del primer sorbo, desde la fachada que invita a entrar hasta el sonido del molino, el aroma del espresso recién extraído y la pequeña coreografía de las manos detrás de la barra. La cafetería contemporánea es un lugar para detener el tiempo sin abandonar la ciudad.
Esta evolución también tiene que ver con una nueva curiosidad por lo que hay detrás de cada taza. El café de especialidad ha acercado al público a conceptos como el origen del grano, las variedades, los perfiles de sabor, el tueste y los métodos de extracción. Una bebida que antes se pedía simplemente con leche y azúcar ahora puede despertar preguntas sobre su acidez, su cuerpo o las notas que recuerdan al cacao, los cítricos o las frutas maduras.
En este universo, el barista ocupa un papel fundamental. Su trabajo no consiste únicamente en operar una máquina de espresso: también requiere sensibilidad, técnica y conocimiento del producto. Una buena recomendación puede llevar a alguien del capuchino de siempre a un filtrado que revela matices inesperados. La barra se convierte así en un pequeño laboratorio de sabor, donde la precisión técnica convive con el gusto por experimentar.
La estética también se bebe
La escena cafetera de la capital tiene otra particularidad: sus espacios forman parte de la experiencia. En una ciudad donde abundan las galerías, los estudios creativos, las tiendas independientes y los restaurantes de autor, las cafeterías han encontrado en el diseño una manera de expresar su identidad. Algunas apuestan por la madera y la luz natural; otras juegan con el acero, el concreto, los colores intensos o la vegetación. Cada lugar construye una atmósfera distinta, como si el interiorismo también pudiera contar una historia.
Una muestra de esta relación entre café y diseño es la selección de cafeterías que publicó Vogue México en su artículo Las 13 cafeterías más bonitas de CDMX. La guía reúne propuestas como Aida Café, Cafebrería El Péndulo Roma, MOA, Materia, Madre Café y Niddo, espacios que muestran distintas maneras de vincular la hospitalidad con la arquitectura, la gastronomía y la vida social.
En algunos establecimientos, el protagonismo recae en los ventanales, las plantas y los materiales naturales; en otros, en una estética cosmopolita que combina referencias internacionales con una sensibilidad propia. También existen conceptos híbridos que mezclan librería y cafetería, panadería artesanal y barra de café, o propuestas gastronómicas donde la bebida acompaña desayunos que se prolongan hasta bien entrada la tarde. La belleza del lugar importa, pero adquiere sentido cuando está respaldada por una experiencia que merece repetirse.
Porque sí, una mesa junto a la ventana puede ser el escenario perfecto para una fotografía, pero lo que convierte a una cafetería en un lugar favorito suele ser algo menos evidente: el trato del personal, la consistencia de las bebidas, el pan recién horneado o esa sensación de que nadie tiene demasiada prisa por pedirte que desocupes el lugar. En el mejor de los casos, el diseño no es un decorado: es parte de la hospitalidad.

Nuevas formas de beber café: el lugar de Oatly
La evolución de las cafeterías también se refleja en lo que ocurre dentro de la taza. A la expansión de los métodos de extracción y las bebidas frías se suma el interés por alternativas vegetales que permiten explorar nuevas texturas y sabores. Para una escena que vive de la experimentación, incorporar diferentes ingredientes no es un detalle menor: amplía las posibilidades de la carta y permite responder a preferencias de consumo cada vez más variadas.
En este contexto aparece Oatly, la marca sueca especializada en bebidas de avena que llegó al mercado mexicano en 2024. Se considera la mejor bebida de avena para expertos cafeteros y para gente que juegan a serlo en casa. Su vínculo con las cafeterías fue parte importante de su entrada al país, especialmente a través de Oatly Barista Edition, una bebida vegetal formulada para integrarse al café y producir una espuma adecuada para preparaciones como lattes y capuchinos. La propuesta ofrece una alternativa para quienes prefieren evitar los lácteos o simplemente quieren probar otra combinación en su bebida habitual.

¿Cuáles son las cafeterías de autor en CDMX?
- Aida Café
- Cafebrería El Péndulo Roma
- MOA
- Materia
- Junkie Café
- Madre Café
- Motín
- Casa Ó
- Tierra Garat
- Aromas Delicias Cotidianas
- Nice Day Coffee
- Niddo Café Polanco
Aida Café
Desde que entres, notarás que te encuentras en un sitio privilegiado. Con detalles de madera, flores y plantas que le dan un toque de naturaleza, este café es en definitiva la parada obligada para ponerte al día con tus amigas. Su pan recién horneado es una delicia y sus postres un pedazo de cielo. Entre los puntos más fotografiados del paraje, está su letrero rosa neón que dice la frase “Amor y Paz”, así como su fachada que te da un recibimiento entre adornos naturales.
Cafebrería El Péndulo Roma
Esta original fusión entre cafetería y librería ubicada en corazón de la colonia Condesa desde 1933, es una opción idónea para todos los amates de la escena cultural. Entre el arte y café, bajo un ambiente enriquecido por expresiones culturales de amplia variedad, podrás disfrutar de su terraza mientras admiras esa pieza de literatura que tanto ansiabas conocer, todo ello dentro de un espacio con Mención Honorífica en la Bienal de Arquitectura Mexicana.
MOA

Descendiendo de Dooriban, uno de los restaurantes coreanos más reconocidos de la zona, este espacio se distingue por las especialidades en su carta. Curado bajo una inspiración directa de Corea, podrás explorar sus opciones de pan artesanal y platillos asiáticos con bebida mientras te dejas sorprender por la armoniosa sensación que lo caracteriza.
Materia

El pan de masa madre es su especialidad, pero entre sus opciones, un amplio menú para elegir forma parte de lo que ofrece esta novedosa opción. Apelando a la sencillez en su diseño, es ideal para dejarte llevar por los sabores que buscan encender tus sentidos de la forma más creativa. Entre espejos de luz cálida y amplios ventanales, podrás visitar esta cafetería (que además es pet friendly) con quien tú quieras.
Junkie Café
Si lo que buscas es un hallazgo digno de los más ávidos amantes del café, estos productos de especialidad son la manera perfecta de empezar tu día. Desde el mural que decora la fachada, hasta el diseño que fusiona lo industrial y el modernismo mediante acentos en tonalidades cálidas y plantas que le integran, te sentirás en confianza desde el momento en que entres. Entre su gastronomía podrás encontrar diversas variantes de café y opciones alternas sin cafeína, mismas que podrás complementar con sus clásicos platos que van desde comida reconfortante que va desde un grilled cheese sandwich, hasta opciones más ligeras.
Con sede en una clásica casona del siglo XX, este genera un cálido ambiente que te permite conectar con tu lado más sofisticado. Entre amplias terrazas exteriores e interiores únicos que destacan por su elegancia y conmemoran un periodo post-revolución, sorprende con sus ofertas gourmet y su delicada presentación, que acompañado por una de sus bebidas de la más alta calidad, promete darle pie a —esa— especial noche llena de romanticismo.
Motín
Aquí el color no pasa desapercibido, pues entre matices rosas y azul cobalto con detalles de dorado, podrás encontrar una sensación con un sentido hogareño. Entre sus más fuertes atractivos, la posibilidad de ordenar su menú de desayuno sin importar qué hora sea, es lo que capta la atención de quienes le conocen. No encontrarás una amplia variedad de opciones, pero se apegan a los básicos de la mañana, haciéndolo así un punto de encuentro para alegrar tu día a través de su simpleza.
Casa Ó
Si eres un fiel prescriptor de las tendencias parisinas, el proyecto por el exclusivo grupo de restauranteros, Grupo Carolo, tiene la habilidad de transportarte a otro país sin la necesidad de levantarte de tu asiento. Trabajando de la mano con agricultores, ganaderos y pescadores, captura el concepto de Brasseries y Bistrós parisinos bajo una vibrante mirada mexicana. Podrás notar una serie de refrescantes infusiones y creaciones como su Mojito de café o el Expreso cítrico que parecen no tener un precedente. Adicionalmente, podrás degustar de una tradicional prensa francesa con un postre mientras te dejas llevar por el impecable estilo del lugar.
Con más de una sucursal, se describen a sí mismos como una experiencia, pues retoma la idea japonesa de los Kissaten (sitios para beber y café) con una barra de brunch con un sello australiano. Con variedades de café de grano a la venta, y catas de degustación, los aromas y sabores que aquí puedes percibir van a quedar en tu memoria a largo plazo.
Tierra Garat
‘Orgullosamente mexicanos’. Estas son las palabras que me llegan a la mente para describir esta cadena, pues la autenticidad en los procesos y productos de fincas y ranchos del país, son las clave detrás su menú. Chocolate con achiote, café con vainilla y coyotas con guayaba, son tan solo algunos de los protagonistas de su carta, misma que armoniza con los elementos de madera y cuero que lideran en la decoración de cualquiera de sus sucursales, así que si lo que buscas es una folclórica escena, no dudes en prestar una visita.
Fundada por el Grupo Carolo, aquí la frase ‘El diablo está en los detalles’ se pone en práctica y parece estar plasmada en la cultura del local, pues al momento de emplatar, lo que sea que elijas, se dispone a dejarte sin palabras. Con una segunda sucursal ubicada en Parque Duraznos, procuran priorizar las necesidades de los comensales, ya sea la manera en la que prefieres tu café, o si piensas en lo que puede mejorar. La propuesta incluye desayunos y comidas que pueden ir a un lado de las numerosas bebidas. Además de smoothies e insufiones, también podrás encontrar diferentes tipos de kombucha y jugos de la casa, así como mimosas y un servicio de brunch exclusivo para los fines de semana.
Nice Day Coffee
La premisa del lugar es muy sencilla de entender, una mezcla entre sabores asiáticos y mexicanos a modo de cafetería con panadería. Pero lo que en realidad capta la atención, es la calidez con la que este fue creado. Un pequeño (pero acogedor) rincón delata una cierta familiaridad, como si se tratara de la visita a casa de tu amigo más cercano. Puede que se deba a la luz cálida que abraza en la atmósfera o el trato personalizado que recibes, pero el ambiente de recibimiento es condecorado con innovadoras presentaciones como los raspados de lychee y fresa o los pasteles con crema de hojicha. Si no estás en el mejor de los humores, puede que darte una vuelta por aquí te haga cambiar de parecer.
Niddo Café Polanco
Su espacio en la colonia Juárez no fue suficiente y Niddo abrió su café en el corazón de Polanco. El lugar es perfecto para disfrutar de su menú de bebidas calientes y pastelería. El café es pequeño pero ideal para sentarte afuera y disfrutar de la ciudad.


